Amoríos

Amoríos

Dentro de las relaciones amorosas, las hay que, sin poder concretarse si conllevan trato carnal, son pasajeras u ocasionales. Son los amoríos, devaneos, escarceos, quillotros, aventuras, rollos, romances, albures, camaricos, embullos o enredos, pues de todas estas formas se recogen las que relacionamos a continuación:

Amoríos: ‘Relaciones amorosas que se consideran superficiales y pasajeras’. Antiguamente no existían las diferencias que ahora mantiene el DRAE entre amores y amoríos, puesto que aquellos, para los académicos del siglo XVIII, eran ‘los amores profanos y lascivos, que son los que tratan los enamorados’.

Devaneo: ‘Amorío pasajero’.

Aventura: ‘Relación amorosa ocasional’.

Escarceos amorosos: ‘Aventuras amorosas superficiales’.

Quillotro: ‘Devaneo’.

Rollo: ‘Relación amorosa, generalmente pasajera’.

Romance: ‘Relación amorosa pasajera’.

Albur: ‘Aventura amorosa’, en Nicaragua.

Camarico: En Chile: ‘Amorío, enredo amoroso’.

Embullo: ‘Enredo amoroso’, en la República Dominicana.

Enredo: En América: ‘Amorío’. En España significa ‘amancebamiento’, lo que coloquialmente se conoce como ‘lío’. Es decir, que para los españoles es una relación que está más enredada.

            De rollo, enrollarse es ‘tener relaciones amorosas, normalmente pasajeras’. Es lo que los cubanos llaman cuadrar ‘entablar una relación amorosa pasajera o informal con alguien’; y los argentinos, paraguayos y uruguayos afilar ‘entablar relaciones amorosas pasajeras’ (pero que para los chilenos es ‘realizar el acto sexual’).

No están en el DRAE los siguientes americanismos relacionados con amorío:

            En América Central: jaleo ‘amorío’.

            En Colombia: candelas ‘amoríos’.

            En Cuba: aviación ‘amorío’ (también significa orgía), güiro ‘amorío’ (también significa mujerzuela) y borococo ‘amorío secreto’.

En México: bolado o volado ‘amorío’, con la frase tejer uno un volado que significa ‘tener algún amorío’ (bolado o volado también significan ‘asunto, negocio poco correcto’).

En Puerto Rico: brete ‘amorío’ y bretear ‘estar metido en amoríos’.

En Venezuela: cebedeo o cebedero ‘amorío’, y barranco ‘ligue de una noche con una mujer fea’.

Plan, programa

 

            Affaire es voz francesa que el DRAE define como ‘negocio, asunto o caso ilícito o escandaloso’, pero que el Diccionario Panhispánico de Dudas (2005) amplía con ‘relación amorosa irregular’, proponiendo al mismo tiempo su adaptación gráfica como afer, aunque puede muy bien sustituirse por ‘aventura amorosa’ o, más coloquialmente, ‘lío’. Comoquiera que, según el propio DRAE, lío es sinónimo de amancebamiento, incluiremos afer en este apartado dedicado a las relaciones amorosas con incierto trato sexual, y como sinónimo del ya mencionado ligue (acción y efecto de ligar ‘entablar relaciones amorosas o sexuales pasajeras’) y de los americanismos levantar y golpe.

Levantar: ‘Ligar’, en la Argentina, Cuba, El Salvador, Uruguay y Venezuela.

Levante: ‘Ligue’, en la Argentina, El Salvador y Uruguay.

            Un golpe es un ‘encuentro amoroso’ en Uruguay. Y filo, en la Argentina, es una ‘persona que entabla relaciones amorosas pasajeras’.

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            Se entiende por plan una ‘relación amorosa frívola y fugaz’ y ‘persona con la que se mantiene’. Tener o traer movida son frases que, para guatemaltecos y mexicanos, significa ‘tener un plan con una mujer’. Pero, ¿supone tener o no trato sexual? Si tenemos en cuenta que movido/da es un adjetivo que en México se aplica a la ‘persona que tiene relaciones sexuales ilícitas’, parece muy probable que el plan sí implique mantener relación sexual. Algo parecido ocurre con el uruguayo programa, que se define como ‘relación amorosa furtiva y pasajera’ y ‘cita amorosa’, pero también como ‘persona con quien se tienen relaciones sexuales pasajeras’.

 

Queridos y fulanos

 

            Ya sabemos que los queridos/das mantienen relaciones amorosas ilícitas, según el DRAE, y lo que los salvadoreños y mexicanos entienden por segundo frente (una querida). Despectivamente, se conocen también como querindangos/gas o querindongos/gas.

            Además de los ya mencionados amante, camote y jaño/ña, son sinónimos de querido/da: fulano/na (que nos llegó del árabe pero que parece tener su origen en un vocablo egipcio que significaba ‘este hombre’), dándose la circunstancia de que el femenino, fulana, se aplica asimismo a la prostituta; amasio/sia; chillo/lla, en Puerto Rico; despectivamente, chungo/ga, en la República Dominicana; casero/ra, en Guatemala; machucante —solo masculino—, en Ecuador; y vulgarmente y solo en femenino, cuero, en Ecuador y Venezuela, significando también, entre ecuatorianos y dominicanos, prostituta.

            Un gachó es un ‘hombre, en especial el amante de una mujer’, palabra vulgar de origen gitano. Una manfla es una ‘mujer con quien se tiene trato ilícito’, palabra coloquial y poco usada, que se cree procede del árabe muhālafah ‘alianza por mutuo juramento’, y que en lenguaje de germanía significaba también mancebía (casa de prostitución). Y una moza, además de ser una muchacha célibe, tiene una acepción ya menos usada que significa ‘mujer que mantiene trato ilícito con alguno’. Este trato ilícito equivale, sin duda, a relaciones sexuales.

            Mucho más explícitas son las definiciones de promiscuo/cua y de movida.

Promiscuo/cua: ‘Se dice de la persona que mantiene relaciones sexuales con otras varias’.

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Movida: ‘Persona que tiene relaciones sexuales ilícitas’, en México.

No aparecen en el DRAE los siguientes americanismos, sinónimos de amante y querido/da:

Mino/na y piscoiro/ra (voz araucana), en la Argentina; cabro, en Chile; machuchín, en Ecuador; cristiano/na, en Guatemala; atanasia, cuircho, guayaba, patín y quelite, en México; calentados ‘amantes’, en el Perú; machuque, en Venezuela; marinovio/via, en Ecuador y Venezuela; y marchante/ta, en Puerto Rico, Colombia, Ecuador y el Perú.

Seductores de criadas, mulateros y negreros

 

En Colombia, canastero significa ‘hombre que mantiene relaciones sexuales con mujeres del servicio doméstico’. De canasta (cesto de mimbre).

Aunque a ambos les gustan las empleadas domésticas, si nos atenemos a sus respectivas definiciones, existe cierto matiz diferenciador o aclaratorio —social y sexual— entre el canastero colombiano y el nicaragüense pichelero: ‘Dicho de un hombre de nivel social medio o alto: Que enamora a las empleadas domésticas’, de pichel ‘empleada doméstica’.

No están en el DRAE los siguientes americanismos relacionados con la seducción de criadas:

Derivados de china ‘sirvienta’: chinero ‘hombre aficionado a las chinas’, en Chile; y chinitero ‘el que se dedica a enamorar chinas’ y chinitiar ‘andar en amores con chinas’, en la Argentina.

Derivados de chopa ‘sirvienta, criada’: chopear ‘enamorar chopas o sirvientas’ y chopero ‘conquistador de chopas o sirvientas’, en la República Dominicana.

Derivados de gata ‘sirvienta’: gatear o andar a gatas ‘enamorar, seducir, gatas o criadas’, en México. Gatear, en Ecuador, se entiende también como ‘meterse un varón por la noche en la cama de una mujer’.

            En Cuba, mulatear es ‘divertirse con mulatas’ y mulatero ‘hombre blanco inclinado a las mulatas’. En este mismo país: negrero ‘hombre blanco inclinado a las negras’.

Un asunto es una ‘relación amorosa, más o menos secreta, de carácter sexual’. Muchos de estos asuntos se desarrollan en picaderos.

Picadero: ‘Casa o apartamento que alguien dedica a sus encuentros eróticos de carácter reservado’.

            En cualquier caso, todas las relaciones amorosas, ya sean platónicas, noviazgos o planes, tienen además un elemento común: el quebradero de cabeza, lo que los cubanos llaman guararey.

Quebradero de cabeza: Coloquialmente, ‘preocupación sentimental’. En el Diccionario de Autoridades (1737) se usaba esta locución metafóricamente para definir ‘el objeto del cuidado amoroso’.

Guararey: ‘Desmayo’, ‘irritación o mal humor’, ‘desbarajuste’, en Cuba. En la Enciclopedia Sopena (1979), en este mismo país: ‘mal de amores’.

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