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Citas de ciencia, cerebro y genética

Citas de ciencia, cerebro y genética

Citas de ciencia. Aunque la ciencia ha avanzado mucho durante los últimos siglos en el conocimiento del Universo, de la Naturaleza, de nosotros mismos, cada vez son más los interrogantes que se nos presentan, que nos retan ante enigmas tan misteriosos y cercanos como nuestro propio cerebro. Un gran descubrimiento reciente ha sido el desciframiento del genoma humano, así como el de otras especies de seres vivos, que no ha hecho más que corroborar las sospechas que ya tenían algunos pensadores que vivieron hace cinco, diez y hasta veinte siglos atrás. Con la Genética, la ciencia profundiza a gran velocidad en territorios ignotos, llevando de la mano muchas otras disciplinas científicas y del conocimiento humano, incluida la Historia.


A esto se le llama «determinismo genético», algo que suena muy, pero que muy mal.A la gente le preocupa mucho pensar que nacemos predeterminados genéticamente. Y la verdad es que en una u otra medida, nos guste o no, lo estamos. Somos altos, listos o feos por genética. Y muchos de nuestros comportamientos también nos vienen de fábrica. A nadie le sorprende que los humanos nazcan predeterminados no por los genes, sino por el lugar de nacimiento y la condición socioeconómica, pero sí preocupa pensar que existe una herencia genética a la que no podemos renunciar. La verdad es que siempre podemos intervenir sobre la genética. Es muy diferente tener un hijo con retraso mental en un país subdesarrollado que en uno del G-8. La genética siempre va unida al entorno y el entorno moldea la genética. Ese es el único determinismo válido. I. García-Albi y M. Isamat. ¿Por qué mi hijo se parece a su abuela?: Y otras cuestiones genéticas.


Así pues, hay que completar la concepción darviniana de la evolución por supervivencia de los más aptos señalando también la importancia del azar [por las mutaciones genéticas], que el genetista Motoo Kimura ha resumido con la expresión supervivencia del más afortunado. En la práctica, pues, la evolución es la supervivencia no sólo de los tipos genéticos más aptos, sino también de los que han tenido más suerte. L. L. Cavalli-Sforza. Genes, pueblos y lenguas.


Calcular nuestros antepasados. Te propongo un ejercicio del libro de Bryson Una breve historia de casi todo que te va a gustar y que refleja de dónde venimos todos. A mí me abruma. Mira, nuestros hijos (…) son producto cada uno de ellos de un fogoso intercambio cromosómico (…). Vayamos hacia atrás de generación en generación para ver cuántas personas han contribuido a que tú estés aquí. Fíjate solo en padres y madres de padres y madres, nada de hermanos, primos o tíos. Padres, dos. Abuelos, cuatro. Bisabuelos, ocho. Tatarabuelos, 16. Pero demos un salto, saltemos diez generaciones: son 1.024. En veinte generaciones, los individuos implicados directamente en tu existencia, y en la mía, son 1.048.576 personas. Lo que significa que hacia la primera mitad del siglo XV hubo 524.288 intercambios cromosómicos necesarios para que tú estés aquí. Y si nos vamos al tiempo de Cristo, unas sesenta generaciones atrás, son más de un trillón de personas implicadas. Lo que es claramente imposible, porque la población mundial en 2009 se estima en 6.720 millones y no encontramos recursos para todos. Eso quiere decir que la gran mayoría de los intercambios cromosómicos de los que estoy hecho son fruto de relaciones muy endogámicas, por no hablar de incesto. Obviamente, no había un trillón de personas hace sesenta generaciones, pero sí un trillón de intercambios cromosómicos desde entonces hasta hoy, para cada uno de nosotros. Una misma persona puede haber participado en muchos de esos intercambios (unos más que otros), y en la historia, lógicamente, la tendencia general ha sido reproducirse entre individuos geográficamente próximos. Lo cual implica una altísimaprobabilidad de parentesco cercano. Así que todos somos primos… I. García-Albi y M. Isamat. ¿Por qué mi hijo se parece a su abuela?: Y otras cuestiones genéticas.


Dentro de algunos siglos, la historia de eso que ahora llamamos actividad científica del progreso será un gran motivo de hilaridad y de compasión para las generaciones futuras. León Tolstoi. Pensamientos. 


El archivo de la memoria es a la vez preciso y sutil, y se encuentra ampliamente distribuido a través de todo el cerebro. Maya Pines. Los manipuladores del cerebro. 


Ramon y Cajal de Joaquin Sorolla


Gracias a la genética moderna aplicada a la teoría de la evolución se han podido conocer cuatro factores evolutivos principales: la mutación, que produce los nuevos tipos genéticos, la selección natural, que elige a los que mejor se adaptan al ambiente en el que viven, la deriva genética, que es el efecto del azar debido a las fluctuaciones estadísticas de las frecuencias génicas de una generación a otra, y la migración de individuos de una población a otra o de un lugar a otro. L. L. Cavalli-Sforza. Genes, pueblos y lenguas.


Incluso hoy día, a pesar de enormes progresos, los investigadores siguen sin saber cómo el cerebro desempeña su cometido básico: cómo transforma 10 vatios de electricidad y algunas sustancias químicas en pensamientos, sentimientos, sueños y recuerdos, es decir, la conciencia de nosotros mismos. Maya Pines. Los manipuladores del cerebro.


La ciencia natural no se desarrolla por crecimiento y acumulación, sino por medio de sustitución y remplazamiento. El equilibrio de la ciencia es siempre inestable. La ciencia no sólo crece, sino que cambia; la nueva ciencia no sólo complementa, sino que también deroga la antigua. Nicholas Rescher. Los límites de la ciencia.


La parte más misteriosa del universo no son las selvas inexploradas, los abismos oceánicos o los planetas lejanos, sino la sustancia encerrada dentro del grueso armazón craneal de los seres humanos. Maya Pines. Los manipuladores del cerebro.


Los seres vivos están siendo influidos continuamente por información heredada del pasado. J. Z. Young. Los programas del cerebro humano.


Nada nace de la nada. Epicuro. Carta a Herodoto.


Nada procede de la nada, como tampoco retorna a la nada. Marco Aurelio. Meditaciones.


¿No es posible que haya facultades sensitivas en la naturaleza, propias para concebir y percibir las propiedades que decimos estar ocultas en muchas cosas, como la del imán de atraer el hierro, y que la falta de tales facultades haga que ignoremos la verdadera esencia de las cosas? Quizá algún sentido particular revele a los gallos la hora de la madrugada y de la medianoche y los mueva a cantar; y enseñe a las gallinas antes de cualquier experiencia y costumbre a temer al gavilán y no a una oca, ni a un pavo, que son animales mayores; y ponga en guardia a los pollos contra la hostilidad del gato hacia ellos y les haga no desconfiar del perro, armarse contra el maullido, sonido en cierto modo halagador, y no contra el ladrido, sonido agresivo y peleón; y enseña al abejón, a la hormiga y a la rata, a escoger siempre el queso mejor y la pera mejor antes de probarlos; y al ciervo, al elefante y a la serpiente a conocer ciertas hierbas curativas.Michel de Montaigne (1533-1592). Ensayos.


¡Oh, hombres! No conocéis ni el espacio ni el tiempo; no sabéis que fuera del movimiento de los astros, deja de existir el tiempo, ni que en lo infinito de las inmensidades siderales el espacio es una palabra vana; lo ignoráis todo; los principios y las causas: ¡átomos efímeros sobre un átomo en movimiento, no tenéis ninguna idea exacta sobre el universo, y con una ignorancia tal querríais juzgarlo todo, captarlo todo!C. Flammarion. Lumen.


Pasando a Vitry-le-François [en 1580], pude ver a un hombre al que el obispo de Soissons había llamado Germain en la confirmación, al que todos los habitantes de allí han visto y conocido como doncella llamada María hasta la edad de veintidós años. Era en aquel entonces un viejo barbudo y soltero. Al hacer, según dijo, un esfuerzo saltando, nacieron sus miembros viriles; y aún acostumbran a cantar las mozas de allí una canción con la que se aconsejan entre ellas no dar grandes zancadas, no vayan a volverse mozos como María Germain. Michel de Montaigne. Ensayos.


Pues la fórmula elemental de Zenón de Elea, trasmitida seguramente con fidelidad en Diógenes Laercio, en la que el sentido común ha tomado voz por raro caso, «Lo que se mueve no se mueve ni en donde está ni en donde no está», que fácilmente se deja proseguir, tal vez sin necesidad, con el correspondiente razonamiento de la evidencia: No se mueve en donde está, porque, si está allí, es que no se mueve; y no se mueve en donde no está, porque, si no está, ni puede moverse ni pasarle nada. Agustín García Calvo. Contra el tiempo.


Santiago Ramón y Cajal ya decía hace más de cien años que cada hombre es el escultor de su propio cerebro. I. García-Albi y M. Isamat. ¿Por qué mi hijo se parece a su abuela?: Y otras cuestiones genéticas.


Se dice que hay alrededor de diez mil millones de células nerviosas en la corteza cerebral humana (…). Pero el hecho sin duda importante es que no es probable que haya dos de ellas exactamente iguales. J. Z. Young. Los programas del cerebro humano.


Se ha estimado que en el desarrollo corporal de un ser humano llegan a alcanzarse unos 10 billones de células, todas provenientes de una única inicial. Nicolás Jouve. Explorando los genes.


Según Paul MacLean, neurofisiólogo del Instituto Nacional de Salud Mental, el hombre sigue teniendo en la cabeza estructuras cerebrales muy parecidas a las del caballo y el cocodrilo. Nuestro antiguo cerebro reptiliano, que se remonta a ma´s de 200 millones de años de evolución, dirige todavía los mecanismos de galanteo, apareamiento, búsqueda de hogar y selección de líderes. Maya Pines. Los manipuladores del cerebro.


Tenemos dos tipos de melanina. Una que es marrón-negra y otra que es amarilla-roja. ¿Según mezclemos más de una u otra somos más blancos o más negros? Grosso modo, como una paleta con dos colores primarios que se mezclan. En ambos casos, su función es absorber radiación ultravioleta a modo de protección solar. Y la distribución geográfica de las diferentes pigmentaciones humanas coincide con la historia de su adaptación a niveles de radiación solar según la latitud. La tendencia es tener pieles más claras a medida que nos alejamos del ecuador.I. García-Albi y M. Isamat. ¿Por qué mi hijo se parece a su abuela?: Y otras cuestiones genéticas.


Una media de 60.000.000.000 (sesenta mil millones) células mueren por apoptosis en un humano adulto cada día. Dicen que este proceso equivaldría a la formación y destrucción de una masa celular de 75 kg en un año, o sea, a la formación y destrucción de ese mismo individuo en 365 días.I. García-Albi y M. Isamat. ¿Por qué mi hijo se parece a su abuela?: Y otras cuestiones genéticas. 


Y, por fin, ¿por qué la ruda violencia sigue a la raza cruel de los leones, la astucia les es transmitida a los zorros por sus padres y la huida a los ciervos cuya cobardía hereditaria hace temblar sus miembros, si no es porque en cada semilla, en cada especie, un alma apropiada crece de igual forma que todo el cuerpo?Lucrecio. De la naturaleza de las cosas (De rerum natura).


Y si (…) una cosa estuviera en dos sitios al mismo tiempo, siendo por planteamiento los dos sitios dos y separados, y no teniendo la cosa tiempo para pasar del uno al otro, tendría ella que estar separada de sí misma; pero esa separación no podría menos de ser una diferencia (pues la propiedad de un sitio determinado era ya parte de la esencia, como se prueba por el hecho de que si A estuviera con un pie en un sitio s y en otro sitio z con el otro pie, los dos sitios s y z serían el mismo sitio para A, a saber, el sitio donde A está, por más que s fuera un sitio para su pie izquierdo y z otro sitio distinto para el derecho), y así la cosa no sería una misma, sino más bien dos.Agustín García Calvo. Contra el tiempo.

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