Copas, cúpulas y cópulas

Copas, cúpulas y cópulas

Copas, cúpulas y cópulas. Si cada día no utilizas algún tiempo a aprender, vas camino de vegetar. ¿No es bonito adquirir algo de base para ser algo más? Sin pretensiones, ni privilegios. Solo más, mejor. Me vas a permitir que, a colación de la palabra cúpula, haga una relación de comentarios que me resultan curiosos.

Saliendo de Xixona, camino de la Carrasqueta y ya ganada algo de altura, había una finca pintada de blanco. Se caracterizaba por su forma moruna. De hecho era conocida como “Sidi-Camales”. Desconozco si perdura. Su construcción  tenía como peculiaridad una continuidad de cúpulas abiertas o cerradas. Con hermosos balcones que daban al valle en cuyo centro se divisa Xixona, su Castillo  y, al fondo, Alacant, el mar. Cipreses, pinos, almendros, olivos. Paz.

Un inciso. Cópula significa unión. Pero cúpula es a cupa lo que vulpecula a vulpe. En castellano actual. Taza es a cúpula (o domo) como zorrilla es a zorra. Latín. En literatura y como cachondeo, llamábamos al autor de Don Juan Tenorio, el Vulpeculilla. Cosas de la juventud. Bueno pues. Cúpula viene de cupella y esta a su vez de cupa. Cupa es taza. Pero ¿es también copa?

Ahora el chisme. Xixona, cuyo nombre deberías estudiar, tiene unas fiestas que comienzan en 1609. Un tal Gerardo Muñoz escribió un libro extraordinario sobre la expulsión de los moriscos. Te lo recomiendo. Ya te mandaré fotos sobre el despoblado de Garx o Garix y su castillo. También Castillo de Bolulla. Me mareo a mí mismo. Regreso a Xixona y sus fiestas. Tras la entrada de los Moros y Cristianos, un grupo de amigos se fueron a “Sidi Camales”. Al medio día siguiente comimos juntos. Al preguntarles sobre donde habían pasado la noche obtuve una respuesta muy curiosa. “Venim de la casa de las Cópulas”. Así, entre castellano y valenciano. Mi cabeza discurrió. “¿Cópulas?”. Evidentemente las copas o las ganas habían transformado la cúpulas en copulas. Quizás como hombres, es decir seres mononeuronales, confundimos realidad con deseo. El caso es que dicha construcción pasó a llamarse de esta forma. “LA CASA DE LAS COPULAS”.

EUSEBIO PÉREZ OCA

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