Cultura

Costa brava una costa muy brava

Costa Brava | Una costa muy brava | Desde el Neolítico hubo pastores y agricultores en las llanuras de Girona, próximas al mar. Sus descendientes fueron los primeros españoles que vieron volar sobre las olas una vela triangular. La vela latina de los comerciantes fenicios.

Si los mares han sido siempre caminos de la civilización y rutas de todas las culturas, este, del Mediterráneo, ha sido, posiblemente, el más navegado por comerciantes, poetas y guerreros. Costeaban este litoral escabroso y abrupto.

Calas rocosas abrigadas en montes de pinos. Escorados por la tramontana, el frío viento del norte. Aguas peligrosas por sus escollos y arrecifes.

En sus puertos anclaban los bous, esos barcos pesqueros que faenan matrimoniados, en parejas. La leyenda de esta costa, la montaña que penetra las aguas, es, por sencilla, hermosa.

Cuentan que un pastor descendió un día hasta la orilla del mar. Y que, para verlo, curiosa, surgió de él una bellísima sirena. Quedaron prendados el uno del otro. De ese amor nació la costa gerundense.


Durante años, la parte norte de la costa de Cataluña vivió sumida en el silencio. Pero en el primer tercio del pasado siglo la descubrieron los ingleses, que buscaban lugares tranquilos. Comenzaron a surgir entonces elegantes villas que coronaban las altas rocas y se volcaban sobre el mar. El imparable progreso ha traído también la lucha de la argamasa y el mortero contra la naturaleza.

Portbou, puerto de Bous, marca la frontera con Francia. Es el primer puerto español. “Caminante no hay camino sino estelas en la mar”. Así pensaba Antonio Machado, que no imaginaba que un día triste de 1939 a causa de una guerra entre hermanos, tendría que abandonar su país por este pueblo fronterizo. Portbou. Fue para siempre, pues moriría poco después en el pueblo francés de Colliure.

Lleno de vida, como todos los lugares medianeros, Portbou es una tela de araña, un entretejido de raíles que confluyen en su estación ferroviaria obra del ingeniero francés Eiffel. En Portbou iniciamos un recorrido por la Costa Brava.

Nieve

¿Eres un apasionado del color blanco? En el Pirineo de Girona puedes disfrutar esquiando en algunas de las estaciones de esquí alpino con mayor tradición (La Molina, Masella, Núria y Vallter 2000) y en la estación de esquí nórdico de Guils de Cerdanya.

En familia

Varias localidades con servicios adaptados a los niños para que las familias disfruten al máximo de su estancia

Gastronomía

Uno de los mejores recuerdos que dejan las comarcas de Girona es su sabor. Más bien, el maridaje de sus sabores, porque cuenta con excelentes ingredientes de mar y de montaña, productos autóctonos exquisitos y vinos de la denominación de origen Empordà.

Triángulo daliniano

El pintor ampurdanés Salvador Dalí nos dejó un gran legado. Te proponemos descubrirlo a través de los tres espacios que conforman el denominado Triángulo Daliniano.


Espacios naturales

En las comarcas de Girona una tercera parte del territorio está protegida por su interés natural. Descúbrelo, respétalo y disfrútalo.

Fuente:
RTVE España, entre cielo y tierra
Costa Brava Pirineu de Girona

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