El che valenciano y rioplatense

El che valenciano y rioplatense

El che valenciano y rioplatense. La interjección che es usada para llamar, detener o pedir atención a alguien, o para denotar asombro o sorpresa, en los países de la cuenca del Río de la Plata (Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay) y en la comunidad autónoma española de Valencia. Es distinta a otras interjecciones parecidas que se usan en otros lugares y en sentido diferente, como el che despectivo hondureño, que es el mismo que en la cordillera venezolana equivale a ‘nada me importa’ o ‘eso no me escuece’, que tal vez sea una alteración de quia, o el che quechua usado en la sierra norte del Perú y en parte de Ecuador como equivalente a ‘¡oye!’.

La Real Academia Española recogió en su diccionario esta interjección rioplatense y valenciana por primera vez en su edición de 1970, aunque su uso, tanto en España como en América, es muy antiguo.

¿Están emparentados el che valenciano y el rioplatense o son una coincidencia lingüística? Para responder a esta pregunta hay que remontarse al origen de esta interjección.

¿Cuál es la etimología de la interjección che? Hay varias teorías. Algunos autores sostienen que procede del che araucano, un sustantivo que significa ‘gente’. Otros dicen que deriva del che guaraní, usado como pronombre personal (yo) o posesivo (mi). Hay quienes quieren traerlo del antiguo pronombre personal gallego y portugués che que significaba ‘ti’, ‘te’. Y hasta los hay que afirman que tiene origen veneciano, llevado a Buenos Aires por los italianos que hablaban el cocoliche, jerga ya casi extinguida. Pero los etimólogos más prestigiosos han descartado todas estas teorías, algunas de ellas bastante extravagantes, por no decir disparatadas, por razones semánticas o geográficas. Resulta en efecto difícil, por no decir imposible, que una voz amerindia llegara a una región levantina de España, sin dejar rastro en el resto del país. Tampoco es verosímil que una voz del gallego o portugués antiguo fuese el origen del che rioplatense, tan lejana en el tiempo como en el significado.

En definitiva, como dice el etimólogo Corominas, «no se puede pensar ni en que el xe valenciano sea importación de la Argentina, ni en que el che argentino proceda de Valencia». Pero, por otra parte, «sería demasiado casual que dos voces de origen diverso hubiesen coincidido tan absolutamente».

Tanto Corominas como otros etimólogos eminentes, creen que el che rioplatense y valenciano proceden de la interjección ce, ya en desuso, que se empleaba para llamar, hacer detener o pedir atención a alguien; es decir, que, salvo denotar asombro o sorpresa, tenía los mismos significados que el actual che.

La interjección ce está documentada en español por primera vez en las Coplas del Provincial (1465-73) y aparece con frecuencia en la Celestina y en la comedia clásica. Covarrubias (1611) dice que es voz hebrea, de donde derivó el latín ecce ‘he aquí’, pero la Real Academia Española, en su primer diccionario (1729), descarta la raíz hebrea, aunque cree verosímil que proceda del latín ecce. En la actualidad se tiene como incierta la etimología de esta antigua interjección.

En cualquier caso, parece más que probable que la antigua interjección ce derivó en che. «Pronunciada antiguamente tse, cuando la africada dental se volvió una mera s, la interjección ce se convirtió en che para conservar el carácter africado», explica Corominas. «Es la única explicación que puede hallarse aplicable a un tiempo a la interjección rioplatense y al xe (…) del catalán de Valencia, que tiene un uso idéntico».

 

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