El problema no es el dilema

El problema no es el dilema

El problema no es el dilema | Si sustituyes la palabra problema por dilema para parecer más listo tienes que asegurarte de que lo estás haciendo bien.

Ten cuidado porque dilema y problema no son sinónimos. El dilema implica una duda o disyuntiva. Si esta no existe,

no hay dilema.

Te lo muestro con un ejemplo:

El artículo El dilema del minero chileno habla sobre la situación a la que se enfrentaría Yonny Barrios, minero atrapado durante días, al ser rescatado: lo esperaban su mujer y su amante, las dos. Este muchacho lo que tenía era un aprieto, un apuro, una papeleta, lo que quieras pero nunca un dilema.

Otra cosa sería que especuláramos sobre con cuál de las dos señoras se quedaría el susodicho. Entonces sí sería el dilema del minero chileno.

Más adelante, en el artículo, se compara el dilemavde Yonni con el de Venezuela que ve “dos opciones entre las cuales elegir”. Habiendo opciones, tenemos dilema, correcto. Pero comparar un dilema con el otro no tiene sentido. El del donjuán no es tal.

El dilema es cuándo utilizar la palabra dilema. Utilizarla mal, es un problema.

Autora: Marina Madowina
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