Cultura

Evolucion fonetica y ortografica

Aquí conoceremos algunos ejemplos más de evolución ortográfica de las palabras en el seno del vocabulario español:

A~

Así. Del latín SĪC, antiguamente se escribía . La a~ es una mera ampliación del cuerpo del adverbio, a la manera de muchos otros adverbios y frases adverbiales, como apenas, azur, afuera, a menudo, etcétera.

Azufre. Del lat. SULPHUR pasó al castellano medieval (s. XIII) sufre, que ya en el s. XVI derivó en açufre por agregación de la a~.

Cenefa. Del árabe hispánico sanifa, figura açanafe en una ley de Cortes de 1348 y azanefa en las Ordenanzas de Sevilla (1527).

Ciprés. Del latín tardío CYPRESSUS se escribía hacia 1300 aciprés.

AL~

Muchas palabras españolas de origen árabe han perdido con el paso del tiempo el artículo arábigo al~ al inicio de las mismas. Algunas de estas voces todavía pueden escribirse de ambas maneras, como alcorán y corán, almuecín y muecín. Ámbar (alámbar en 1438) es un ejemplo de la que lo han perdido. Pero también hay palabras que no son de origen árabe y que, sin embargo, se han visto influidas por este artículo arábigo; por ejemplo: almidón, tomada del bajo latín AMIDUM, este del latín clásico AMYLUM y este del griego ἄμυλον ‘no molido’, ‘almidón’, que empezó en castellano siendo amidón (1488), pero que se convirtió en almidón (1555) por influjo del artículo árabe al-.

B / O

Beodo. Del lat. BIBITUS ‘bebido’ tomó el castellano medieval la palabra bebdo o vebdo, que ya en la primera mitad del s. XIII evolucionó, por vocalización de la b, a beudo, todavía en el DRAE como sinónimo en desuso del posterior beodo, forma actual debida a una tendencia general y posterior a cambiar en eo todos los casos de diptongo eu.

C / Ç

Bruces. Tanto la locución adverbial de bruces ‘boca abajo’, se decía antiguamente de buzos o de buces, cuyo origen a su vez es incierto (quizá de bozo). Caer de bruças se lee en un texto de fines del s. XV y arrojarte has de bruçes se lee en otro de 1514.

Conciencia se escribía en el medievo conçençia.

C / CH

Hasta el siglo XVIII hubo palabras que se escribían con ch y que se pronunciaban con el sonido [k], que pasaron a escribirse solo con c. Varios ejemplos: chamaleón, monarcha, párrocho, sepulchro.

C / G

Manteca, de origen incierto, se escribió en el castellano antiguo mantega (1155) y mantecca (1181). Pero también hay un texto mozárabe de ese mismo s. XII en el que aparece ya manteca.

Suegra, del latín vulgar SOCRA, apareció en castellano primero como socra (1030) y luego como sogra (1148).

C / G / Z

Arcilla. Derivado del desusado argilla, que a su vez procedía del lat. ARGILLA. Hacia 1400 se escribía arzilla.

C / K

De origen oriental llegó al español a través del inglés la palabra kaki, nombre de un árbol y su fruto, que la Academia adaptó como caqui. Pero la variante kaki, aunque de uso menos frecuente, sigue siendo válida.

De origen inglés llegó al español a primeros del s. XX la palabra folklore, que años después la Academia adaptó con c en vez de k: folclore.

De origen ruso llegó al español la palabra vodka, que la Academia adaptó tal cual, siendo igualmente válida la forma vodca.

C / Q

A partir de 1815 muchas palabras que se escribían hasta entonces con q, pasaron a escribirse con c sin que hubiera ninguna diferencia en su pronunciación. Ejemplos: esquadra, quaderno, quadra, quadrado, quadrilla, quatrimestre, qual, qualquiera, qualidad, quando, quanto, quantidad, quarenta, quaresma, quarto, desquartizar, quartel, delinqüente, equador, liquór, loquaz, obliquo, conseqüencia, sequáz.

C / Z

Acero. Primitivamente era adjetivo: FERRUM ACIARIUM, que pasó en el siglo X a ferro azero. En la Edad Media era azero, con z sonora.

Aciago. Del latín AEGYPTIĀCUS ‘egipcio’, era aziago en la Edad Media.

Aducir. Del latín ADDUCĔRE pasó al castellano medieval como aduzir.

Alborozo. Del árabe burūz fue tomado por el castellano del Cid como avoroz, aunque ya hacia 1250 se escribía aboroço.

Alguacil. De origen árabe, primero fue aluazil (1075), pero después, desde el Cid hasta el s. XV, se escribiría alguazil.

Alcancía. De origen árabe, durante la Edad Media fue alcanzía.

Arancel. De origen árabe, antiguamente era alanzel y después, en 1294, alenzel.

Arcén. Del desusado arce ‘arcén’ y este del lat. ARGER ‘cerco’. Era un término de fortificación que Cristóbal de las Casas, en 1570, todavía escribía con z sonora: arzen.

Cocer, hasta el s. XVI, llevaba z sonora: cozer.

Diciembre se escribe durante la Edad Media deziembre.

Encía. Del lat. GIGINVA, era enzía en 1251.

Zarcillo. Del lat. CIRCELLUS ‘circulito’, hacia 1300 se escribía cerciello y en el siglo siguiente çarcillo.

Bocina, doncella, hacer, hechicero, novecientos, pincel, placer, reciente, recio, satisfacer, vacío, vecino y yacija llevaban también z sonora en la Edad Media: bozina, donzella, fazer, fechizero, novezientos, pinzel, plazer, reziente, rezio, satisfazer, vazío, vezino y yazija.

C / Ç / S / Z

Sencillo. Antes de tomar la forma actual, esta palabra (tomada del latín vulgar *SINGELLUS) tuvo muchas otras a causa de toda clase de dilaciones y metátesis: çensillo en 1268, senziello hacia 1250, senzillo en el s. XV…

Ç / CH

En los orígenes del idioma, hubo una ç sonora que fue sustituida por ch: el remaçar de Berceo era ya remachar dos siglos después.

Ç / Z

Aderezar. Del antiguo derezar y este del lat. *DIRECTIĀRE ‘derecho’, pasó a mediados del s. XIII al castellano adereçar, con ç sorda.

Alcanzar. Del lat. *INCALCIARE, con influencia del artículo árabe al-. En 1129 era acalçar, pero muy pocos años después, en 1135, ya aparece como alcançar.

Alférez. De origen árabe, primero fue alfiereç (932), luego alferiç (1068) y, por fin, alférez (1171).

Atarazana. También de origen árabe, daraçana o adaraçana en 1277, y ataraçana hacia 1340.

Azafata. De origen árabe: açafate se escribía en 1496.

Azafrán. De origen árabe: açafrán en el castellano medieval.

Azote. De origen árabe: açote en 1020.

Azotea. De origen árabe: açotea en 1406.

Azúcar. De origen árabe: açucar en la Edad Media.

Azufre. De origen latino, se escribía açufre en 1535.

Balanza. De origen latino, se escribió balança hasta el s. XVI.

Bazo. Del lat. BADĬUS ‘rojizo’, baço aparece escrito ya en el Tratado de las Enfermedades de las Aves (fin s. XIII) y en toda la Edad Media.

Bezo. De origen onomatopéyico, en la Edad Media era beço.

Brazo. De origen griego a través del latín: braço en 1044.

Cabeza. De origen latino: cabeça en 957.

Cazo. De origen latino: caço hacia 1400.

Cogorza. De origen incierto: cogorça en 1475.

Coraza. De origen latino: coraça en la Edad Media.

Corazón. De origen latino: coraçon en la Edad Media.

Danzar. De origen francés: dançar hacia 1280.

Empezar. De en- y pieza: empeçar en el Cid.

Ensalzar. De origen latino: enxalçar en la segunda mitad del s. XIV.

Escaramuzar. De origen italiano: escaramuçar en el s. XIII.

Fianza. Derivado de fiar: Berceo escribía fiança.

Fuerza. De origen latino: fuerça en el Cid.

Garbanzo. De origen incierto: durante toda la Edad Media garbanço.

Garza. De origen incierto: garça en 1251.

Lanza. De origen celtíbero: lança en el Cid.

Lienzo. De origen latino: lienço en 980.

Loza. De origen latino: loça en el s. XV.

Manzana. De origen latino: mançana desde los orígenes del idioma y durante toda la Edad Media.

Marzo. De origen latino: março en el Cid.

Maza. De origen latino: maça hacia 1330.

Merluza. De origen incierto: merluça en 1397.

Mozo. De origen incierto: moço en 1182.

Panza. De origen latino: pança en 1475.

Pelliza. De origen latino: pelliça en 1475.

Peonza. Derivado de peón: hacia 1475 se escribía peonça.

Pitanza. De origen latino: pitança en Berceo.

Pizarra. De origen incierto: piçarra en 1475.

Plaza. De origen latino: plaça durante toda la Edad Media.

Quizá. De origen latino: quiçab y luego quiça en la Edad Media.

Raza. De origen latino: raça en el s. XV.

Rechazar. De origen francés: rechaçar en 1430.

Rozar. De origen latino: roçar en 1282 y el sustantivo roça ya en un documento del s. X.

Taza. De origen árabe: taça en 1272.

Trenza. De origen discutido: treça en 1280, trena en 1338, trença en la primera mitad del s. XIV.

Zaga. De origen árabe: çaga en el Cid.

Zahorí. De origen árabe: çahorí en el s. XVII.

Zanahoria. De origen árabe: çanahoria en el s. XIV.

Zapato. De origen turco: çapato en el Cid.

Zozobra. Derivado de zozobrar: soçobra en 1283 y çoçobra a mediados del s. XIV.

CH / Q

Antes (c / ch) hemos recordado que a fines del s. XVIII las palabras que llevaban ch con sonido [k] pasaron estas a ser sustituidas por c; pero cuando la seguían e, i lo hicieron por q. Ejemplos: gerarchía o hierarchía, geroglyphico o hieroglyphico, monarchía, parrochia, chímica, chímico, rachítico.

D

Donde. Del lat. DE UNDE pasó al castellano primitivo de onde u onde (adverbio en desuso recogido aun en el diccionario académico), que derivó en donde en el s. XIII. Pero hasta el siglo siguiente, onde y donde compartieron significado con o (del lat. UBI) y su sucedáneo do (contracción de la preposición de y el adverbio o), que todavía sobrevive en el estilo poético. Corominas advierte que la historia del uso de estos vocablos es complicada. «No hay duda de que el castellano preliterario distinguiría consecuentemente entre o, con idea de reposo o de movimiento por donde o hacia donde, y onde reservado para la idea de procedencia, como en latín; en cuanto a do, equivaliendo a de o, sería sinónimo de onde (…). Sin embargo, pronto, y sobre todo desde el momento en que el antiguo diptongo ou procedente del latín au se confundió con o, coincidiendo el adverbio de lugar con la conjunción disyuntiva, hubo tendencia a emplear el compuesto do como equivalente y sustituto de o (ubi), es decir, sin ida de procedencia».

Ver viene del latín VIDĒRE, pero la forma como la escribía Berceo era veder, más cercana a su étimo. La forma ver es muy antigua, pero durante la Edad Media convivió con veer (de donde el derivado veedor).

E / I

Cuchichear ‘hablar en voz baja o al oído de alguien’ es un derivado de cuchichiar ‘dicho de una perdiz: cantar’. Al mismo tiempo que cambiaba de vocal variaba el sentido semántico del verbo.

Berceo fue el primero en utilizar el verbo plañir, pero lo escribía plañer, más de acuerdo con su étimo latino PLANGĔRE.

Del lat. MAGISTER ‘jefe, director’, ‘maestro, el que enseña’, tomó el español primitivo maistro (993), que poco después pasó a maestro (1194). Las pronunciaciones reducidas maesse y maesso fueron muy usadas popularmente durante la Edad Media y todavía perviven (maese, maeso) en el diccionario académico como voces anticuadas. En el s. XV ya existía un derivado culto de maestro (tomado del lat. MAGISTERIUM), fiel a sus raíces latinas: magisterio.

Del lat. VICĪNUS tomó el español primitivo el vocablo bicino (segunda mitad s. X), que pasó luego por becino (1090), vezino (toda la Edad Media) y, por fin, vecino.

Diciembre, del lat. DECEMBER, se escribía durante toda la Edad Media deziembre.

F / H

Durante la transición del latín vulgar al castellano primitivo algunas efes fueron convertidas en haches, del mismo modo que, posteriormente, sucedió lo contrario. Ejemplos:

Hacer. Del lat. FACĔRE > facer > hacer.

Hechizo. Del lat. FACTICĬUS > fechizo > hechizo.

Hondo. Del lat. PROFUNDUS > perfondo > fondo > hondo.

También han cambiado f por h en palabras de origen distinto al latino. Por ejemplo: del árabe llegó al español primitivo rafez, que cayó rápidamente en desuso en el s. XVI a favor de rahez.

F / PH

En el siglo XVIII desapareció del alfabeto español el dígrafo latino ph, sustituyéndolo la f. Algunos ejemplos: delphin, lymphático, nympha, physica, physico, symphonía.

FL / FR

Frasco es una palabra adoptada del germánico (*flaskô) autóctono en fecha tardía. Como en otros casos, el grupo -fl- fue sustituido por el de -fr-.

G / H

¿Mariguana o marihuana? En el Diccionario panhispánico de dudas la Academia informa de que marihuana «es la forma preferida en el uso culto de todo el ámbito hispánico; no obstante, en México y algunos países centroamericanos alterna en el uso con mariguana, también válida». Sin embargo, en el DRAE, marihuana remite a mariguana, a la que da, pues, preferencia.

¿Vaguido o vahído? De vaguear ‘holgazanear’ derivó váguido ‘turbado’ y ‘desvanecimiento’, ahora poco usado salvo en Nuevo México, México, América Central, Colombia y Santo Domingo. De vaguido derivó vahído ‘desvanecimiento, turbación breve del sentido por alguna indisposición’, que está en vigor en la mayor parte del mundo de habla hispana.

G / H / J

Jeroglífico. Del lat. HIEROGLYPHĬCUS y este del griego ἱερογλυφικός, tomó el español primitivo la palabra hieroglífico (aun en el DRAE como sinónimo en desuso), de donde derivó jeroglífico, que hasta el s. XIX se escribió geroglyphico o hieroglyphico.

G / J

La mayoría de las palabras llegadas al español desde el francés, provenzal o catalán con terminación ~age, fueron adoptadas cambiando la g por la j. Ejemplos: garage (durante mucho tiempo la Academia la dio igualmente válida con dos ges, siendo en la actualidad garaje la correcta); linage todavía en 1734 y pillage en 1737.

G / J / X

Sabemos que la j sustituyó en muchas palabras a la x. En algunas de ellas, la j hubo de rivalizar durante cierto tiempo con la g. Ejemplos: xerga > gerga > jerga; xergón > gergón > jergón; xilguero > gilguero > jilguero.

H

Amapola. Era hamapol hacia 1400. Nebrija (s. XV) ya la escribía amapola, pero se pronunciaba [hamapola] con h aspirada.

H / J

En muchas palabras la h aspirada se convirtió en j: holgorio y jolgorio (ambas en vigor), huelga y juerga (también ambas en vigor). Joroba, de origen árabe, se escribía en 1475 hadruba.

H / Y

Sabemos que hay palabras encabezadas por hi- que han pasado a escribirse con y, siendo válidas todavía ambas formas (hierba / yerba; hiedra / yedra). Pero hay otras que definitivamente hace mucho tiempo que abandonaron para siempre el primer encabezamiento. Por ejemplo: yema y yerno (en 1734 la Academia insistía en que debían escribirse hiema y hierno).

I / U

Cuchichear, derivado de cuchichiar (ver más arriba; e/i) se escribía antes cuchuchear, todavía en el diccionario académico como sinónimo de cuchichear.

I / Y

Todas las palabras de origen griego que llegaron al español a través del latín o posteriormente como cultismos, retuvieron la i griega etimológica hasta mediados del s. XVIII. Varios ejemplos: analysis, cyclo, cylindro, cyprés, cysne, crypta, crystal, dysentería, encyclopedia, gymnasio, gyro, gyrasol, grypho, gryllo, hydropesía, hymno, hypotheca, idylio, lágryma, lympha, lynce, lyra, mártyr, myrrha, mysterio, mystica, nympha, papyro, parálysis, paralytico, pyra, pyrámide, pyrópo, physica, physico, sátyro, sylaba, sylvestre, symbolo, symptoma, synagoga, systhema, tymbal, tymbre, tympano, typo, tyrano.

Tanto celo por conservar la i griega acarreó más de un error. Así, en el Diccionario de Autoridades (s. XVIII), aparecen palabras con esta letra de forma injustificada, como inclyto.

J / LL / Y

Del latín COLĔO procede el malsonante cojón, que evolucionó de la siguiente manera: colyón (h. 1100) > coyllones (med. s. XIII) > cojón (h. 1400).

J / X

Como sabemos, hasta el s. XIX muchas palabras que a partir de entonces se escriben con j, tenían en su lugar una x. A continuación algunos ejemplos más: bruxa, brúxula, dexar, dibuxar, embaxada, enxuto, estruxar, faxa, fixo, xalear, xeringa, xota ‘baile’, madexa, perexil, quexar, quexada (quijada), relox, vaxilla, vexiga.

J / S / X

Seta es un vocablo de origen incierto que aparece ya escrito en español en 1423 pero con la forma xeta. Esta variante con x daría más tarde la forma jeta ‘seta’ usada en Andalucía. La forma seta es igualmente tardía (s. XVII) pero su uso está mucho más generalizado.

Del latín [FERRAMENTA] TONSORĬA tomó el castellano primitivo la palabra tiseras (Berceo), que pasó por las formas tigera (usada más en plural en el Cid) y tixeras (1385). En 1739 la Academia todavía la escribía con x: tixera. En el DRAE, además de la forma actual, tijera (más usada en plural), figura todavía tisera como sinónimo utilizado en Andalucía, Asturias, Cantabria y América.

De origen francés, ujier se adaptó primero al español como usier (aun en el diccionario académico), y pasó luego a escribirse ugier y uxier (1739).

L

Cuclillas (en) es una locución que viene de clocar. En el s. XVI se decía y escribía en cluquillas.

L / R

Ya hemos visto anteriormente cómo de huelga derivó juerga. Y también, más arriba, lo que Corominas explica sobre el verbo temblar.

Ancla. Del lat. ANCŎRA el castellano antiguo debería de haber tomado la palabra popular ancra, pero no fue así y resultó convertirse en ancla por ultracorrección en la tendencia vulgar y leonesa a pronunciar cr en vez de cl (como cravo / clavo).

Del latín MIRACŬLUM tomó el español primigenio la voz miraclo, que pasó durante la Edad Media a escribirse miraglo y que acabó al final de dicha época como milagro.

Del latín tardío PRACTICE tomó el castellano antiguo (h. 1280) la palabra práctica, de donde salió en 1498 la forma plática con cambio de significado.

De preces ‘súplicas’ derivó muy pronto el vocablo pregaria, que, debido a la frecuente ultracorrección en leonés y no ajena al castellano pr- / pl-, en la primera mitad del s. XV pasó a escribirse plegaria.

Del latín RARUS tomó el castellano antiguo el vocablo ralo, pero ya en el s. XV Nebrija admite la forma raro, que se va imponiendo con el paso del tiempo. Así, en el Quijote solo se encuentra una vez ralo y ya en el sentido moderno, aplicado a los dientes.

N / PN

Hasta 1884 no fue erradicado por completo del vocabulario español el dígito pn, en voces con origen griego, reduciéndolo a una n, como pneumático.

O / U

Buhardilla es diminutivo de buharda, que tiene el mismo significado y deriva a su vez del verbo buhar, variante de bufar ‘soplar’. También existen las variantes bohardilla y guardilla. Las tres son válidas: bohardilla, guardilla y buhardilla, pero esta última es la más antigua, la más frecuente y la que recomienda la Academia.

S / SS

Un buen número de palabras españolas se escribían con doble ese hasta 1763. Entre ellas: assi, obsession, pythonissa, posseer, session, sosegar.

S / X

Ensalzar, del latín vulgar EXALTIĀRE, pasó primero al castellano como enxalçar.

Mixto (documentado a mediados del s. XVI) se escribía un siglo antes misto (todavía en el diccionario académico como sinónimo poco usado).

S / Z

En los orígenes del idioma se vacilaba entre s y z en fin de sílaba. Así, mezquino, escrita ya así por Berceo, es una palabra que también ha sido escrita misquino (hacia 950), mesquinu (h. 1200), mesquino y meçquino (s. XIV).

Bizcocho significa literalmente ‘cocido dos veces’ (de bi- y el latín COCTUS ‘cocido’) y así lo definía Nebrija en el s. XV. Originariamente se escribía con v y con s (viscocho), perdurando la s en algún autor del s. XVIII.

T / PT

El inicio pt- que tenían algunas palabras con origen griego fue reducido a una simple t en el s. XVIII. Por ejemplo: ptisana, ptisis.

T / TH

A fines del s. XVIII se suprimió por completo en el español el dígrafo th, quedando por tanto solo la t en palabras tales como enthusiasmo, hypothesis, laberintho, lethal, mathemática, mentha, méthodo, methódico, parenthesis, pathético, pythonissa, rithmo, sympathía, systhema, thesis.

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