Matrimonio

Matrimonio
Matrimonio. Cuando la persona está en edad núbil y es, por tanto, casadera , general y tradicionalmente busca una pareja estable con la que pretenderá prometerse , cumpliendo en el caso del varón con el trámite prematrimonial de la pedida de mano y la entrega de dote por parte de la mujer.

Menos tradicional es el matrimonio entre personas del mismo sexo, legalizado ya cada vez en más países y que está abriendo un nuevo camino lingüístico, pendiente de resolverse las dudas que se han abierto al respecto, como por ejemplo en la propia definición del matrimonio y en el nombre de los contrayentes

 

Casadero/ra: ‘Que está en edad de casarse’. Existe un sinónimo de casadera que, por razones obvias, no es muy usado: viripotente, de origen masculino tal como vimos cuando hablamos de su otra acepción (‘vigoroso, potente’). Otro sinónimo: casamentero/ra, derivado, como casadero/ra, de casar.

Pretender: ‘Dicho de una persona: Cortejar a otra’. Derivado: pretendiente ‘que aspira al noviazgo o al matrimonio con alguien’. En Chile se suele utilizar familiarmente el diminutivo, prete, tanto para referirse al varón que pretende como a la mujer pretendida.

Prometerse: ‘Darse mutuamente palabra de casamiento, por sí o por tercera persona’. Derivado: prometido/da ‘persona que ha contraído esponsales legales o que tiene una mutua promesa de casarse’.

Esponsales: ‘Mutua promesa de casarse que se hacen y aceptan el varón y la mujer’. Del latín sponsus ‘esposo’.

Prematrimonial: ‘Que se realiza inmediatamente antes del matrimonio como preparación a él’.

Pedida: ‘Petición de mano’. Derivado de pedir ‘proponer a los padres o parientes de una mujer el deseo o intento de que la concedan por esposa para sí o para otro’.

Dote:   ‘Conjunto de bienes y derechos aportados por la mujer al matrimonio’.

Procede del quechua ruqru ‘potaje de carne, patatas y maíz’, el término locro en el sentido familiar de ‘matrimonio en proyecto’; si bien esta segunda acepción no figura en el diccionario académico.

Sí que aparece en cambio el término proco con el significado poco usado: ‘Pretendiente de una mujer’.

Si ninguno de los pretendientes resulta incasable, se celebrará a continuación la boda, uniéndose ambos en matrimonio.

Incasable: ‘Que no puede casarse’, ‘dicho de una persona: que tiene, o se supone que tiene, una gran repugnancia al matrimonio’, ‘dicho de una persona: que, por sus cualidades, difícilmente podría hallar cónyuge’.

Cónyuge: ‘Consorte’. Del latín coniux, ~ŭgis, propiamente ‘el que lleva el mismo yugo’, en español desde el siglo XIX. Derivado: conyugal ‘perteneciente o relativo a los cónyuges’, en el español desde el siglo XIX, antes (1438) conjugal.

Consorte: ‘Marido respecto de la mujer, y mujer respecto del marido’. Del latín consors, ~ortis ‘participante’, ‘el que tiene el mismo lote, la misma suerte’, derivado de sors, sortis ‘suerte’, de donde proceden también los vocablos españoles suerte, consorcio y sortija.

Marido: ‘Hombre casado, con respecto a su mujer’. Documentado en el español desde 1027, del latín marītus, derivado de mas, maris ‘macho’, ‘varón’. Derivado: maridar ‘casarse o unirse en matrimonio’; y derivados a su vez de maridar: marital ‘perteneciente o relativo al marido o a la vida conyugal’ (doc. 1444) y maridaje ‘enlace, unión y conformidad de los casados’ (doc. princ. siglo XVII).

Mujer: ‘Mujer casada, con relación al marido’. La frase tomar mujer un hombre, quiere decir ‘contraer matrimonio con ella’. No existe, según el Diccionario académico, la frase recíproca tomar esposo, marido u hombre por parte de la mujer.

Casado/da: ‘Dicho de una persona: Que ha contraído matrimonio’. De casar ‘contraer matrimonio’, documentado en español con este sentido desde 1058, derivado antiguo de casa. Posterior es casamiento (hacia 1140) ‘acción y efecto de casar’, ‘ceremonia nupcial’. Casorio ‘casamiento hecho sin juicio ni consideración, o de poco lucimiento’, es voz coloquial derivada también de casar.

Boda: ‘Casamiento y fiesta con que se solemniza’. Del latín vota, plural de votum ‘voto, promesa’. Se llaman bodas de plata al vigésimo quinto aniversario, bodas de oro al quincuagésimo y bodas de diamante al sexagésimo. Derivados coloquiales: bodijo ‘boda desigual’, ‘boda sin aspecto ni concurrencia’, y bodorrio ‘bodijo’.

Matrimonio: ‘Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales’, y, coloquialmente: ‘marido y mujer’. Del latín matrimonĭum, derivado de mater, matris ‘madre’, documentado en español desde 1335. Derivados: matrimonesco/ca ‘matrimonial’, festivo; matrimonial ‘perteneciente o relativo al matrimonio’; matrimonialmente ‘según el uso y costumbre de los casados’; matrimoniar ‘unirse en matrimonio, casarse’; y matrimonialista ‘dicho de un jurisconsulto: que se dedica con preferencia a los problemas relacionados con el matrimonio’.

Nupcial: ‘Perteneciente o relativo a las nupcias’. Del latín nuptiālis, derivado de nuptĭas, que a su vez derivaba de nūbĕre ‘casarse’. De nuptĭas tomó el español, en plural, nupcias ‘casamiento, boda’. Otro derivado: nupcialidad ‘número proporcional de nupcias o matrimonios en un tiempo y lugar determinados’.

boda gay

Además de los ya mencionados boda, matrimonio y nupcias, son sinónimos de casamiento: enlace, desposamiento o desposorio, connubio, himeneo y coyunda. No aparece ya en el DRAE el antiguo embodarse ‘casarse y entrar en los gastos de boda’ (Diccionario de Autoridades, 1732).

Enlace: ‘Casamiento’. De enlazar(se) ‘casarse’.

Desposamiento: ‘Desposorio’. De desposar.

Desposorio: ‘Promesa mutua que el hombre y la mujer se hacen de contraer matrimonio, y, en especial, casamiento por palabras de presente’. De desposar.

Desposar(se): ‘Contraer esponsales’, ‘contraer matrimonio’. Del latín desponsāre ‘prometer’ (documentado en español desde 1495), derivado de sponsus ‘prometido’, de donde el español esposo/sa. Otros derivados de desposar son desposado/da ‘recién casado’ y desposando/da ‘persona que se desposa o que está a punto de desposarse’. Con esta misma acepción: novio/via ‘persona que acaba de casarse’, del latín novus ‘nuevo’.

Esposo/sa: ‘Persona casada’, ‘persona que ha celebrado esponsales’. Como ya ha quedado dicho, procede del latín sponsus ‘prometido’, participio de spondēre ‘prometer’, y documentado en el español desde 1140. Por alusión metafórica a su carácter inseparable, posteriormente (1335) se llamó esposas a la ‘pareja de manillas unidas entre sí con las que se aprisionan las muñecas de alguien’.

Connubio: Poéticamente, ‘matrimonio’. Derivado: el poco usado connubial ‘perteneciente o relativo al connubio’.

Himeneo: ‘Boda o casamiento’. Del latín hymenæus, tomado del griego hyménaios ‘canto nupcial’, ‘bodas’, propiamente ‘dios del himeneo’, derivado de hymēn. A pesar de que el español himen ‘repliegue membranoso de la vagina’ también procede de la voz griega hymēn, no se sabe con certeza si ambas raíces helenas son la misma. En el Diccionario de Autoridades (1732) se advertía que esta voz, himeneo, era más usada en lo poético y que venía ‘de que fingieron los antiguos que el dios Himeneo (a quien representaban en la figura de un joven rubio y hermoso) asistía a las bodas, alumbrando con una hacha, y se le invocaba en los epitalamios para que hiciese feliz y dichoso el casamiento’.

Coyunda: ‘Correa fuerte y ancha, o soga de cáñamo, con que se unen los bueyes’, ‘unión conyugal’.

En el mismo sentido de coyunda, conyugal, enlazar y enlace está amarrarse como sinónimo de casar, desposar y maridar. Otros sinónimos son: unir, enmaridar en el caso de la mujer, el festivo desbarrancar hondureño (de ‘caer por un barranco’) y el desusado emplear.

No están en el DRAE los siguientes sinónimos de casar, algunos con ciertos matices:

En Chile: acivilar ‘contraer matrimonio civil’ y piñonguear (del araucano piñom ‘marido o mujer’.

En Cuba: conyugar y enchuchar (que también significa ‘poner un tren, la locomotora o los vagones en una vía muerta’).

Y en México: resanar ‘tomar por esposa a una mujer que pasa por doncella y no lo es’.

Sí que están en cambio registradas en el DRAE, con el mismo significado que casarse, las frases echarse la soga al cuello (en Costa Rica) y hacer vida el marido y la mujer, frase esta no tan jocosa como la anterior y que equivale a ‘vivir juntos y tratarse como tales y como es su obligación’, algo que no sucede en el caso de malcasarse.

Malcasar: ‘Casar a alguien sin las circunstancias que se requieren para la felicidad del matrimonio’. De mal y casar. Derivado: malcasado/da ‘dicho de una persona: que no vive en armonía con su cónyuge’.

En el caso de la mujer, una de las causas de estar malcasada o malmaridada es que se haya desposado con un cazadotes que solo deseaba dar un braguetazo o un jaretazo.

Malmaridada: ‘Dicho de una mujer: malcasada’. De mal y maridar.

boda lesbianas

Cazadotes: ‘Hombre que trata de casarse con una mujer rica’. De cazar y dote.

Dar un braguetazo: ‘Casarse por interés con una mujer rica’. Frase coloquial compuesta con el aumentativo de bragueta.

Dar o pegar un jaretazo: ‘Dar braguetazo’, en Costa Rica. Frase coloquial compuesta con el aumentativo de jareta ‘bragueta’ en Costa Rica y Honduras.

Aunque no puede considerársele con seguridad un cazadotes, el bacán cubano, a diferencia del uruguayo (‘que costea los gastos de las mujeres con las que mantiene vínculos’), también vive de su mujer:

Bacán: En Cuba, coloquialmente: ‘Hombre mantenido por su esposa o por su amante’.

Puede decirse asimismo que están malcasadas las personas dominadas por sus parejas, que en el Perú llaman coloquialmente pisados —de pisar—, y que, en el caso de los hombres, son llamados también bragazas, gurruminos y maridazos, por apollerarse de su crisanta.

Bragazas: ‘Hombre que se deja dominar o persuadir con facilidad, especialmente por su mujer’. Vocablo coloquial, aumentativo de bragas y formado a semejanza de calzonazos ‘hombre de carácter débil’ (de calzón) y de baldragas ‘hombre flojo, sin energía’ (en Costa Rica más conocido como mandinga).

Gurrumino/na: ‘Hombre que tiene contemplación excesiva con la mujer propia’, ‘condescendencia y contemplación excesiva con la mujer propia’. Coloquiales y de poco uso, con origen incierto.

Maridazo: Coloquialmente: ‘Marido demasiado condescendiente’. Del aumentativo despectivo de marido. Diminutivo de marido, maridillo figura en el actual DRAE con una única acepción: ‘Braserillo de pie que usaban las mujeres’; sin embargo, en el Diccionario de Autoridades (1732) maridillo se refería al ‘marido ruin y despreciable’.

Apollerarse: En Chile: ‘Hacerse muy dependiente de una mujer’. De pollera, en América: ‘falda externa del vestido femenino’.

Crisanta: En Chile: ‘Mujer que domina a su marido’. De Crisanta, personaje de historieta.

No está en el DRAE el verbo venezolano fustanear ‘dominar la mujer al hombre’, derivado de fustán ‘enagua’.

También podríamos incluir entre las malmaridadas a aquellas esposas que debían llevar puesto el cinturón de castidad ‘el de metal o cuero con cerradura que se usaba en la Edad Media cuando se quería impedir que una mujer tuviera relaciones sexuales’.

Sinónimos de esposo/sa son velado/da (de velar ‘celebrar la ceremonia nupcial de las velaciones’, ceremonia antigua) y pariente/ta (del latín parens, ~entis ‘madre o padre’ y, en época tardía, ‘pariente’), si bien en España solo se utiliza el femenino, y no el masculino, como en América, según el Diccionario Panhispánico de Dudas (2005). Otros sinónimos coloquiales hacen mención a la unidad que forman ambos esposos: media naranja y cara mitad ‘marido o mujer, uno respecto del otro’. Sinónimo de marido es hombre, y de mujer: costilla ‘mujer propia’ (en alusión a la costilla de Adán con que Yahvé creó a Eva, según una de las versiones bíblicas), prójima, señora y santa. Se deduce que el marido no es ningún prójimo, señor o santo para su esposa.

Todos estos son términos usados entre los esposos. Fuera del matrimonio, los casados son vistos desde un punto de vista más jocoso, sobre todo los hombres y en algunos países americanos:

Cohete quemado: Coloquial y festivamente: ‘Hombre casado’, en Venezuela.

Galleta con gorgojo: ‘Hombre casado’, coloquialmente, en Cuba. Gorgojo ‘insecto de pequeño tamaño’.

El régimen matrimonial más común, por lo menos en España e Hispanoamérica, es la monogamia:

Monogamia: ‘Cualidad de monógamo’, ‘régimen familiar que veda la pluralidad de esposas’. Compuesto en 1884 con las voces griegas mónos ‘uno’ y gamos ‘matrimonio’. De la misma forma y en el mismo año: monógamo/ma ‘casado con una sola mujer’, ‘que se ha casado una sola vez’.

Por las definiciones anteriores se deduce que la mujer nunca ha podido ser otra cosa que monógama, a diferencia del hombre, que ha sido —y puede ser aún en algunos lugares— bígamo y hasta polígamo. Pero esto no es del todo cierto, ya que la mujer no está excluida por completo de la bigamia ni de la poligamia, sólo que en su caso el tener varios maridos se llama poliandria.

Bígamo/ma: ‘Que se casa por segunda vez, viviendo el primer cónyuge’, ‘casado por segunda vez’, ‘casado con viuda, o casada con viudo’. Del latín bigămus ‘casado con dos’. Documentado en español desde 1256. Derivado: bigamia ‘estado de un hombre casado con dos mujeres a un mismo tiempo, o de la mujer casada con dos hombres’, en español desde el siglo XIII.

Poligamia: ‘Estado o cualidad de polígamo’, ‘régimen familiar en que se permite al varón tener pluralidad de esposas’. Del latín polygamĭa, y este del griego polígamos, formado de polýs ‘mucho’ y gamos ‘matrimonio’. En español desde 1641. Derivados: polígamo/ma ‘dicho de una persona: que está casada a la vez con varias personas del otro sexo; se usa más para referirse al hombre que tiene a un tiempo varias esposas’ (en español desde 1737) y poligámico/ca ‘perteneciente o relativo a la poligamia’.

Poliandria: ‘Estado de la mujer casada simultáneamente con dos o más hombres’. Del griego polýs ‘mucho’ y andrós ‘varón’.

Madrigada es una mujer ‘casada en segundas nupcias’. Del latín matrix, ~īcis ‘madre’, ‘hembra de cría’.

Los musulmanes son polígamos y, quienes se lo pueden permitir, poseen todavía sus harenes o serrallos.

Harén: ‘Departamento de las casas de los musulmanes en que viven las mujeres’, ‘entre los musulmanes, conjunto de todas las mujeres que viven bajo la dependencia de un jefe de familia’. Del francés harem, y este del árabe clásico harīm ‘mujeres’, literalmente ‘lo vedado’. En el español desde 1830. Anteriormente, y todavía hoy en el Diccionario académico, harem ‘harén’.

Serrallo: ‘Harén’. Del italiano serraglio, este del turco saray, y este del persa sarāy ‘palacio’, ‘morada suntuosa’. En español desde 1615. Según Corominas, en italiano se confundió esta voz con la antigua palabra castiza serraglio ‘jaula de fieras’, derivada de serrare ‘encerrar’, de donde viene la acepción ya mencionada en el apartado dedicado a la orgía. [1] Cerraje y cerralle eran sinónimos de serrallo, según el Diccionario de Autoridades (1729), pero no aparecen ya como tales en el DRAE, donde solo la segunda, cerralle, existe con el significado, anticuado, de ‘cerco’.

Pero los musulmanes no son los únicos que habilitaron un lugar de sus casas específicamente para uso exclusivo de sus mujeres. También los antiguos griegos tenían sus gineceos.

Gineceo: ‘Departamento retirado que en sus casas destinaban los griegos para habitación de las mujeres’.

Se llama endogamia a la ‘práctica de contraer matrimonio personas de ascendencia común o naturales de una pequeña localidad o comarca’. Voz formada con los elementos compositivos endo~ ‘dentro’, ‘en el interior’ y ~gamia ‘unión’. Derivado: endogámico/ca ‘perteneciente o relativo a la endogamia’. Y se llamaba morganático/ca a la persona ‘que ha contraído matrimonio morganático (‘el contraído entre un príncipe y una mujer de linaje inferior, o viceversa, en el cual cada cónyuge conservaba su condición anterior’, también llamado matrimonio de mano izquierda porque en la ceremonia nupcial el esposo daba a la esposa la mano izquierda)’.

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