Palabras originarias de otros idiomas peninsulares

Palabras originarias de otros idiomas peninsulares

 Palabras originarias de otros idiomas peninsulares | Como era de esperar, el castellano tomó prestadas muchas voces provenientes de otras lenguas vecinas, especialmente de las que compartían la Península Ibérica. Algunas de estas  lenguas peninsulares eran también romances (derivadas del latín), que ya están extinguidas:

Aragonés

Leonés

Germanía

Gallego-portugués

Otros romances en cambio siguen vivos:

Catalán

Gallego

Portugués

Pero también el castellano tomó prestadas voces de idiomas peninsulares que no eran romances:

Vasco o euskera

Caló o romaní

PALABRAS ORIGINARIAS DE ROMANCES SUBSUMIDOS POR EL CASTELLANO

 

No pocas palabras del vocabulario actual español proceden de romances peninsulares extinguidos o considerados actualmente dialectos, que en su día quedaron subsumidos en el castellano.

Es bien sabido que el poder político tiende a imponer el idioma que usa habitualmente. Es el nacionalismo lingüístico y ha existido en todos los lugares y momentos históricos. Por ejemplo, el actual francés (descendiente de la medieval lengua de oil, hablada al norte del país) fue impuesto por razones políticas al resto del país vecino, reduciendo otras lenguas autóctonas (occitano, bretón, gascón, euskera, etc.) a simples dialectos, cuando no arrumbándolas hasta el borde de la extinción.

En España sucedió lo mismo tras la expansión política de Castilla, si bien hubo varias lenguas que resistieron la imposición política del castellano: el vasco y los romances gallego-portugués y catalán. Pero hubo otras lenguas romances que acabaron sucumbiendo ante el poder de absorción del poderoso castellano (aragonés, leonés, asturiano, cántabro, riojano, etc.) y que en la actualidad, en el mejor de los casos, tienen la consideración de dialectos. A continuación exponemos palabras de nuestro léxico actual con origen en dos de estos romances fagocitados por el castellano:

 Aragonés

El reino de Aragón fue fundado en 1035 con la unión de los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza. Un siglo más tarde, en 1137, el reino aragonés y el condado de Barcelona se unieron, formando lo que se ha dado en llamar históricamente la Corona de Aragón, que en cierto momento llegó a comprender las actuales regiones de Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares, además del marquesado de Provenza. En 1469 Fernando II de Aragón se casó con Isabel I de Castilla (los Reyes Católicos), fundándose el Estado español, pero cada corona (la de Aragón y la de Castilla) mantuvieron sus propias leyes y costumbres. Hasta que en 1707, tras la llamada Guerra de Sucesión, Felipe V promulgó los Decretos de Nueva Planta, por los que la Corona de Aragón desaparecía al integrarse en el reino de España.

En la Corona de Aragón se hablaban tres romances: el aragonés (en el antiguo reino de Aragón y en algunas partes del interior de Valencia), el occitano o provenzal (en el marquesado de Provenza) y el catalán (en el resto). El proceso por el que la lengua aragonesa acabó subsumida en la castellana comenzó antes de la unión de ambos reinos, pero se aceleró mucho tras la boda de los Reyes Católicos. Para cuando el aragonés dejó de ser lengua oficial, tras la desaparición de la Corona de Aragón, este era ya un idioma bastante endeble, oprimido por el catalán y, sobre todo, por el castellano, del que terminó considerándosele un dialecto.

Acapizarse ‘agarrarse unas personas a otras riñendo y dándose cabezadas’ en Huesca, del aragonés capeza ‘cabeza’.

Afeitar, del aragonés o leonés afeitar y este del latín AFFECTĀRE ‘arreglar’.

Agostio ‘huerto’ en Aragón, del aragonés agostiar ‘cultivar un campo en secano con el mismo cereal del año anterior’, y este de agost ‘agosto’.

Baile ‘juez ordinario en la antigua Corona de Aragón’ y ‘magistrado menor’ en Andorra; del aragonés baile y este del latín BAIŬLUS ‘teniente’, ‘el que ayuda a sobrellevar un cargo’.

Boj o boje ‘arbusto’, del aragonés y catalán boix y este del latín BUXUS.

Chepa, del aragonés chepa ‘jorobado’, del latín GIBBA.

Corral, del aragonés corral, quizá del latín vulgar *CURRALE ‘circo de carreras’ y este derivado del latín CURRUS ‘carro’.

Escarramanchones, a ‘a horcajadas’ en Aragón, derivado del aragonés escarramar ‘ponerse a horcajadas’ y este quizá cruce de escarrerar ‘descarriar’ y derramar.

Faja, del aragonés faxa y este del latín FASCIA.

Fajar, del aragonés fajar y este del latín FASCIĀRE.

Fajo, del aragonés faxo y este del latín FASCIS.

Fonil ‘embudo con que se envasan líquidos en las pipas’, del aragonés fonil ‘embudo’.

Forcate ‘arado con dos varas o timones’ en Álava, Aragón y Rioja, del aragonés forcat.

Fuellar ‘talco de colores con el que se adornan las velas rizadas’, del aragonés fuella ‘hoja’.

Glera ‘cascajar’, ‘arenal’, del aragonés glera y este del latín glarĕa ‘cantorral’.

Juarda ‘suciedad que sacan el paño o la tela de seda’, derivado de sudar.

Pilatero ‘batanero’, del aragonés y catalán pilater.

Retel ‘arte de pesca’, del aragonés y catalán retel, del latín *retellum, de rete.

Seo ‘iglesia catedral’, del aragonés y catalán seu y este del latín sedes.

Trasmallo ‘arte de pesca’, del aragonés trasmallo y este del latín *trimacŭlum, de tris ‘tres’ y macŭla ‘malla’.

trasmallo arte de pesca

 Leonés

El antiguo reino leonés comprendía en el siglo XI el norte de Portugal, las actuales regiones de Galicia y Asturias, así como parte de la de Cantabria, las provincias de León, Zamora, Palencia y Badajoz, y gran parte de las de Valladolid, Salamanca, Cáceres y Huelva. A la muerte de Alfonso VII en 1157 empezó el declive del reino de León, a favor sobre todo de la expansión castellana. El leonés se hablaba en toda la extensión del reino, excepto en Galicia y el norte de Portugal, y fue lengua escrita principalmente en el siglo XIII y primera mitad del XIV, aunque se conservan documentos de siglos anteriores. A partir de la fundación del Estado español a finales del siglo XV, el leonés se reservó en la literatura tan solo para el habla de la gente aldeana, pues ya se había convertido en un dialecto meramente rústico.

Acezar ‘jadear’, del leonés acezar y este del latín OSCITĀRE ‘bostezar’, ‘abrir la boca’, ‘echar el aliento’.

Afeitar, del leonés o aragonés afeitar y este del latín AFFECTĀRE ‘arreglar’.

Chocallo ‘cencerro’ en Salamanca, del portugués y leonés chocallo ‘cencerro’.

Columbeta ‘voltereta’, del leonés columbiar.

Columpiar, del leonés columbiar y este del griego κολυμβᾶν ‘zambullirse’. La forma antigua y leonesa columbiar se conserva en Ecuador.

Desbullar ‘quitar la cáscara o envoltorio’, ‘abrir las ostras’, del leonés o gallego-portugués esbulhar.

Embarazar, del leonés o portugués embarazar, derivado de baraça ‘lazo’.

Gabuzo ‘vara seca de brezo que sirve para el alumbrado doméstico’, cruce de gamón y aguzo.

Morcella ‘chispa que salta del pabilo de una luz’; voz leonesa.

Nembrar ‘recordar’, desusado, variedad leonesa de membrar.

Pago ‘distrito agrícola’, voz leonesa procedente del latín PAGUS ‘pueblo’, ‘aldea’, ‘distrito, comarca pequeña’.

Páramo, voz leonesa tomada del latín PARĂMUS pero de origen prerromano.

Plegar, semicultismo leonés proveniente del latín PLICĀRE.

Tojino, término marinero, del diminutivo leonés tufino, de tufo.

Trigo, del leonés trídigo y este del latín TRITĬCUM. Del trídigo leonés pasó al mozárabe tridgo y por fin al castellano trigo.

Germanía

La germanía está considerada una jerga, pero en un principio fue algo más que eso, aunque tampoco se la puede considerar un idioma, ni siquiera un dialecto.

En el siglo XVI se sucedieron varias rebeliones contra la nobleza local en Valencia y Mallorca, por parte de las clases gremiales. Históricamente se la conoce como la rebelión de las Germanías. El término germania significa en catalán hermandad (del latín GERMĀNUS ‘hermano’) y está muy vinculado a los gremios: hermandades gremiales. Estos rebeldes empleaban una jerga a la que se le dio también el nombre de germanía. Esta jerga fue usada con posterioridad por los ladrones y rufianes en general de buena parte de España, siendo muchas de sus voces plasmadas en obras literarias, sobre todo en el Siglo de Oro. La germanía acabó por exitinguirse a lo largo del siglo XVIII, si bien existe la opinión de que terminó confluyendo con el caló. A continuación se relacionan estas voces de germanía que fueron asumidas por el castellano y que siguen registradas en el diccionario académico:

Alatés ‘criado de rufián o ladrón’.

Alba ‘sábana’.

Albanado ‘dormido’, de alba ‘sábana’.

Alegría ‘taberna’.

Aliviador ‘ladrón que vende lo que otro ha hurtado’.

Altana ‘templo’. Todavía se usa la frase coloquial llamarse a altana ‘acogerse a sagrado’.

Alto ‘torre’.

Anublar ‘cubrir una cosa con otra’.

Apretado ‘jubón’.

Armada ‘flor que el fullero lleva hecha en los naipes’.

Armadilla ‘dinero que alguien le da a otra persona para que juegue por él’.

Asa ‘oreja’.

Atisbar, probablemente metátesis jergal de avistar.

Avispar ‘inquirir, avizorar’.

Avispón ‘hombre que anda viendo dónde se puede robar’.

Avizor, del francés aviseur y este del latín VISOR, -ŎRIS. Es aún muy frecuente emplear este término de germanía en la frase duplicada ojo avizor.

Badelico ‘badil (paleta para remover chimeneas y braseros)’.

Baile ‘ladrón o delincuente’.

Bajamanero ‘ladrón ratero’, derivado de bajamano.

Bajamano ‘ladrón que entra en una tienda y, señalando con una mano algo, hurta con la otra lo que tiene junto a sí’, ‘debajo del sobaco’.

Balante ‘carnero’, del antiguo participio activo de balar.

Baldeo ‘espada’.

Balhurria ‘gente baja’, por bahurria, de la onomatopeya baf.

Bayosa ‘espada’.

Bederre ‘verdugo’.

Berrear ‘descubrir, confesar algo’.

Bigornio ‘guapo o valentón de los que andaban en cuadrilla’, de bigornia.

Birlar, derivado de birlo ‘bolo’, ‘ladrón’, del bajo latín PIRŬLUS, diminutivo de PIRUM ‘pera’.

Birlesco ‘ladrón y rufián’, de birlar.

Birlo ‘ladrón’, del bajo latín PIRŬLUS, diminutivo del latín PIRUM ‘pera’.

Blanco ‘bobo, necio’, del germánico *blank.

Bosque ‘barba’.

Bravote ‘fanfarrón o matón’, de bravo.

Brechero ‘jugador que metía dado falso’, de brecha.

Bribia ‘arte de engañar halagando’.

Bribión ‘hombre que engaña halagando’, de bribia.

Bufia ‘bota de vino’, de bufar.

Buitrón ‘bolsillo que la hurtadora lleva debajo de la falda’, de buitre.

Caire ‘dinero, especialmente el ganado por la prostituta’, del árabe hispánico háyr y este del árabe clásico hayr ‘bien’, ‘gracia’.

Calcorrear ‘correr’, de calcorro.

Calcorro ‘zapato’, de calcar.

 Caleta ‘ladrón que robaba por agujero’, de cala ‘agujero’.

Caletero ‘ladrón que entra en una casa por una puerta abierta’.

Campana ‘saya o basquiña’.

Cañón ‘criado de rufián’ y ‘soplón’.

Capa ‘noche’.

Capiscol ‘gallo’, del bajo latín CAPISCHOLUS.

Carona ‘camisa’.

Cerra ‘mano’, de cerrar.

Chepo ‘pecho’.

Chirlar ‘hablar’, de chillar.

Chusquel ‘perro’, onomatopeya.

Cica ‘bolsa para el dinero’.

Cigarra ‘bolsa para el dinero’.

Clariosa ‘agua natural’, de clara.

Coime ‘dios’.

Columbrón ‘aquello que alcanza una mirada’, de columbrar.

Comporte ‘mesonero’, de comportar.

Corchetada ‘cuadrilla de corchetes’.

Corredor ‘corchete’.

Correo ‘ladrón que va a dar aviso de algo’.

Cuadro ‘puñal’.

Cuatropeo ‘cuartago ‘caballo de mediano cuerpo’, de cuatropea.

Desmirlado ‘desorejado (infame)’, de des- y mirla.

Desmotador ‘ladrón que desnuda por fuerza a una persona’.

Doble ‘hombre que ayuda a engañar a alguien’.

Ésbate ‘interjección para pedirle a alguien que se esté quieto’.

Escarramán ‘baile del siglo XVII en que se cantaba el romance de germanía alusivo a Escarramán, personaje rufianesco creado por Quevedo’.

Escarramanado ‘propio del rufián bravucón’, por alusión a Escarramán, protagonista de un famoso romance de germanía.

Esclisiado ‘herido en el rostro’.

Espadista ‘delincuente que utiliza una ganzúa para penetrar en una casa y robar’.

Estanques ‘silla del caballo’, de estancar.

Estafar, del italiano staffare ‘sacar (el pie) del estribo’, derivado de staffa ‘estribo’, porque al estafado se le deja económicamente en falso como al jinete que queda en esta posición.

Farabusteador ‘ladrón diligente’, de farabustear.

Farabustear ‘buscar (hurtar rateramente’.

Fisberta ‘espada’, de Fusberta, nombre de la espada de Reinaldo, según Ariosto y Pulci.

Florero ‘fullero que hace trampas floreando el naipe’.

Florido ‘rico, opulento’.

Fornir ‘arreciar o reformar’, del catalán fornir o del francés fournir.

Ful ‘falso’, ‘fallido’.

Fuñar ‘revolver pendencias’, del catalán funyar ‘estrujar’, ‘pisar’, ‘refunfuñar’.

Ganzúa ‘ejecutor de la pena de muerte’, del vasco gantzua.

Gargamillón ‘cuerpo humano’.

Garito ‘casa’, de garita.

Gerifalte ‘hombre que roba o hurta’, del francés antiguo girfalt, gerfalt, o del provenzal gerfalt, gerfalc, y estos del nórdico geirfalki, de geiri, objeto en forma de dardo, y falki, halcón, por las listas semejantes a flechas de su plumaje.

Germanía, del latín germānus ‘hermano’.

Gobierno ‘freno de las caballerías’.

Godeño ‘rico o principal’, de godo ‘noble’.

Godería ‘convite o comida de gorra’.

Godizo ‘rico o principal’.

Godo ‘gótico (noble)’.

Grano ‘ducado’, ‘moneda’.

Greno ‘persona de raza negra’, ‘esclavo’.

Grullas ‘polainas’.

Grumete ‘ladrón que usa escala para robar’.

Gruñente ‘cerdo, puerco’, de gruñir.

Gruñidor ‘ladrón que hurta cerdos’.

Guadra ‘espada’.

Guanta ‘casa de mujeres públicas’.

Guelte o gueltre ‘moneda corriente y bienes’, del neerlandés o alemán geld ‘dinero’.

Gura ‘la justicia’.

Gurapas ‘castigo de galeras’, del árabe hispánico guráb y este del árabe clásico gurāb ‘galera’, literalmente ‘cuervo’.

Guro ‘oficial inferior de justicia’, de gura.

Hacho ‘hombre que roba o hurta’, de hacha ‘vela’.

Heria ‘conjunto de bribones’, ‘vida de bribones’.

Hopo ‘cabezón o cuello de sayo’.

Iza ‘prostituta’, de izar.

Jacarandana ‘rufianesca’, ‘lenguaje de los rufianes’, de jácara.

Jacarandina ‘jacarandana’, ‘jácara’, de jácara.

Jarandina ‘jacarandina’.

Joyosa ‘espada’, del francés Joyeuse, nombre de la espada de Carlomagno y de las de otros caballeros.

Juan ‘cepo de iglesia’.

Lagarto ‘ladrón del campo’, ‘ladrón que muda de vestido para que no lo conozcan’.

Lobatón ‘ladrón que hurta ovejas o carneros’, del aumentativo de lobato.

lobatón - ladrón de ovejas

 Luna ‘camisa’, ‘escudo’.

Maco ‘pícaro, bellaco’, del latín maccus ‘tonto’, ‘estúpido’.

Mandil ‘criado de rufián o de mujer pública’.

Mandilandinga ‘picaresca’, ‘hampa’.

Manflota ‘burdel’, de manfla.

Maniblaj ‘criado de una mancebía’.

Marca ‘prostituta’.

Mariscar ‘robar o hurtar’.

Marisco ‘lo que se hurta’.

Martillado ‘camino por donde se transita mucho’.

Mizo ‘manco o izquierdo’.

Moa ‘moneda’.

Muflir ‘comer a dos carrillos’, de la onomatopeya mufl.

Muquir ‘comer’, del caló mukhá- ‘boca’, que aparece en sánscrito.

Murceo ‘tocino’.

Murciar ‘hurtar o robar’.

Murcigallero ‘ladrón que hurta a prima noche’, de murciélago.

Murciglero ‘ladrón nocturno’, de murciélago.

Murcio ‘ladrón o ratero’, de murciélago.

Nares ‘narices’, del latín nares.

Negrota ‘caldera de la cocina’.

Nipos ‘dinero’, ‘caudal’.

Nuestramo ‘escribano’, contracción de nuestro amo.

Oncemil ‘cota de malla’.

Oseta ‘lo que pertenece a la rufianesca’, de osar. Echar de la oseta ‘hablar recio, jurando y perjurando, y diciendo con enfado cuanto se viene a la boca’.

Palmenta ‘carta a un ausente’.

Palmentero ‘cartero o correo’, de palmenta.

Pandar ‘trampear curvando las cartas’, de pando.

Panderete ‘encuentro de dos naipes preparado con fullería’, de pandar.

Pañí ‘agua’, voz caló, de origen indoeuropeo, del sánscrito pānīya ‘bebida’.

Pedro ‘vestido afelpado que usaban los ladrones’, ‘capote’, ‘cerrojo’.

Peñascaró ‘aguardiente’.

Percador ‘ladrón que emplea la ganzúa’, de perca ‘raño’.

Percollar ‘hurtar o robar’.

Pescada ‘ganzúa’.

Peste ‘dado de jugar’.

Piar ‘beber vino’.

piar-beber-vino

Picoso ‘paja seca y triturada’.

Pillar ‘jugar dinero con trampas’.

Piltro ‘aposento o cuarto’, ‘mozo del rufián’.

Pío ‘vino de uvas’.

Pisa ‘casa de mujeres públicas’.

Plantosa ‘taza o vaso para beber’.

Plomada ‘pared’.

Primo ‘jubón’.

Pulir ‘vender o empeñar’, ‘hurtar o robar’.

Pumente ‘faldellín o refajo de mujer’.

Punterol ‘almarada de hacer alpargatas’, de puntero ‘varita para señalar’.

Raspadillo ‘trampa de los fulleros con los naipes’.

Rata ‘bolsillo del vestido’.

Reble ‘nalga’.

Registro ‘bodegón’.

Relámpago ‘duración del día’, ‘golpe que se da’.

Respeto ‘persona que tiene relaciones amorosas con otra’.

Resuello ‘moneda’.

Revolar ‘ladrón que huye arrojándose de un tejado o ventana’.

Rigor ‘fiscal del ministerio público’.

Rodancho ‘broquel (escudo)’.

Rodeo ‘conjunto o reunión de ladrones o rufianes’.

Rozavillón ‘gorrón’.

Rueda ‘escudo pequeño’.

Rufezno ‘pequeño rufián’.

Rufo ‘hombre que hace tráfico de mujeres públicas’, derivado regresivo de rufián.

Rufón ‘eslabón con que se saca fuego’.

Ruido ‘hombre que hace tráfico de mujeres públicas’.

Salterio ‘hombre que roba asaltando en los caminos’, de saltar, influido en su forma por salterio ‘libro canónico’.

Salud ‘inmunidad de quien se acoge a lo sagrado’.

Sarmentera ‘toca de red o gorguera’.

Socorro ‘acción de hurtar’, ‘cosa hurtada’, ‘aquello que la mujer de la mancebía envía al rufián’.

Soniche ‘silencio’.

Sorna ‘noche’.

Tablón ‘mesa de comer’.

Tachonado ‘cinto’, del participio de tachonar.

Taco ‘eructo’.

Tajamar ‘cuchillo de campo’.

Tajón ‘casa de comidas’.

Tallado ‘basquiña o sayo’.

Talón ‘albergue’, ‘mesón’, de talar ‘quitar, arrancar’.

Talonero ‘ventero o mesonero’.

Tapador ‘sayo o saya’, ‘padre de mancebía’.

Taquín ‘jugador que hace trampas’, del diminutivo de taco.

Tarafada ‘flor o trampa en los dados’, de tarafe.

Tarafana ‘aduana de frontera’, de tarifa.

Tarafe ‘dado’.

Taragoza ‘ciudad, villa o lugar’.

Taragozajida ‘ciudad, población importante’.

Tarquia ‘tarja (antigua moneda de vellón)’.

Tarrascar ‘arrancar, violentar’.

Tasquera ‘taberna’, de tasca.

Temor ‘cárcel de presos’.

Tenedorcillo ‘liga (de las medias y calcetines)’, de diminutivo de tenedor.

Tijera ‘dedos índice y cordial de la misma mano’.

Tirante ‘calza de hombre’.

Topero ‘topista (delincuente)’.

Topista ‘delincuente que, para penetrar en una casa con el objeto de robar, hace saltar la cerradura o las bisagras mediante una palanqueta que introduce entre la puerta y su marco’.

Travo ‘esgrimidor o maestro de esgrima’.

Treno ‘preso que está en la trena’.preso que esta en la trena

Tristeza ‘sentencia de muerte’.

Tronga ‘mujer galanteada o pretendida por un hombre’.

Turco ‘vino de uvas’.

Turlerín ‘ladrón’.

Vascuences ‘grillos de presos’.

Vencejo ‘pretina’.

Verdón ‘campo’.

Vergüenza ‘toca de la mujer’.

Verrugueta ‘fullería en el juego de naipes consistente en marcar las cartas con verruguillas’.

Vigolero ‘ayudante del verdugo en el tormento’.

Vistosos ‘ojos humanos’.

Voz ‘consuelo’.

Vulgo ‘mancebía (casa de prostitución)’.

Zaina ‘bolsa de dinero’, del longobardo zaina ‘cesta’ y este del alto alemán antiguo zaina.

Palabras originarias del gallego-portugués

 

La lengua gallegoportuguesa o gallego-portuguesa era un romance que se hablaba en la Edad Media en territorios ahora ocupados por Galicia y Portugal y de la que derivan los actuales idiomas gallego y portugués. Su influencia sobre el castellano fue especialmente notoria entre los años 1200 y 1350, sobre todo en la poesía lírica.

Palabras españolas procedentes del antiguo gallego-portugués:

Bacelar ‘parral’, del gallego-portugués bacelar.

Barcolongo ‘embarcación’, del gallego-portugués barco longo.

Chamiza ‘hierba silvestre y medicinal’, ‘leña menuda’, del gallego-portugués chamiça.

Changa ‘trueque o negocio’, coloquialmente, del gallego-portugués changa.

Desbullar ‘quitar la cáscara o envoltura de algunas cosas’, ‘abrir las ostras’, del gallego-portugués o leonés esbulhar.

Enfadar, del gallego-portugués enfadar ‘aburrir’, ‘cansar’.

Firulete ‘adorno superfluo y de mal gusto’ en América Meridional, del gallego-portugués *ferolete, por florete.

Morriña, del gallego-portugués morrinha.

Murajes ‘hierba’, del gallego-portugués murugem.

Naco ‘andullo de tabaco’ en América, del gallego-portugués anaco ‘pedazo’.

Novelo ‘ovillo de hilos’ en Canarias, del gallego-portugués novelo.

ovillo hilo

Ollado ‘ollao (ojete en las velas, toldos, fundas, etc.)’, del gallego-portugués ollado y este del latín ocŭlus ‘ojo’.

Tasca, del gallego-portugués tasca.

 

PALABRAS ORIGINARIAS DE OTROS ROMANCES PENINSULARES VIVOS

 

Como es natural, a lo largo del tiempo el castellano ha ido tomando palabras de otros idiomas vecinos, sobre todo de la Península Ibérica. Tres son los romances que sobreviven en esta península, además del castellano: el catalán, el gallego y el portugués.

Catalán

El catalán se habla actualmente (y es lengua cooficial) en las regiones españolas de Cataluña, Baleares y Valencia. En esta última se le da el nombre de valenciano.

Muchas son las palabras del vocabulario español que fueron tomadas del catalán:

Absenta ‘ajenjo’, del catalán absenta.

Aguaitar ‘cuidar’, ‘acechar’, ‘espiar’, del catalán guaita ‘vigía, centinela’.

Alberge ‘albaricoque’ en Aragón y La Rioja, del catalán alberge y este del latín PERSĬCUM ‘de Persia’.

Alioli, del catalán allioli.

Añoranza, del catalán enyorança.

Añorar, del catalán enyorar, este del latín IGNORĀRE ‘ignorar’, en el sentido de ‘no saber (dónde está alguien)’, ‘no tener noticias (de un ausente)’.

Arel ‘criba grande’, del catalán erer, de era.

Argén ‘color blanco o de plata’ en heráldica, del catalán o provenzal argent.

Argue ‘cabrestante’, desusado, del catalán o del provenzal argue.

Atiparse ‘hartarse’, del catalán atipar-se, deviado de tip ‘harto’.

Bagre ‘pez’, del catalán bagre.

Bajel, del catalán vaixell.

Bajoca ‘judía verde’ en Murcia, del catalán bajoca.

Baladre ‘adelfa’, del catalán baladre y este del latín VERĀTRUM.

Baldrufa ‘perinola (peonza pequeña)’, del catalán baldufa, quizá de origen árabe.

Ballener ‘bajel largo’, del catalán ballener.

Banda, a ‘arroz a banda’, del catalán a banda ‘aparte’.

Barraca, del catalán barraca. Su datación más antigua se da en documentos de 1249 y 1276 relativos a Valencia, desde donde parece seguro que pasó al castellano.

Bastaje ‘ganapán’, del catalán bastaix.

Bayoco ‘higo o breva por madurar’ en Murcia, del catalán bajoc ‘bobo’ y este del latín BAIĀNUS ‘bayano’.

Bel ‘bello’, desusado, del catalán o provenzal bell.

Benzoe ‘benjuí’, del bajo latín BENZOE y este del catalán benjuí.

Boj o boje ‘arbusto’, del aragonés y catalán boix y este del latín BUXUS.

Boja ‘abrótano’, del catalán botja.

Borracho, derivado de borracha ‘bota de vino’ y este, muy probablemente, del catalán morratxa ‘redoma’, con influencia de botella.

Borraja ‘planta’, del catalán borratja y este del latín BORRĀGO, -ĬNIS.

Botifarra o butifarra, del catalán botifarra.

botifarra

Bou ‘pesca realizada por dos barcas’, ‘cada una de estas barcas’, del catalán bou.

Brazola ‘reborde de la boca de las escotillas de los barcos’, del catalán braçola, de braç ‘brazo’.

Brocatel ‘tejido de cáñamo y seda’, del catalán brocatell, de brocat ‘bordado’.

Buido ‘afilado’, ‘acanalado’, del catalán buit y este del latín VOCĬTUS ‘hueco’.

Cadireta ‘compuerta’ en Valencia, del catalán cadirat.

Cairel, del catalán cairell.

Cajel ‘naranja cajel’, del catalán catxell.

Cajín ‘granada cajín’, de un derivado del catalán caixa.

Calonge ‘canónigo’, desusado, del catalán canonge.

Camota ‘cabeza’ en Burgos, ‘cabezota’ en Murcia, del catalán cabota.

Cantimplora, del catalán antiguo cantiplora, compuesto de canta i plora ‘canta y llora’, por el ruido y el goteo que produce al moverse.

Capel ‘capullo del gusano de seda’ en Teruel, del catalán capell.

Capicúa, del catalán cap-i-cua, propiamente ‘cabeza y cola’.

Capítol ‘capítulo’, anticuado, del catalán capítol.

Capitoste ‘persona con influencia, mando, etc.’, del catalán capitost.

Capolar ‘despedazar’, desusado, ‘picar la carne’ en Aragón, ‘degollar’ en Murcia, del catalán capolar.

Carquerol ‘pieza del telar de terciopelo’, del catalán carquerol y este de cárcola.

Carquiñol ‘pasta de harina, huevos y almendra’ en Aragón, Baleares, Cataluña y Valencia, del catalán carquinyol.

Castañola ‘pez’, del catalán castanyola, diminutivo de castanya ‘castaña’.

Ceje ‘mata que se usa para curar erupciones’ en Murcia, del catalán setge.

Chácena ‘depósito de bultos o prolongación del escenario en ciertos teatros’, del catalán jàssena ‘jácena’.

Chamelo ‘variedad del juego de dominó’, del catalán xamelo.

Charnego ‘inmigrante de una región española de habla no catalana’, del catalán xarnego y este de lucharniego.

Choca ‘cebadura que se daba al azor’, del catalán joca ‘lugar en que duermen las aves’.

Chueta ‘descendiente de judíos conversos’ en Baleares, del catalán balear xueta.

Chuleta, del valenciano xulleta, diminutivo del catalán xulla ‘costilla’.

Cimbel, del catalán cimbell y este del latín vulgar *CYMBELLUM, diminutivo del latín CYMBĂLUM ‘especie de platillos’, por alusión a la campanilla empleada como señuelo.

Clavel, del catalán calvell.

Clota ‘hoya para plantar un árbol’ en Aragón, del catalán clot ‘hoyo’.

Codoñate ‘dulce de membrillo’, del catalán codonyat.

Cohete, del catalán coet.

Conceller ‘miembro del concejo municipal en Cataluña’, del catalán conseller.

Confite, del catalán confit.

Congoja, del catalán congoixa, este del latín vulgar CONGUSTIA ‘angostura’ y este del latín clásico CONGUSTUS ‘angosto’. El origen catalán de congoja se explica -según Corominas- por el influjo de la lírica trovadoresca y de los poetas catalanes de los ss. XIV-XV sobre el marqués de Santillana y su escuela.

Cordel, del catalán cordell.

Correjel ‘cuero grueso’, del catalán correger.

Costa ‘orilla del mar o de río’, del catalán o gallego costa.

Crisol, del catalán antiguo cresol.

Cuartera ‘medida agraria’, ‘madero de diversas medidas’, del catalán quartera

Cuarterada ‘medida agraria balear’, del catalán quarterada.

Dalle ‘guadaña’, del catalán dall o del provenzal dalh y estos del latín DACŬLUM.

Dátil, del catalán dàtil, este del latín DACTYLUS y este del griego δάκτυλος, propiamente ‘dedo’, por su forma.

Desgaire, del catalán a escaire ‘oblicuamente’.

Detal ‘establecimiento o almacén minorista’ en Venezuela, del catalán detall.

Doncel, del catalán donzell y este del latín vulgar *DOMNICELLUS.

Dosel, del catalán dosser o del francés dossier.

Embuñegar ‘enmarañar’ en Aragón, del catalán embunyegar.

Empeltre ‘injerto de escudete’, del catalán empelt ‘injerto’.

Empesador ‘manojo de raíces de juncos que se usan para atusar la urdimbre’, del catalán empesador.

Encante ‘lugar en que se hacen ventas en pública subasta’, del catalán en cant ‘en cuanto’.

Entremiche ‘hueco que queda entre el borde alto del durmiente y el bajo del trancanil’ en marinería, del catalán entremig y este del latín INTERMEDĬUM.

Escalivada, del catalán escalivada.

 Escamel ‘instrumento de espaderos’, del catalán o provenzal scamell, y este del latín SCABELLUM ‘banquillo’.

Escarola, del catalán y provenzal escarola.

Esclafar ‘quebrantar, estrellar’ en Aragón, Cuenca y Murcia, del catalán esclafar ‘romper aplastando’.

Escoa ‘punto de mayor curvatura de cada cuaderna de un buque, del catalán escoa y este del latín ABSCONDĔRE.

Escudella, del catalán escudella.

Espinel ‘especie de palangre’, del catalán espinell.

Esquirol, del catalán esquirol y este de L’Esquirol, localidad barcelonesa de donde procedían los obreros que, a fines del siglo XIX, ocuparon el puesto de trabajo de los de Manlleu durante una huelga.

Estoperol ‘clavo corto’ en marinería, del catalán estoperol.

Faena, del catalán antiguo faena ‘cosa que se ha de hacer’.

Fajol ‘alforfón’, del catalán faxol y este del latín PHASEŎLUS ‘alubia’.

Falla ‘conjunto de figuras que se queman la noche de San José’, del catalán falla y este del latín FACŬLA ‘antorcha’.

Farte ‘frito de masa rellena’, del catalán fart ‘harto’.

Fideuá, del valenciano fideuà.

fideuá de marisco

Fleje ‘tira metálica con que se hacen arcos para asegurar las duelas de cubas y toneles’, del catalán dialectal fleix ‘fresno’, por cruce con fleixir ‘doblegar’.

Flojel ‘pelusa que despide el pelo del paño’, ‘plumón de las aves’, del catalán fluixell ‘pelillo del paño’.

Fona ‘cuchillo (añadidura o remiendo)’, desusado, del catalán fona.

Formaleta ‘armazón que sostiene un arco’, del catalán formalet ‘arco de medio punto’.

Formalete ‘arco de medio punto’, del catalán formalet ‘arco de medio punto’.

Fornel ‘hornillo portátil’ en Albacete, Almería, Granada y Jaén, del catalán fornell ‘hornillo’.

Fornir ‘proveer de lo necesario para algún fin’, anticuado, del catalán fornir o del francés fournir.

Francalete ‘correa con lazada, que sirve para unir el yugo con el carro’, del catalán francalet.

Frazada ‘manta peluda que se echa sobre la cama’, del catalán flassada.

Freo ‘canal estrecho entre dos islas o entre una isla y tierra firme’, del catalán freu.

Fuchina ‘escapada’ en Aragón, del catalán fugir ‘huir’.

Fuet, del catalán fuet.

Fuñar ‘revolver pendencias’ en germanía, del catalán funyar ‘estrujar’, ‘pisar’, refunfuñar’.

Gandaya ‘redecilla del pelo’, del catalán gandalla.

Genol ‘pieza de las cuadernas de un buque’, del catalán y provenzal genoll.

Gobén ‘palo que sujeta los adrales en la trasera del carro’ en Murcia, del catalán gobern ‘timón’.

Gobernalle ‘timón de la nave’, del catalán governall ‘timón’.

Grao, del catalán grau ‘grada’.

Gresca, del catalán anticuado greesca ‘juego de azar prohibido’.

Greuge ‘agravio’, desusado, del catalán y provenzal greuge ‘agravio’.

Gros ‘moneda antigua’, del catalán gros ‘grueso’.

Grupada ‘golpe violento de aire o de agua’, del catalán gropada.

Hordiate ‘cabada mondada’, ‘bebida que se hace con cebada’, del catalán ordiat y este del latín hordeātus.

Jamurar ‘achicar el agua’, del catalán eixamorar ‘secar’.

Jaquir ‘dejar (desamparar)’, anticuado, del catalán jaquir.

Libán ‘cuerda de esparto’, poco usado, del catalán llibant ‘cuerda de esparto’.

Linaje, del catalán llinyatge o del provenzal linhatge.

Lisa ‘pez’, del catalán llísa.

Litera, del catalán llitera.

Loguer ‘salario, premio o alquiler’, desusado, del catalán lloguer ‘alquiler’.

Maitines, del catalán dialectal maitines y este del latín [tempus] matutīnum ‘[tiempo] matutino’.

Mancha ‘fuelle de la fragua o del órgano’ en Aragón y Murcia, del catalán manxa y este del latín mantĭca ‘saquito, alforja’.

Manigueta ‘mango de utensilios y herramientas’, del catalán manegueta.

Manjar, del catalán antiguo o provenzal manjar ‘comer’.

Margallón ‘palmito (planta)’, del catalán margalló.

Mariol ‘hombre afeminado’, poco usado, del catalán mariol.

Masada ‘masía’, del catalán masada.

Masía, del catalán masia.

Masovero ‘labrador que cuida una masía ajena’, del catalán masover.

Menge ‘médico’, desusado, del catalán o provenzal menge, metge y este del latín medĭcus.

Mercería, del catalán merceria.

Metal, del catalán metall o del francés métal.

Metalla ‘conjunto de pedazos pequeños de oro’, del catalán metalla y este del latín metalla ‘metales’.

Miñón ‘soldado’, del catalán minyó ‘muchacho’.

Mirrauste ‘salsa’, del catalán mig-raust ‘medio rostido’.

Mojada ‘medida agraria’, del catalán mojada.

Mojel ‘cada una de las cajetas hechas de meollar, del largo de braza y media, las cuales van hacia los chicotes en disminución, y sirven para dar vueltas al cable y al virador cuando se zarpa el ancla’, del catalán moixell ‘copo de estopa’.

Molde, del catalán antiguo motle.

Molsa ‘lana o pluma de colchón’, anticuado, del catalán molsa ‘musgo’, ‘pulpa’, ‘lana’.

Moncheta ‘alubia’, del catalán mongeta.

Moscareta ‘pájaro’, del valenciano muixquereta, derivado de muixca ‘mosca’.

Moscatel ‘viñedo’, ‘vino’, ‘uva’, y ‘adolescente muy crecido’, ‘tonto’, del catalán moscatell ‘moscón’.

Mosén, del catalán mossén ‘mi señor’.

Mosqueta ‘rosal con tallos flexibles’, del catalán mosqueta y este del latín muscus ‘almizcle’.

Muelle ‘dique’, ‘andén’, del catalán moll, este del bajo griego μώλος y este del latín MŌLES ‘masa’, ‘dique, muelle’.

Mújol ‘pez’, del catalán mújol y este del latín mugil, -ĭlis.

Musola ‘escualo’, del catalán musola.

Naipe, del catalán naíp y este quizá del árabe ma’ib ‘censurable’.

Nao, del catalán nau.

Naucher ‘patrón o piloto de la nave’, anticuado, del catalán nauxer.

Neto, del catalán o francés net o del italiano netto.

Ninot, del catalán ninot.

Nolit ‘flete’, anticuado, del catalán nolit ‘flete’.

Noque ‘pequeño estanque donde se curten las pieles’, del catalán noc ‘artesa’ y este del bajo latín naucus, derivado regresivo del latín naucŭla o navicūla, diminutivo de navis ‘nave’.

Novecentismo, del catalán noucentisme.

Novel, del catalán novell ‘nuevo’.

Orate ‘loco’, del catalán orat ‘loco’, derivado de aura ‘aliento’, ‘viento suave’, en el sentido de ‘aura malsana’. En 1409 ya se cita la casa d’orats de Valencia, donde se fundó el primer manicomio del mundo, cuyos métodos fueron muy imitados en los demás países en fecha posterior. En 1425 se menciona ya en Zaragoza la casa de orates. Tanto Valencia como Zaragoza pertenecían entonces a la Corona de Aragón.

Orenza ‘tolva del molino’ en Aragón, de gruenza, del catalán gronxar ‘mecer’.

Oriol ‘oropéndola’, del catalán oriol y este del latín aureŏlus ‘oropéndola’.

Oropimente ‘mineral’, del catalán orpiment.

Paella, del valenciano paella y este (fin s. XIV) del francés anticuado paele. La Academia lo registró en su diccionario en 1899.

Pagel ‘pez’, del catalán pagell.

Pajarel ‘pardillo (ave)’, del catalán passerell.

Palangre, del catalán palangre.

Palenque, del catalán palenc ‘empalizada’.pa en oli

Panoli, del valenciano pa en oli ‘pan con aceite’.

Pansido ‘fruta pasada’ en Murcia, del catalán pansir y este del latín pansa ‘pasa’.

Papel, del catalán paper y este, por vía semiculta, del latín PAPYRUS ‘papiro’, y este del griego πάπυρος.

Pavorde ‘prepósito eclesiástico’, del catalán paborde.

Payés, del catalán pagés.

Peaje, del catalán peatge o del francés peage.

Pebete, del catalán pevet.

Pelaire ‘encargado de preparar la lana que ha de tejerse’, del catalán paraire.

Pelitre ‘planta’, del catalán y provenzal pelitre.

Percanzar ‘alcanzar’, ‘tocar’, ‘comprender’, anticuado, del catalán percaçar, con influencia de alcanzar.

Percha, del catalán perxa o del francés perche, y estos del latín pertĭca.

Perchel ‘aparejo de pesca’, del catalán perxell.

Perno, del catalán pern y este del latín perna ‘pierna’.

Perol, del catalán perol.

Perpunte ‘jubón’, del catalán perpunt y este del latín perpunctus.

Pésol ‘guisante’, del catalán pèsol y este del latín pisŭlum.

Picaporte, del catalán picaportes ‘aldaba’.

Pilatero ‘batanero’, del catalán y aragonés pilater.

Pincel, del catalán pinzell, este del latín PENICĬLLUS, diminutivo de PENICULUS y este de PENIS ‘pene’, ‘rabo’, ‘pincel’.

Pinjar ‘pender’, desusado, del catalán penjar.

Piñonate ‘pasta de piñones y azúcar’, del catalán pinyonat, de pinyó ‘piñón’.

Placer ‘banco de arena o piedra en el fondo del mar’, del catalán placel, de plaza.

Plantaje ‘llantén (planta)’ en Murcia, del catalán plantatge.

Poncella ‘doncella’, anticuado, del catalán poncella.

Porche, del catalán porxe.

Pota ‘calamar basto’, del catalán pota ‘pata’.

Pote, del catalán pot ‘bote’, ‘tarro’.

Preboste, del catalán prebost.

Prensa, del catalán premsa.

Proejar ‘remar contra la corriente’, del catalán proejar.

Proel, del catalán proer y este del latín prora.

Proís, del catalán proís.

Quijote ‘pieza del arnés que cubre el muslo’, del catalán cuixot y este del latín coxa ‘cadera’.

Rabasaire ‘aparcer0, colono’, en Cataluña, del catalán rabasaire.

Rapa ‘flor del olivo’, del catalán rapa.

Rape ‘pejesapo (pez)’, del catalán rap.

Reloj, del catalán anticuado relotge, este del latín HOROLOGIUM ‘reloj de sol’, ‘reloj de arena’ y este del griego ώρολόγιον, compuesto de ώρα ‘tiempo’ y λέγέιν ‘contar’.

Remiche ‘espacio entre banco y banco en las galeras’, del catalán remig y este del latín remigĭum ‘hilera de remos’.

Retal, del catalán retall, de retallar ‘recortar’.

Retel ‘arte de pesca’, del catalán y aragonés retel, del latín *retellum, de rete.

Retrete, del catalán o provenzal retret.

Riel, del catalán riell y este del latín REGELLA.

Rol ‘rollo’, ‘lista’, del catalán rol y este del latín rotŭlus ‘cilindro’.

Roquete ‘sobrepelliz’, del catalán o provenzal roquet ‘sobrepelliz’.

Salicor ‘planta’, del catalán salicorn.

Salín ‘almacén de sal’, del catalán y provenzal salin y este del latín salīnum.

Salitre, del catalán y provenzal salnitre y este del latín sal nitrum.

Salvaje, del catalán y provenzal salvatge y este del latín SILVATICUS ‘propio del bosque’.

Sardinel ‘obra hecha de ladrillos sentados de canto’, del catalán sardinell ‘sardina’, por semejanza con las sardinas prensadas.

Sastre, del catalán o provenzal sartre, sastre y este del latín sartor.

Semblante, del catalán semblant y este del latín SIMĬLANS, -ANTIS, participio activo de SIMILĀRE ‘semejar’.

Semblar ‘semejar o ser semejante’, anticuado, del catalán semblar y este del latín SIMILĀRE ‘semejar’.

Seo ‘iglesia catedral’, del catalán y aragonés seu y este del latín sedes.

Serpol ‘especie de tomillo’, del catalán serpoll y este del latín serpyllum.

Serviola ‘pescante en el costado del buque’, del catalán cerivola, diminutivo del catalán antiguo cérvia ‘cierva’, por alusión a los cuernos de este animal.

Soler ‘entablado que tienen las embarcaciones en lo bajo del plan’, del catalán soler.

Somatén, del catalán sometent.

Sor ‘hermana (entre religiosas)’, del catalán antiguo sor ‘hermana carnal’ y este del latín SOROR.

Sosa ‘barrilla’, del catalán sosa.

Taula ‘monumento megalítico’, del catalán taula ‘mesa’.

Tercerol ‘en algunas cosas, lo que ocupa el lugar tercero, como el remo de la tercera bancada, en marinería’, del catalán tercerol.

Tirabeque ‘guisante mollar’, del catalán tirabec.

Tortel, del catalán tortell.

Trabucaire, del catalán trabucaire ‘el que lleva el trabuco’.

Traite ‘acción de sacar el pelo al paño con la carda’, del catalán traite y este del latín tractus ‘trabajado’.

Trébol, del catalán trébol y este del griego τρίφυλλον, propiamente ‘de tres hojas’.

Trenque ‘dique de un río’ en Murcia y Teruel, del catalán trencar ‘romper’.

Treo ‘vela de popa’, del catalán treu.

Truque ‘juego’, del catalán truc.

Tusón, del catalán tusó ‘trasquiladura’.

Usaje, del catalán usatge ‘usanza’.

Vellutero ‘persona que trabaja en seda, especialmente en felpa’, del catalán vellut ‘velludo’.

Ventresca, del catalán ventresca.

Viaje¹ ‘acción y efecto de viajar’, del catalán viatge.

Viaje² ‘corte sesgado que se da a algo’, ‘ataque inesperado’, del catalán biaix ‘sesgo’.

Vinagre, del catalán vinagre y este del latín VINUM ACRE.

Zadorija ‘pamplina’, del catalán sadorija.

Zozobrar, del catalán sotsobrar ‘volcarse la embarcación’, derivado de fer sotsobre, compuesto de sots ‘debajo’ (latín SUB) y sobre ‘encima’ (latín SUPRA).

 Gallego

El gallego es la lengua cooficial de la actual comunidad autónoma española de Galicia, al noroeste de la Península Ibérica, derivada del romance medieval gallego-portugués. A continuación tres ejemplos de palabras españolas tomadas del gallego:

Albariño ‘vino blanco’, del gallego albariño.

Arrebatiña ‘recoger algo arrebatadamente’, del gallego rebatiña.

Broa ‘especie de galleta o bizcocho’, del gallego o portugués broa ‘borona’.

Cachear, del gallego cachear.

Cardume ‘cardumen (banco de peces)’, del gallego y portugués cardume.

Chaira, del gallego chaira.

Chantar ‘plantar’, ‘clavar’, del gallego chantar.

Chopa ‘pez’, del gallego choupa y este del latín CLUPĔA ‘sábalo’.

Choza, del gallego o portugués choza.

Costa ‘orilla de mar o río’, del gallego o catalán costa.

Embicar ‘poner una verga en señal de luto a bordo’, ‘orzar’, del gallego o portugués bico ‘pico’.

Fayado ‘desván’ en Galicia, del gallego fayar ‘techar’.

Filloa ‘fruta de sartén’, del gallego filloa.

Filloga ‘morcilla’ en Zamora, del gallego filloa.

Furnia ‘bodega bajo tierra’ en Andalucía, del gallego o portugués furna ‘caverna’.

Grelo ‘hoja tierna y comestible de los tallos del nabo’, del gallego grelo ‘grillo’.

Jeito ‘red de pesca’, del gallego xeito y este del latín iactum ‘tirada’.

Lorcha ‘alacha (pez)’ en Galicia, del gallego lorcha.

Mantelo ‘especie de delantal de paño’, del gallego mantelo y este del latín mantellum ‘manto’.

Muñeira ‘baile popular de Galicia’, ‘música de este baile’, del gallego muiñeira ‘molinera’.

muñeira baile gallego

Ollar ‘cada uno de los dos orificios de la nariz de las caballerías’, del gallego o portugués ollo ‘ojo’.

Piache ‘tarde piache’, expresión con la que se indica que alguien llegó tarde, del gallego tarde piache ‘tarde piaste’, frase que la tradición atribuye a un soldado que, al tragarse un huevo empollado, oyó piar al polluelo.

Roda ‘pieza curva que forma la proa de la nave’, del gallego o del portugués roda y este del latín rota ‘rueda’.

Sarao, del gallego serao ‘anochecer’, según Corominas; del portugués sarão y este del latín *SERĀNUM, derivado de SERUM ‘la tarde’, según el DRAE.

Sarcia ‘carga, fardaje’, del gallego sarcia y este del latín sarcĭna ‘carga’.

Solla ‘pez’, del gallego solla y este del latín solĕa.

Sollado, del gallego o del portugués sollado y este del latín *soleātum, de solum.

Taima ‘malicia, astucia’, del gallego y portugués teima, y este del latín thema.

Traíña ‘red extensa que se cala rodeando un banco de sardinas para llevarlas así a la costa’, del gallego traíña y este del latín *tragināre, de trahĕre ‘arrastrar’.

Vieira, del gallego vieira.

Portugués

Derivado del romance medieval gallegoportugués, el idioma portugués se habla en Portugal, Brasil y en varios países africanos, antiguas colonias portuguesas, aunque (al contrario de lo que ocurre con el español) el portugués que se habla y escribe en cada uno de esos lugares difiere (en algunos casos de forma notable) en léxico, sintaxis y pronunciación.

Un buen número de voces marinas y de origen oriental nos han llegado a través de este idioma. Algunos ejemplos de palabras españolas tomadas del portugués:

Abano, sinónimo poco usado de ‘abanico’, del portugués abano. En castellano hacia 1570; de donde pasó al catalán como vano ‘abanico’.

Angra ‘ensenada’, del portugués angra. Documentado en español en 1573.

Anilina ‘amina usada en la fabricación de colorantes’, del alemán Anilin y este del portugués anil ‘añil, índigo’. Registrada por primera vez por la Academia en 1899.

Balay ‘cesta de mimbre o de carrizo’ en América, del portugués balaio ‘retama’, ‘escoba’. Acad., 1884.

Baliza, del portugués baliza, derivado mozárabe del latín PALUS ‘palo’. Acad., 1899.

Bambú o bambuc, del portugués bambu. Acad., 1837.

Bandeja, del portugués bandeja. Documentado en español en 1634.

Barullo, del portugués barulho. Acad., 1822.

Bayadera ‘bailarina y cantaora india’, del francés bayadère y este del portugués bailadeira ‘bailarina’. Acad., 1884.

Bossa o bossa nova, voz portuguesa. Acad., después de 1992.

Brinquiño ‘alhaja pequeña’, ‘dulce’, del portugués brinquinho, diminutivo de brinco. En español desde 1601.

Broa ‘especie de galleta o bizcocho’, del portugués o gallego broa ‘borona’. En español desde 1673.

Bucio ‘especie de caracol marino’, del portugués búzio. Acad., 1936.

Buzo, del portugués búzio ‘caracol’ y este del latín BUCĬNA ‘cuerno de boyero’. En español desde 1570.

Cachupín ‘español establecido en América’, despectivo y coloquial, del diminutivo del portugués cachopo ‘niño’. Antes era cachopín, ahora desusado, en español desde 1607.

Cambullón ‘cambalache’, ‘comercio a bordo de barcos extranjeros’, ‘porción de víveres’, en Canarias, del portugués cambulhado. Acad., 1884.

Caneca o caneco ‘frasco cilíndrico de barro vidriado’, del portugués caneca. Acad., 1899 (caneca) y 1925 (caneco).

Canica ‘canela silvestre de la isla de Cuba’, del portugués cana ‘caña’, ‘canela’. Acad., 1925.

Capanga ‘capataz violento’ en la Argentina guaraní, Bolivia y Uruguay, del portugués brasileño capanga. Acad., 1992.

Capin melao ‘hierba forrajera’ en Venezuela, del portugués capim-melado. Acad., después de 1992.

Caramelo, del portugués caramelo ‘carámbano’, ‘caramelo’ y este del latín CARAMELLUS, diminutivo de CALĂMUS ‘caña’. En español, caramel en 1611; caramelo desde 1642.

Carcunda ‘carlista’, ‘de actitudes retrógradas’, despectivos, del portugués carcunda, designación de los absolutistas en las luchas políticas portuguesas de principios del siglo XIX. Acad., 1925.

Cardume ‘cardumen (banco de peces)’, del portugués y gallego cardume. Acad., 1780.

Chamariz ‘lugano (pájaro)’, del portugués chamariz ‘ave de reclamo’. Documentado en español desde 1601.

Chamba ‘chiripa’, del portugués antiguo chamba. Acad., 1884.

Chamuscar, del portugués chamuscar. En español desde 1467 (xamuscar).

Chirumen ‘caletre’, del portugués chorume. Acad., 1843.

Chocallo ‘cencerro’ en Salamanca, del portugués y leonés chocallo ‘cencerro’. Acad., 1970.

Choza, del gallego o portugués choza. Primera documentación en español de 1251.

Chubasco, del portugués chuva ‘lluvia’. Acad., 1780.

Chumacera, del portugués chumaceira. Acad., 1803.

Chumbo ‘revólver o pistola’, ‘balazo’ en Argentina y Uruguay, del portugués brasileño chumbo ‘plomo’. Acad., 1992.

Cobra ‘serpiente venenosa’, del portugués cobra ‘culebra’. Acad., 1925

Coco ‘fantasma’, del portugués côco ‘fantasma que lleva una calabaza vacía, a modo de cabeza’. En español desde 1554.

Cotobelo ‘abertura en la vuelta de la cama del freno’, del portugués cotovêlo ‘codo’. Acad., 1817.

Criollo, del portugués crioulo y este de criar. En español desde 1590.

Curricán ‘aparejo de pesca’, del portugués corricão. Acad., 1899.

Curro ‘recinto cercado’, ‘fiesta popular’ en Galicia, del portugués antiguo côrro. Acad., 1970.

Degredo ‘hospital de enfermos contagiosos’ en Venezuela, del portugués degredo ‘lugar de destierro’. Acad., 1992.

Despejar, del portugués despejar. En español desde 1569.

Dúa ‘dula (porción de tierra que recibe riego por turno)’ en Salamanca, del portugués adua. Acad., 1925.

Embarazar, del portugués o leonés embarazar, derivado de baraça ‘lazo’. Documentada por primera vez en español hacia 1460.

Embicar ‘poner una verga en dirección oblicua como señal de luto a bordo’ ‘orzar’, del portugués o gallego bico ‘pico’. Acad., 1732.

Emú ‘ave’, del portugués ema ‘especie de avestruz’, quizá alterado por influencia de ñandú. Acad., 1989.

Esmola ‘trozo de pan que se solía dar de merienda a los trabajadores del campo’ en Salamanca, del portugués esmola ‘limosna’. Acad., 1925.

Firmal ‘joya en forma de broche’, del portugués firmal. Acad., 1899.

Furnia ‘bodega bajo tierra’ en Andalucía, del portugués o gallego furna ‘caverna’. Acad., 1925.

Golfán ‘nenúfar’, del portugués golfão ‘nenúfar’. Acad., 1803.

Gurumelo ‘seta comestible’ en Extremadura, Huelva y Sevilla, del portugués cogumelo. Acad., 1936.

Iguaria ‘manjar delicado y apetitoso’, anticuado, del portugués iguaria. Acad., 1936.

Íngrimo ‘solitario’, ‘abandonado’ en América Central, Colombia, Ecuador y Venezuela, del portugués íngreme. Acad., 1927.

Jangada ‘balsa (plataforma flotante)’, del portugués jangada y este de una voz dravídica de la India. En español desde 1696.

Lacre, del portugués lacre, variación de laca. En español desde el siglo XVI.

Laja ‘lancha’, del portugués laja y este del latín hispánico lagĕna. Acad., 1817.

Laya ‘calidad’, ‘especie’, ‘clase’, del portugués laia y este del portugués antiguo lãa ‘lana’. Acad., 1734.

Lilao ‘ostentación vana’, del portugués leilão ‘subasta pública’. Documentado por primera vez en español en Quevedo (siglo XVII).

Lobisón ‘hombre lobo’, del portugués lobishome. Acad., 1984.

Lorcha ‘barca ligera y rápida’, del portugués lorcha. Acad., 1884.

Manga ‘árbol’ y ‘fruto de este árbol’, del portugués manga. Acad., 1884.

Mangostán ‘arbusto de las Molucas’, del portugués mangostão. Acad., 1899.

Marullo ‘movimiento de las olas que levanta el viento en la borrasca’, del portugués marulho. Acad., 1925.

Mascabado ‘azúcar mascabado’, del portugués mascavado. En español desde 1680.

Mejillón, del portugués mexilhão. Primera documentación en español hacia 1560.

Menino ‘caballero de familia noble que desde muy joven entraba a servir el palacio’, del portugués menino ‘niño’. En español desde principios del siglo XVII.

Mermelada, del portugués marmelada. En español desde 1570.

Ollar ‘cada uno de los dos orificios de la nariz de las caballerías’, del portugués o gallego ollo ‘ojo’. Acad., 1899.

Ostra, del portugués ostra y este del lastín OSTRĔA. En español desde 1591.

Palanquín ‘especie de andas usadas en Oriente’, del portugués palanquim. En español desde 1613 (Covarrubias).

Pancada ‘contrato muy usado en la India’, del portugués pancada ‘golpe’. En español desde 1680.

Pangelín ‘árbol de Brasil’, del portugués angelim. Acad., 1817.

Pantorrilla, derivado de pantorra y este del portugués panturra. En español desde el siglo XVI.

Pedregullo ‘ripio (piedras menudas)’ en Argentina y Uruguay, del portugués pedregulho ‘pedrusco’. Acad., 1985.

Perca, del portugués perca. Acad., 1803.

Petiso ‘persona pequeña, baja’ en varios países de América Meridional, del portugués petito ‘caballo de poca alzada’. Acad., 1927.

Pichincha ‘ganga’ en Argentina, Paraguay y Uruguay, del portugués pechincha. Acad., 1992.

Pombero ‘duende’, del portugués pombeiro ‘avizor’, ‘espía’, ‘buscador de esclavos negros’, ‘apresador de indios’. Acad., 1970.

Propao ‘pieza de madera que sirve para amarrar algunos cabos’, del portugués propau y este del latín pro y palus ‘palo’. Acad., 1803.

Pulla, del portugués pulha. En español desde el siglo XVI.

Ratiño ‘apodo de los habitantes de comarcas que limitan con Galicia’, del portugués ratinho ‘ratoncito’. Acad., 1914.

Roda ‘pieza que forma la proa de la nave’, del portugués o del gallego roda, y este del latín rota ‘rueda’. En español desde el siglo XV.

Sarao, del portugués sarão y este del latín *SERĀNUM, derivado de SERUM ‘la tarde’, según el DRAE; del gallego serao ‘anochecer’, según Corominas. En español desde 1607.

Saudade ‘nostalgia’, del portugués saudade. Acad., 1739.

Saudoso ‘nostálgico’, del portugués saudoso. Acad., 1984.

Seringa ‘caucho’ en América, del portugués seringa. Acad., 1899.

Sollado, del portugués o gallego sollado y este del latín *soleātum, de solum. Acad., 1739.

Taima ‘malicia, astucia’, del portugués y gallego teima y este del latín thema. Acad., 1925.

Taimado, del portugués taimado, derivado de teima ‘tema’, ‘obstinación’. En español desde 1539.

Testaferro, del portugués testa de ferro, según Corominas; del italiano testa-ferro ‘cabeza de hierro’, según el DRAE. Registrada por la Academia en 1869.

Tucura ‘langosta’ en Argentina y Uruguay, del portugués brasileño tucura. Acad., 1970.

Vichar ‘atisbar, observar furtivamente’ en Argentina, Bolivia y Uruguay, del portugués vigiar. Acad., 1984.

Vigía, del portugués vigia. Acad., 1803.

Vigiar ‘velar o vigilar’, del portugués vigiar. Acad., 1803.

Volcán, del portugués volcão y este del latín VULCANUS ‘dios del fuego’ y, figuradamente, ‘incendio’. En español desde 1524.

Zarigüeya, del portugués brasileño çarigueia, según el DRAE; del guaraní sarigweya, según Corominas. Lo más probable es que sea una voz guaraní tomada por el portugués y luego por el español. Acad., 1817.

Zorra, del portugués zorro ‘holgazán’, derivado de zorrar ‘arrastrar’. En español desde mediados del siglo XV.

PALABRAS ORIGINARIAS DE OTROS IDIOMAS PENINSULARES VIVOS NO ROMANCE

 Además de las lenguas descendientes de otros romances distintos al castellano, en la Península Ibérica se sigue hablando actualmente dos idiomas con raíces diferentes. Uno es el vasco o euskera; el otro es el caló o romaní.

Vasco o euskera

El vasco (de vascón y este del latín VASCŎNES) o euskera (del vasco euskera, nombre de esta lengua) es un idioma muy antiguo, por supuesto prerromano, ajeno y anterior a la llegada a Europa de las lenguas indoeuropeas, que actualmente se sigue hablando en las comunidades autónomas españolas del País Vasco y Navarra, así como en el País Vasco francés.

No son abundantes las palabras españolas tomadas del vasco o euskera.

Abertzale, del vasco abertzale ‘patriota’. Voz cruda vasca que la Academia ha incluido en el DRAE de la edición digital e incluirá en la próxima edición impresa (23.ª), y que viene a sustituir a la reciente adaptación aberzale.

Agur ‘adiós’, del vasco agur y este del latín AUGURĬUM.

Aizcolari ‘deportista que corta troncos con hacha’, del vasco aitzkolari.

Amachinarse ‘amancebarse’ en América y Canarias, y ‘abatirse’ en Panamá. Del vasco Matxin ‘mozo de herrería’ (de a- y Machín ‘Cupido’), por alusión al nacimiento de Cupido en la herrería de Vulcano.

Amarreco ‘amarraco (tanteo en el mus)’, del vasco amarreco, de amarr ‘diez’.

Anavia ‘arándano’ en La Rioja, del vasco Arabia.

Angula ‘cría de la anguila’, del vasco angula, alteración del latín ANGUILLA.

Aña ‘nodriza’, ‘niñera’.

Aquelarre, del vasco akelarre, propiamente ‘prado del macho cabrío’.

Arán ‘endrino’ en Álava y Vizcaya.

Arangorri ‘pez’, del vasco arrain ‘pez’ y gorri ‘rojo’.

Arnasca ‘artesa’ en Álava, del vasco arn ‘piedra’ y asca ‘gamella’.

Astabatán ‘marrubio (planta)’ en Álava, del vasco astoa ‘burro’ y batán ‘menta’.

Aurresku ‘danza tradicional’, del vasco aurresku.

Bacalao, del vasco bakailao.

Batúa ‘euskera batúa (lengua vasca unificada)’, del vasco batua, literalmente ‘reunido’.

Boruca ‘bulla’, del vasco buruka ‘lucha’, ‘topetazo’.

Carranca ‘capa de hielo’, coloquialmente en Álava, del vasco carra ‘hielo’.

Cartolas ‘artolas (especie de aguaderas de caballería)’ y, en el País Vasco, ‘adrales hechos de tablas’, del vasco kartolak ‘jamugas’.

Cenzaya ‘niñera’, coloquialmente en Álava y Vizcaya, del vasco sein ‘niño’ y zai ‘guarda’.

Chacolí ‘vino ligero’, del vasco txacolín.

vino vasco blanco

Changurro ‘centollo cocido y desmenuzado en su caparazón’, del vasco txangurro.

Charro, del vasco txar ‘defectuoso’, ‘débil’.

Chatarra, del vasco txatarra ‘lo viejo’.

Chimbo ‘nombre de varias especies de pájaros’ en el País Vasco.

Chirimbolo ‘objeto de forma extraña’, ‘objeto de forma redonda’, del vasco chirimbol ‘rodaja’, ‘bola’.

Chirula ‘flautilla’, del vasco txirula ‘flauta’.

Chistera, del vasco chistera, este del gascón cistere y este del latín CISTELLA ‘cestilla’.

Chistorra, del vasco txistor ‘longaniza’.

Cinzaya ‘niñera’ en Álava y Burgos, del vasco seinsaín o seintzai, de sain ‘niño’ y tzai ‘guarda’.

Cococha, del vasco kokotxa ‘barbilla de la merluza’.

Ertzaina ‘miembro de la policía vasca’.

Ertzaintza ‘policía vasca’.

Euscaldún o euskaldún ‘vasco’, del vasco euskaldun.

Gabarra ‘embarcación’, del vasco kabarra.

gabarra - embarcación

Gamarra ‘correa’, del vasco gamarra.

Ganzúa, del vasco gantzua.

Gardama ‘carcoma’ en Álava y Vizcaya, del vasco gardamu, cardamu ‘carcoma’.

Guiri ‘nombre con que, durante las guerras carlistas del siglo XIX, designaban los carlistas a los partidarios de la reina Cristina’, ‘turista extranjero’, acortamiento del vasco guiristino ‘cristino’.

Ikastola ‘en el País Vasco, escuela donde se enseña en euskera’, del vasco ikastola.

Ikurriña ‘bandera oficial del País Vasco’, del vasco ikurriña.

Izquierdo, del vasco ezkerra ‘izquierda’.

Jorguín ‘persona que hace hechicerías’, poco usado, del vasco sorgin ‘bruja’.

Larra ‘prado’ en Álava y Vizcaya.

Lastón ‘planta’, del vasco lasto ‘paja’.

Lasún ‘locha (pez)’, del vasco lasun ‘mújol’.

Laya ‘instrumento para labrar y remover la tierra’, del vasco laia.

Lendakari ‘jefe del Gobierno vasco’, del vasco lehendakari ‘jefe de gobierno’.

Lurte ‘alud’ en Huesca, del vasco lurte ‘corrimiento de tierras’.

Maqueto ‘inmigrante’ en el País Vasco, del vasco makito o maketo ‘tonto’, ‘majadero’.

Mochila, derivado de mochil, este del vasco motxil, diminutivo de motil ‘muchacho’, ‘criado’, y este del latín MUTILUS ‘mutilado’, ‘mocho’, vulgarmente ‘rapado’, por la costumbre de trasquilar a los muchachos.

Molso ‘desgarbado’, ‘desaseado’, del vasco molso ‘montón’.

Motil ‘muchacho que sirve a los labradores’, poco usado, del vasco motil ‘muchacho’.

Mozcorra ‘prostituta’, poco usado, del vasco mozcor ‘muchacha tetuda’.

Muga ‘mojón, límite’, del vasco muga ‘mojón’.

Narra ‘galga del carro’ en Álava, del vasco narra ‘arrastre’.

Narria ‘cajón o escalera de carro’, del vasco narria.

Órdago, del vasco or dago ‘ahí está’, frase empleada a modo de intimación en el juego de mus; la locución familiar de órdago ‘excelente’ se formó por alusión a la audacia e importancia de dicho envite.

Orzaya ‘niñera’, del vasco aurzaya.

Pacharán, del vasco patxaran ‘endrina’.

Pelotari, del vasco pelotari.

Pitarra ‘legaña’, del vasco pitar.

Sabaya ‘desván’ en Huesca, del vasco sabaia ‘desván’.

Sagardúa ‘sidra’ en el País Vasco, del vasco sagardua.

Sagarmín ‘manzana silvestre’ en Álava, del vasco sagar ‘manzana’ y min ‘agrio’.

Sarde ‘horca de aventar en la era o de alzar heno’ en Navarra.

Sinsorgo ‘persona insustancial y de poca formalidad’ en Álava, Murcia y Vizcaya, del vasco zenzurgue.

Talo ‘plancha circular de hierro, con un asa para colgarla de las caramilleras o llares, y cocer las tortas sobre la lumbre’ en Cantabria y ‘torta aplastada que se hace con masa de harina de maíz sin fermentar, y se cuece sobre las ascuas’ en Navarra y País Vasco.

Tobera, del vasco tobera ‘tolva’.

Zacuto ‘bolso’ en Navarra, del vasco zakuto.

Zamarra, del vasco zamarra.

Zarandilla ‘lagartija’ en La Rioja, del vasco sugandilla, sugangilla ‘lagartija’.

Zarrio ‘charro (recargado de adornos)’ en Andalucía, ‘barro o lodo pegado en la parte inferior de la ropa’, del vasco txar ‘defectuoso’, ‘débil’.

Zatico ‘mendrugo o pedazo de pan’, del vasco zati ‘pedazo’.

Zorcico ‘composición musical’, del vasco zortzico ‘octava’.

Zurrón, del vasco zorro ‘saco’.

Caló o romaní

El romaní o romanó es una lengua originaria del noroeste de la India y el centro de Pakistán, que deriva del sánscrito, propia del nómada pueblo gitano. En España se conoce como caló, y está enriquecida (como ya hemos tenido ocasión de comprobar) con voces tomadas de las lenguas que se hablaban en los países por los que los gitanos fueron pasando, antes de asentarse aquí, hacia 1415. El nombre gitano viene de egiptano, porque se creyó que procedían de Egipto.

Palabras españolas tomadas del caló:

Acharar ‘avergonzar, sobresaltar’, del caló jacharar ‘calentar’, influido por azarar.

Achares ‘celos’, ‘disgusto’, del caló jachare ‘quemazón’, ‘tormento’.

Barbián, del caló barbán ‘aire’.

Barí ‘excelente’, del caló baré.

Bato ‘padre’, vulgar, del caló bato.

Calé ‘gitano (individuo)’, del caló caló ‘negro’.

Caló ‘gitano (lenguaje)’, del caló caló ‘negro’.

Canguelo, del caló canguelo y este de kandela ‘hiede’, ‘apesta’.

Canguis ‘canguelo’, coloquial, del caló canguis.

Cañí ‘gitano’, muy probablemente debido a una confusión del caló calí ‘gitana’ con cañí, que en el mismo lenguaje significa ‘gallina’.

Chalar, del caló chalar.

Chamullar ‘hablar’.

Chaval, del caló chavale, vocativo plural de chavó ‘muchacho’.

Chavea, del caló chavaia, vocativo masculino singular de chavó ‘muchacho’.

Chavó, del caló chavó ‘muchacho’.

Chingar, del caló cingarár ‘pelear’.

Chipé o chipén ‘verdad’, ‘bondad’, del caló chipé ‘verdad’ y chipén ‘vida’, respectivamente.

Chislama ‘muchacha’.

Chori ‘ratero’, del caló chori ‘ladrón’.

Chorizo ‘ratero’, derivado de chori y este del caló chori ‘ladrón’.

Choro ‘chorizo’, del caló choró.

Chulé ‘antigua moneda de cinco pesetas’.

Chungo, del caló chungo ‘feo’, aplicado primeramente a la broma de mal gusto o desagradable.

Churumbel, del caló churumbel.

Clisos ‘ojos’, del caló clisos.

Currar ‘trabajar’, del caló currar.

Diquelar ‘comprender’.

Ducas ‘tribulaciones’, ‘penas’.

Estache ‘sombrero de fieltro flexible’.

Gaché ‘entre los gitanos, andaluz’, ‘gachó’ en Andalucía.

Gachí ‘mujer’, ‘muchacha’, del caló gachí, femenino de gachó.

Gachó ‘hombre, en especial el amante de una mujer’.

Gilí, del caló jili ‘inocente’, ‘cándido’, derivado de jil ‘fresco’.

Guripa ‘persona que mantiene el orden’, ‘soldado’, ‘golfo’, del caló kuripen.

Jai ‘mujer joven y atractiva’, del caló jai.

Jindama ‘miedo’, ‘cobardía’.

Jiña ‘excremento humano’, del caló jiñar.

Jiñar, del caló jiñar.

Jonjabar ‘engatusar’, ‘lisonjear’, del caló jojabar ‘engañar’, ‘burlarse’.

Lacha ‘vergüenza (pundonor)’.

Mangar ‘pedir’, ‘robar’, del caló mangar.

Mangue ‘menda (yo)’, del caló mangue.

Manús ‘individuo’.

Menda ‘yo’, del caló menda.

Molar ‘gustar’.

Mui ‘lengua o boca’, del caló mui.

Muquir ‘comer’ en germanía, del caló mukhá- ‘boca’, que aparecen en sánscrito.

Naja (salir de) ‘marcharse precipitadamente’, del caló najarse, derivado de nachar ‘marchar’, ‘huir’.

Paripé, del caló paruipén ‘cambio’, ‘trueque’ y este quizá del sánscrito paraúpa ‘figura o aspecto diferente’.

Parné, del caló parné ‘dinero’, ‘moneda’.

Pinrel, del caló pinré y este de la germanía.

Pira ‘fuga’.

Pirar, del caló pira ‘fuga’, ‘huida’.

Postín, del caló postín ‘piel, pellejo’ y este del hindustani postin ‘piel de abrigo’, derivado de post ‘piel’, probablemente tomando las pieles como símbolo de la elegancia.

Terne ‘que se jacta de valiente o de guapo’, ‘obstinado’, ‘fuerte, robusto’, del caló terno ‘joven’.

Trajelar ‘comer, tragar’.

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1 Comentario
  1. comment-avatar
    Iván26 Enero, 2016 - 17:01

    El leonés y el aragonés siguen existiendo.

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