Cultura

Palabras que significan lo contrario que antes

Evolución de las palabrasCuriosidario& ComentariosPalabras que significan lo contrario que antes

Palabras que significan lo contrario que antes. La evolución semántica ha llevado algunas palabras a significar justo lo contrario de lo que significaban antes. Ejemplos: Bizarro (italiano bizarro ‘iracundo’) entró en 1569 en el español con el significado de ‘valiente’, pasó por ‘elegante’ y ‘hermoso’ (siglo XVII) y llegó al actual significado (además de ‘valiente’) de ‘generoso, espléndido’.

Bravo (lat. PRAVUS ‘malo, inculto’) designaba en la Edad Media al ‘violento de carácter, cruel’ aplicado a personas, y ‘fiero, salvaje’ a animales. Pero en el Siglo de Oro ya significaba ‘valiente’. Con este sentido se abusó de bravo en el s. XIX por reflujo del francés, pasando entonces de ‘valiente’ a ‘bueno, excelente’.

Broma (del griego βρῶμα ‘teredón’ y este de βιβρώσκειν ‘carcomer’) significaba en 1599 ‘cosa pesada’ y unos años más tarde usaron esta palabra Quevedo y Tirso en el sentido de ‘hombre pesado’, que sigue vivo hoy en América en la variante ‘contrariedad, molestia más o menos desagradable y dañosa’. El origen de estos significados se encuentra en el teredón o broma, un molusco que atacaba a los barcos haciéndolos muy pesados, tal como se lee en la cuarta acepción que todavía recoge el diccionario académico: «Molusco lamelibranquio marino de aspecto vermiforme, con sifones desmesuradamente largos y concha muy pequeña, que deja descubierta la mayor parte del cuerpo. Las valvas de la concha, funcionando como mandíbulas, perforan las maderas sumergidas, practican en ellas galerías que el propio animal reviste de una materia calcárea segregada por el manto, y causan así graves daños en las construcciones navales». Ya en 1726, en su Diccionario de Autoridades, la Academia registraba así la frase es una broma: «Phrase con que metaphoricamente se dá à entender, no solo el que es pesado y molesto en su trato y conversacion, sino otra cualquiera cosa, que excéde notablemente de lo que le corresponde». En consecuencia, habrá que estar de acuerdo con Corominas cuando dice: «Resulta claro, pues, que broma inicialmente sólo fue lo que hoy llamamos broma pesada (…) la pesadez de los buques atacados por la broma es un hecho, pues el agua se introducía en las galerías abiertas por el animalito y hacía el buque pesado y tardo en la navegación». El caso es que, a finales del s. XVIII broma tomó el significado de ‘algazara, chanza’ y, ya en el segundo cuarto del s. XIX, el de ‘bulla, diversión’, que ha llegado hasta nosotros.

Ganga(voz imitadora del grito de esta ave) se aplicó figuradamente a las cosas sin provecho, por ser la ganga un ave difícil de cazar y dura de pelar y de comer, pero empleándose muchas veces irónicamente ha acabado por significar más bien las cosas apreciables que se adquieren a poca costa.

Garrido significa ‘galán’, ‘elegante’, pero en el castellano primitivo se usaba en el sentido de ‘travieso, juguetón, lascivo’.

Fechoría(derivado de hechor, con f- conservada gracias a los Libros de Caballerías) es lo mismo que ‘hazaña’ en el Quijote. Posteriormente, por abreviación de mala fechoría (Quijote), tomó este vocablo erróneamente un matiz negativo que ha llegado hasta hoy con el significado de ‘mala acción’.

Huésped(lat. HOSPES) significaba etimológicamente ‘el que hospeda, anfitrión’; ulteriormente, y a consecuencia de la costumbre antigua de la reciprocidad hospitalaria, el vocablo tomó todavía en latín el sentido de ‘hospedado’. Ambos significados pasaron al castellano antiguo. Hasta el Siglo de Oro era tan viva la conciencia de que existía este doble sentido, que Cervantes se permite emplear huésped en los dos sentidos en una misma línea del Quijote: «Por Dios, respondió el huésped (el ventero), que es gentil relente el que mi huésped (Sancho) tiene, pues hele dicho que ni tengo pollas ni gallinas y quiere que tenga huevos». Desde entonces ha predominado el significado de ‘persona alojada’, único en vigor hoy.

Nimio(lat. NIMĬUS ‘excesivo, abundante’) es un cultismo aparecido a finales del s. XVII con el sentido mismo que en latín. Pero el mal entendimiento de frases como cuidado nimio o afectación nimia por parte del vulgo, favoreció la deformación semántica de esta palabra, que fue tomada como sinónima de minuciosidad o pequeñez. En el Diccionario de Autoridades (1734) todavía se recogía únicamente el significado etimológico de nimio, pero en el apartado correspondiente a nimiedad ya advertía de que se usaba también en el sentido contrario: «Nimiedad: Excesso ù demasía (…) En el estilo familiar se usa por poquedad ò cortedad; y se debe corregir, pues significa esta voz totalmente lo contrario». Desde entonces la Academia ha mantenido esta postura beligerante contra el significado erróneo de estas voces, hasta fecha muy reciente. Tan generalizado estaba ya el empleo de los significados contrarios al etimológico en nimiedad y nimio, que la Academia no tuvo más remedio que reconocerlos y recogerlos en su diccionario.

Puridad(lat. PURĬTAS, -ĀTIS) es el paradigma de la palabra que tiene dos significados contrarios y en plena vigencia. En el s. XV se utilizaba como ‘pureza’ y, desde el Cid hasta el Siglo de Oro, como ‘secreto’. En 1737 la Academia remitía puridad a la forma anticuada paridad, que definía como «lo mismo que secréto. Es voz antigua». Hoy el diccionario académico recoge las siguientes acepciones de puridad: ‘cualidad de puro’, ‘aquello que se tiene reservado y oculto’ y ‘reserva, sigilo’; y para la locución adverbial en puridad: ‘sin rebozo, claramente y sin rodeos’ y ‘secretamente’.

Rato (lat. RAPTUS) significaba primitivamente ‘tirón, arranque’ y, figuradamente, ‘instante’, acepción esta última que pasó a América, mientras que en España tomó el sentido de un espacio de tiempo algo mayor que el de un instante. Esta diferencia semántica se conserva hoy entre España y América del Sur, pese a la definición de la Academia: ‘espacio de tiempo, especialmente cuando es corto’; porque, ¿cómo de corto ha de ser? En Argentina y otros países de la América austral un rato es poco más que un instante; sin embargo, en España un rato es un espacio de tiempo indefinido, en cualquier caso mucho más prolongado que un breve instante, con seguridad de varios minutos, quizá con una duración de hasta un par de horas.

Jamás(del lat. IAM  MAGIS ‘ya más’) significa ahora ‘nunca’, pero antiguamente era ‘siempre’ y ‘alguna vez’.

Yacer(lat. IACĒRE ‘estar echado’) no tenía en la Edad Media únicamente el sentido de ‘estar acostado’, sino que además significaba ‘estar’ y ‘permanecer’, acepciones que aún están recogidas en el diccionario académico.         

bravoeleganteespléndidogenerosojamaspalabras que significan

Dejar un comentario