Prendas de cuerpo entero

Prendas de cuerpo entero

Aquí se encuentran todas las voces relacionadas con las prendas de vestir que cubren el cuerpo entero, a excepción del Vestido, que por su extensión e importancia figuran en entrada aparte. ¿Hay prendas comunes para ambos sexos? Desde luego que las hay. Cuando no se especifica lo contrario, las indicadas son comunes para hombres y mujeres.

            Para calcular su antigüedad en el vocabulario español, en cada palabra se ha procurado poner la fecha más remota en que está documentada, así como la fecha de su registro en el diccionario académico. Cuando solo se menciona la primera, se entiende que la Academia ya la recogió en su primer diccionario, el de Autoridades.

 Amictus ‘en general, prendas exteriores del traje romano’. La Academia nunca lo ha recogido en sus diccionarios. Lo menciona Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Chándal ‘ropa deportiva que consta de un pantalón y una chaqueta o jersey amplios’. Del francés chandail, jersey de los vendedores de verdura. En el DRAE desde 1983.

Ciclatón ‘vestidura de lujo usada en la Edad Media, con forma de túnica, y a veces de manto’. Del árabe hispánico siqlaṭún y este del latín [textum] sigillātum ‘paño sellado o marcado’. En el DRAE desde 1791.

Delantal ‘prenda de cuero o tela fuerte, que, colgada del cuello, sirve en ciertos oficios para proteger la ropa desde lo alto del pecho hasta por debajo de las rodillas’, ‘prenda exterior de tela ligera que cubre el cuerpo desde el cuello hasta el muslo o la rodilla y que llevan los niños, los empleados, los dependientes, etc., para proteger la ropa en la escuela o en el trabajo’. En el DRAE desde 1869 como sinónimo de mandil. En la edición de 1950, como analogía de la prenda que cubre la falda, se introduce el significado ‘el que usan algunos artesanos, los criados, camareros y niños’.

Dulimán ‘vestidura talar que usan los turcos’. Corominas dice que es una variedad de dormán. En el DRAE desde 1791 con la misma acepción que hoy.

Esquijama ‘pijama compuesto de pantalón ajustado a los tobillos y jersey’. En el DRAE después de 1992.

Estola ‘vestidura amplia y larga que los griegos y romanos llevaban sobre la camisa y se diferenciaba de la túnica por ir adornada con una franja que ceñía la cintura y caía por detrás hasta el suelo’. Del latín stola y este del griego στολή ‘vestido’. Documentado en Berceo.

Hopa ‘especie de vestidura, al modo de túnica o sotana cerrada’, ‘loba o saco de los ajusticiados’. Documentado en un texto zaragozano de mediados del siglo XIV. «Hopa, hopalanda: Sobretodo de origen franco-borgoñón, amplio, por lo general confeccionado con materiales lujosos. Podía ser talar, llevándose suelta, o quedar ceñida a la cintura. Aparece en la segunda mitad del siglo XIV y está presente en la moda del siglo XV» (Sousa, 2007).

Librea ‘traje que los príncipes, señores y algunas otras personas o entidades dan a sus criados; por lo común, uniforme y con distintivos’, ‘vestido uniforme que usaban las cuadrillas de caballeros en los festejos públicos’. Del francés livrée, propiamente ‘cosa entregada al criado’. Documentado en 1495 (Nebrija).

Loba ‘sotana (vestidura talar)’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1734, documentándola en una pragmática de 1680. «Sobretodo aparecido en Castilla en la segunda mitad del siglo XV. Su aspecto sobrio la asocia por lo general al luto, si bien se usó también por letrados y doctores. Prenda cerrada y amplia que carecía de mangas, podía tener dos aberturas para sacar los brazos, que se llamaban maneras» (Sousa, 2007).

Loba cerrada ‘manto o sotana de paño negro que con el capirote y bonete formaba el traje que fuera del colegio usaban los colegiales y otras personas autorizadas por su estado o ejercicio para el uso de esta vestidura’. En el DRAE desde 1803.

Mandil ‘prenda de cuero o tela fuerte que, colgada del cuello, sirve en ciertos oficios para proteger la ropa desde lo alto del pecho hasta por debajo de las rodillas’. Del árabe hispánico mandíl, este del árabe clásico mandīl o mindīl, este del arameo mandīlā y este del latín mantīle o mantēle ‘toalla’, ‘mantel’. En el DRAE desde 1899.

Manteísta ‘alumno que asistía a las escuelas públicas vestido de sotana y manteo, cuando los estudiantes usaban este traje; se llamaba así a la generalidad de los escolares, para diferenciarlos de los que tenían beca en los colegios mayores’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1734.

Manto ‘ropa talar que usan en algunos colegios sus individuos y alumnos, sobre la cual llevan comúnmente la beca’. En el DRAE desde 1803.

Mobatana ‘manto del traje mozárabe forrado de piel’. No registrado en DRAE. Lo trae Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Mono ‘prenda de vestir de una sola pieza, de tela fuerte, que consta de cuerpo y pantalón, especialmente la utilizada en diversos oficios como traje de faena’. En el DRAE desde 1936.

Pallium ‘primeramente designaba en el traje romano un tipo de toga de pequeñas dimensiones, así como un manto rectangular romano; más adelante se referirá a mantos medievales de tradición romana, como el visigodo’. No recogido en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Pijama ‘prenda para dormir, generalmente compuesta de pantalón y chaqueta de tela ligera’. Del inglés pyjamas, este del hindi pā[e]ǧāma y este del persa pā[y]ǧāme ‘prenda de pierna’. Documentado piyama en 1917 (Alemany y Bolufer). En el DRAE desde 1936.

Piyama ‘pijama’. Documentado piyama en 1917 (Alemany y Bolufer). En el DRAE desde 1927.

Poncho ‘prenda de abrigo que consiste en una manta, cuadrada o rectangular, de lana de oveja, alpaca, vicuña, o de otro tejido, que tiene en el centro una abertura para pasar la cabeza, y cuelga de los hombros generalmente hasta más abajo de la cintura’, ‘especie de capote de monte’. En el DRAE desde 1837 como ‘sayo sin mangas que se pone por la cabeza a modo de casulla’. En 1869, Domínguez lo define como una ‘especie de manta cuadrilonga, que se pone por la cabeza, y sirve para andar a caballo’. En el DRAE de 1899 ya aparece la acepción ‘capote de monte’ como americanismo. La primera acepción actual, en el DRAE desde 1984 como voz procedente de América Meridional.

Pretexta ‘especie de toga o ropa talar, orlada por abajo con una lista o tira de púrpura, que usaban los magistrados romanos, los mancebos y doncellas nobles’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1737, documentándolo en Ambrosio de Morales (†1591).

Sago ‘sayo’, desusado. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en Ambrosio de Morales (†1591).

Ságula ‘pequeño sayo’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en 1599 (Guzmán de Alfarache).

Sayal ‘prenda de vestir hecha con sayal (tela muy basta)’. En el DRAE desde 1989.

Sayazo ‘sayo grande’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en Quevedo. Retirado del DRAE en 1884.

Sayete ‘sayo pequeño’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en 1569-89 (Alonso de Ercilla, La Araucana). Retirado del DRAE después de 1992.

Sayo ‘prenda de vestir holgada y sin botones que cubría el cuerpo hasta la rodilla’. Documentado hacia 1400.

Sotana ‘vestidura talar, abrochada a veces de arriba abajo, que usan los eclesiásticos y los legos que sirven en las funciones de iglesia; fue empleada también por los estudiantes de las universidades’. Documentado en 1605 (Quijote).

Talar ‘dicho de un traje o de una vestidura: que llega hasta los talones’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en Lope de Vega.

Tapador ‘sayo o saya’, en germanía. Documentado en 1609 (Juan Hidalgo).

Tobillero, ra ‘dicho de una prenda de vestir: que llega hasta los tobillos’. En el DRAE desde 1985.

Toga ‘traje principal exterior y de ceremonia, que usan los magistrados, letrados, catedráticos, etc., encima del ordinario’, ‘prenda principal exterior del traje nacional romano, que se ponía sobre la túnica’. Documentado en J. de Mena (†1456). «Prenda de encima del traje romano de origen etrusco. En sus inicios era simicircular. Dejaba libre el brazo derecho, era de grandes dimensiones y se enrollaba alrededor del cuerpo. La usaban principalmente las clases altas» (Sousa, 2007).

Toga palmada ‘la enriquecida con primorosas labores y recamos de oro, que usaban el cónsul en el día del triunfo, y el cónsul y los pretores presidiendo los juegos del circo’. En el DRAE desde 1884.

Togado, da ‘que viste toga; usado más referido a los magistrados superiores, y en la jurisdicción militar, a los jueces letrados’. Documentado en el marqués de Santillana (†1458).

Túnico ‘vestidura amplia y larga que como traje de la Edad Media suele usarse en el teatro’. En el DRAE desde 1899.

Vaquero ‘traje de hombre amplio y cómodo usado en fiestas de toros y cañas, así como en la caza, también en esta última actividad para la mujer’. Acepción no recogida en el DRAE. La trae Sousa (2007).

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SOBRETODOS

(común ambos sexos)

Abrigadura ‘vestido o prenda de abrigo’. Recogido en el DRAE de 1933 como voz anticuada, documentada en un texto medieval aragonés. No volvió a aparecer en el diccionario académico hasta 1992.

Abrigo ‘prenda de vestir, larga, provista de mangas, que se pone sobre las demás y sirve para abrigar’. Del latín aprīcus ‘defendido del frío’. Referido a la prenda de vestir no aparece en el DRAE hasta 1884.

Abrigoso, sa ‘dicho de una cosa, especialmente de una prenda de vestir: que abriga’. Recogido en el DRAE después de 1992.

Anguarina ‘gabán rústico de paño burdo y sin mangas, que se pone sobre las demás prendas para protegerse del frío y de la lluvia’. De hungarina. Documentado como ungarina en Calderón (†1681) y como anguarina en el Diccionario de Autoridades de 1770, haciendo alusión a los úngaros (húngaros). Sousa (2007) dice que era «frecuente en la uniformidad de la infantería española en el siglo XVII, aunque también presente en ciertas unidades montadas», y la da como sinónima de hungarina, sobrevesta o casaca.

Cabaza ‘manto largo o gabán’. Documentado en 1555. Registrada por primera vez en el DRAE de 1780 como voz anticuada.

Cabriolé ‘especie de capote con mangas o aberturas en los lados para sacar por ellas los brazos, y que con diferentes hechuras usaban hombres y mujeres’. Del francés cabriolet. En el DRAE desde 1803. Para Sousa (2007), se trata de un sobretodo femenino presente en el traje femenino del siglo XVIII.

Camisa romana ‘roquete’, anticuado. En el DRAE desde 1869, ya como voz anticuada.

Capuz ‘vestidura larga y holgada, con capucha y una cola que arrastraba, que se ponía encima de la ropa, y servía en los lutos’. Del francés capuce y este del italiano cappuccio. Documentado entre los siglos XV y XVII. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729. «Sobretodo muy usado en el siglo XV a modo de manto cerrado con capuchón, cuyo origen se remonta a muchos siglos atrás. Podía ser cerrado o con mangas».

Caracalla ‘prenda de vestir de origen galo, a manera de sobretodo, adoptada por los romanos’. De Caracalla, sobrenombre del emperador romano Marco Aurelio Antonino (186-217). Documentado en 1786 (Terreros y Pando). En el DRAE desde 1925.

Carric ‘especie de gabán o levitón muy holgado, con varias esclavinas sobrepuestas de mayor a menor, en uso durante la primera mitad del siglo XIX’. Del francés carrick y este quizá del inglés carrick. Documentado en 1884 (Clarín). En el DRAE desde 1925.

Carrique ‘carric’. Documentado en 1853 (Domínguez). En el DRAE desde 1956 como sinónimo de carric.

Chamarra ‘vestidura de jerga o paño burdo, parecida a la zamarra’. De zamarra. Documentado en 1570 (Casas). El Diccionario de Autoridades de 1729 dice que es un vestido talar con mangas, y voz de poco uso, ya que comúnmente se llama ropa o balandrán. Pero ya en el diccionario académico siguiente (1780) se cambia esta definición por otra que presenta la chamarra como vestidura parecida a la zamarra.

Chía ‘manto negro y corto, regularmente de bayeta, que se ponía sobre el capuz y cubría hasta la mano, usado en los lutos antiguos’. Documentado en 1588 (J. de Pineda).

Chlamys ‘manto corto y semicircular presente en el traje visigodo, que se anudaba sobre el hombro’. No está recogido en el DRAE. Lo recoge Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Engabanado, da ‘cubierto con gabán’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1732, documentándolo en 1627 (Pedro Fernández de Navarrete, Traducción de Séneca).

Enzamarrado, da ‘cubierto y abrigado con zamarra’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1732.

Esclavina ‘vestidura de cuero o tela, que se ponen al cuello y sobre los hombros quienes van en romería; se han usado más largas, a manera de capas’. Documentada en 1330-43 (Arcipreste de Hita).

Fieltro ‘capote o sobretodo que se ponía encima de los vestidos para defenderse del agua’, desusado. Del germánico *filt. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1732, documentándolo en Quevedo.

Forro polar ‘prenda de abrigo que se confecciona con este tejido’. En el DRAE después de 1992.

Gabán ‘abrigo’, ‘capote con mangas, y a veces con capilla, que se hacía por lo regular de paño fuerte’. Documentado gavant en un inventario aragonés de 1362. «Sobretodo masculino aparecido en el siglo XV con mangas y capuchón, usado por pastores. Existiendo una modalidad lujosa, con ricos tejidos. Desde el siglo XIX será sobretodo masculino y femenino, amplio o entallado y con mangas» (Sousa, 2007).

Gabardina ‘ropón con mangas ajustadas, usado por los labradores en algunas comarcas’. Cruce de gabán y tabardina, derivado de tabardo. Documentado gavardina en 1423 (E. de Villena).

Garnacha ‘vestidura talar que usan los togados, con mangas y un sobrecuello grande, que cae desde los hombros a las espaldas’, ‘persona que viste la garnacha’. Documentado en 1222. «Amplio sobretodo aparecido en el siglo XIII, holgado y con mangas cortas, propio de las clases altas, de uso frecuente hasta el siglo XIV en viajes y en ciudad. En el siglo XVII permanecía en uso para letrados, incorporando una capilla» (Sousa, 2007).

Giraldete ‘roquete sin mangas’. Documentado en 1611 (Covarrubias).

Guardapolvo o Guardapolvos ‘sobretodo de tela ligera para preservar el traje de polvo y manchas’. En el DRAE desde 1925.

Hongarina ‘gabán rústico para tiempo de aguas’. De hungarina. Documentado en 1855 (Gaspar y Roig) como sinónimo de anguarina. Con este mismo significado en el DRAE desde 1869. Ver Anguarina.

Hungarina ‘capote rústico para tiempo de aguas’, desusado. De húngaro, por haber venido de Hungría. Ver Anguarina.

Paletó ‘gabán de paño grueso, largo y entallado, pero sin faldas como el levitón’. Documentado paletot en 1859-82 (Pedro Antonio de Alarcón). En el DRAE desde 1899. «Sobretodo presente en el traje desde el siglo XVIII, en su origen sólo utilizado por los hombres, siendo de uso mixto posteriormente» (Sousa, 2007).

Pellica ‘pellico hecho de pieles finas y adobadas’. Documentado en 1604 (Palet).

Pellico ‘zamarra de pastor’, ‘vestido de pieles que se le parece’. Documentado en 1330-43 (Arcipreste de Hita).

Pelliza ‘prenda de abrigo hecha o forrada de pieles finas’. Documentado belisíya en escritura mozárabe toledana de 1161 y pelliça hacia 1475 (G. de Segovia). Según Sousa (2007): «Capa femenina amplia perteneciente al traje del siglo XVIII, con capucha, aberturas para los brazos y ribete de piel». En el DRAE desde 1803 ‘especie de vestido hecho o forrado de pieles’. Con el significado actual desde 1884.

Pello ‘especie de zamarra fina’. En el DRAE desde 1884.

Pelote ‘pelliza (prenda de abrigo)’. En el DRAE desde 1817 como voz anticuada.

Redingote ‘capote de poco vuelo y con mangas ajustadas’. Del francés redingote y este del inglés riding-coat ‘traje para montar’. Documentado en 1788 (Terreros y Pando). En el DRAE desde 1817. «Sobretodo masculino de origen inglés, con mangas, presente en el traje desde el siglo XVIII, no muy largo, usado especialmente en viajes y para montar a caballo. En el siglo XIX tendrá un uso más extendido» (Sousa, 2007).

Ropón ‘ropa larga que regularmente se ponía suelta sobre los demás vestidos’. Documentado en 1570 (Casas). «Ropón era sinónimo de ropa, referido a la categoría de los sobretodos. En la primera mitad del siglo XVI pervive la acepción de sobretodo masculino amplio y abierto y de traje de encima femenino de similares características» (Sousa, 2007).

Roquete ‘especie de sobrepelliz cerrada y con mangas’. Documentado roquet en un inventario aragonés de 1469. «Túnica similar al alba, pero más corta, de uso externo, frecuentemente decorada con encajes» (Sousa, 2007).

Ruso ‘gabán de paño grueso’. En el DRAE desde 1925.

Saco ‘especie de gabán grande, y en general vestidura holgada, que no se ajusta al cuerpo’. Documentado en 1895 (Zerolo). En el DRAE desde 1899.

Sobrerropa ‘sobretodo’. En el DRAE desde 1884.

Sobretodo ‘prenda de vestir ancha, larga y con mangas, en general más ligera que el gabán, que se lleva sobre el traje ordinario’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739.

Tabardina ‘ropón tosco parecido al tabardo, aunque más corto’. No está registrado en el DRAE, pero lo traen Gaspar y Roig (1855), Zerolo (1895) y Rodríguez Navas (1918).

Tabardo ‘prenda de abrigo ancha y larga, de paño tosco, con las mangas bobas, que se usa en el campo’, ‘prenda de abrigo basta’, ‘especie de gabán sin mangas, de paño o de piel’, ‘ropón blasonado que usaban antiguamente los heraldos y reyes de armas, y que usan todavía los empleados de ciertas corporaciones, como los maceros de las Cortes y los de algunos ayuntamientos’. La primera acepción documentada en el siglo XIII; la cuarta, en el DRAE desde 1884; la tercera, desde 1925; la segunda, desde 1992. «Sobretodo aparecido en el siglo XIII, de variada tipología, apropiado para el camino. Siguió su uso durante siglos. En el XV prevalece la forma con mangas amplias, que cuelgan de los hombros a modo de tiras» (Sousa, 2007).

Trenca ‘abrigo corto, con capucha y con piezas alargadas a modo de botones, que se abrocha pasando cada una de ellas por sus respectivas presillas’. En el DRAE desde 1989. «Sobretodo presente en el traje desde la segunda mitad del siglo XX. Es de origen militar, y en los primeros momentos de su uso civil es propio de la indumentaria femenina. Es de longitud media, con capucha, y se abrocha con elementos alargados de madera, hueso u otro material, que se alojan en presillas» (Sousa, 2007).

Zamarra ‘prenda de vestir, rústica, hecha de piel con su lana o pelo’, ‘pelliza (chaqueta de abrigo)’. La primera acepción documentada en 1330-43 (Arcipreste de Hita); la segunda, en el DRAE desde 1985.

Zamarro ‘zamarra (prenda de vestir). Documentado en un texto aragonés de 1397. «Sobretodo amplio y forrado con piel de borrego que hace su aparición en el traje masculino del siglo XVI. En la indumentaria femenina se asocia a un traje de encima, de corte similar» (Sousa, 2007).

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 BATAS

 Bata‘prenda de vestir holgada, con mangas y abierta por delante, que se usa al levantarse y para estar por casa’, ‘traje holgado y cómodo que usan las mujeres para las tareas caseras’, ‘prenda de uso exterior a manera de blusa larga, de tela lavable, generalmente blanca, que se ponen sobre el vestido los que trabajan en laboratorios, clínicas, oficinas, peluquerías, etc.’, ‘traje que usaban las mujeres para ir a visitas o funciones, y que solía tener cola’. Del francés ouate. Documentado en 1717. El Diccionario de Autoridades de 1726 definía bata como «ropa talar con mangas nuevamente introducida, de que usan los hombres y mujeres, de diversas hechuras, telas y colores para estar abrigados y con conveniencia dentro de casa o en la cama». O sea, que el primer significado fue el de prenda para levantarse de la cama y estar por casa. En la edición de 1770, el Diccionario de Autoridades presenta ya una nueva acepción: «Las mujeres la usan también como cola para salir a visitas y funciones, y para dentro de casa las suelen tener cortas». En la edición de 1884, el diccionario académico introduce una nueva acepción: «Traje que con el mismo fin (para estar en casa) usan las mujeres, y el cual es más holgado y cómodo que el de etiqueta». Y en 1970 se recoge el significado referido a la prenda de tela lavable usada en laboratorios, clínicas, etc. Por su parte, Sousa solo menciona una acepción: «Traje del siglo XVIII, largo y rígido, con mangas hasta el codo y pliegue en la espalda. Se abría en forma de ‘v’ de cintura para arriba y se cubría la abertura con una pieza triangular llamada peto o petillo.»

Batín ‘bata con faldas cortas que llega solo un poco más abajo de la cintura’, ‘bata más o menos larga que usan los hombres para estar en casa’. En el DRAE desde 1925. Anteriormente era conocido como Media bata, en el DRAE desde 1817.

Batón ‘bata ancha y larga hasta los pies’. En el DRAE después de 1992.

Déshabillé ‘salto de cama’. Voz francesa. Recogida en el DRAE después de 1992, pero la Academia ha aprobado su desaparición en la próxima edición. Documentada en 1786 (Terreros y Pando) con el siguiente significado: «Es una vestidura de cama, que hoy se compone de bata corta con mangas hasta las muñecas, y zagalejo de la misma tela». Por su parte, Sousa (2007) lo define como «sobretodo femenino a modo de capa, largo hasta el suelo y abierto, usado en el siglo XVIII y posteriormente; destacan los creados por Balenciaga».

Dulleta ‘especie de bata casera, ancha y entretelada, que se usaba en tiempo frío’. Del francés douillette. Documentado en 1853 (Domínguez). En el DRAE desde 1970.

Gramalla ‘vestidura talar, a manera de bata, que se usó mucho antiguamente’. Documentado en un inventario aragonés de 1397. «Sobretodo usado como prenda de luto en la Corona de Aragón en el siglo XV, similar a la loba» (Sousa, 2007).

Manga de ángel ‘bata de mujer que tenía vuelos grandes’. En el DRAE desde 1803.

Paños de escusa ‘especie de bata o ropa de cámara, usada antiguamente’. En el DRAE desde 1803.

Salto de cama ‘bata ligera de mujer para el momento de levantarse de la cama’. En el DRAE desde 1985.

 CAPAS

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Beca ‘embozo de capa’. El Diccionario de Autoridades de 1726 presenta la siguiente definición: «Se llaman en algunas partes las vueltas que se ponen como de terciopelo, raso, damasco o estameña, en las delanteras de las capas o capotes, para mayor ornato o abrigo, y bajan pegadas y cosidas desde el cuello hasta las extremidades de las capas». A partir de la edición de 1884 el DRAE cambia esta definición por la actual.

Bernia ‘capa hecha de esta tela’. Documentado en 1490. La Enciclopedia Espasa-Calpe (1910) la define como «prenda de traje mujeril usada en el siglo XVI, que tenía la forma de sobretodo o gabán sin mangas, conocida también como bernia morisca». Y Sousa dice que era un «sobretodo tipo manta propio del traje del siglo XVI, de factura y materiales toscos».

Camas ‘nesgas que se ponían a las capas para que resultasen redondas’. Documentado en 1499.

Cambas ‘camas’. Documentado en Terreros y Pando (1786). En el DRAE desde 1817.

Capa ‘prenda de vestir larga y suelta, sin mangas, abierta por delante, que se lleva sobre los hombros encima del vestido’. Del latín cappa ‘especie de tocado de cabeza’. Documentado en 952. Según Corominas, «el vocablo latino aparece por primera vez a fines del s. VI y en el VII, en Gregorio de Tours y en San Isidoro de Sevilla (…); designaba un capucho u otra pieza empleada para cubrir la cabeza. De ahí debió pasarse a la capa provista de capucho y luego a cualquier capa». Entre los romanos, la capa era circular, cerrada y con una abertura en el centro para dejar pasar la cabeza; no tenía mangas y llevaba adherido en la parte superior un capuchón (paenula cucullata). Solía usarse para protegerse de la lluvia. A partir de la Edad Media se convierte en un sobretodo.

Capa aguadera ‘la que se hace de tela impermeable’. Documentada en 1570 (Casas) como capa de agua. En el Diccionario de Autoridades de 1729 figura como capa aguadera o de aguas o gascona.

Capa castellana ‘sobretodo aparecido en el siglo XV de tipo capa, abierto por delante y con capucha o capilla’. No está recogida en el DRAE. La cita Sousa como «sobretodo aparecido en el siglo XV de tipo capa, abierto por delante y con capuchón o capilla».

Capa con cuerda ‘prenda gótica tipo sobretodo, aparecida en el siglo XIII, que se abrochaba al pecho con un cordón’. No está recogida en el DRAE. La menciona Francisco de Sousa (2007).

Capa consistorial ‘capa magna’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729.

Capa de coro ‘capa que usan algunos eclesiásticos para asistir en el coro a determinadas celebraciones litúrgicas y actos religiosos’. Documentada en 1607 (Oudin). Registrada ya en el Diccionario de Autoridades de 1729: capa de choro.

Capa de rey ‘especie de lienzo que se usaba antiguamente’. Documentado en pragmática de 1680. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729.

Capa española ‘la de hombre, de paño, de amplio vuelo, usualmente con los bordes delanteros forrados de terciopelo’. En el DRAE desde 1992.

Capa gascona ‘capa aguadera’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729 (ver capa aguadera).

Capa larga o de luto ‘la capa que llega hasta el suelo, la cual es ordinariamente de bayeta y se trae en los duelos y pésames. También se hacen de paño o de otro género de lana o seda, de que usan algunas personas: como Prelados, Ministros, Letrados y otros, por razón de su estado y empleo’. Solo aparece egistrada en el Diccionario de Autoridades de 1729, documentándola en una pragmática de 1723.

Capa lombarda ‘sobretodo aparecido en el siglo XV de tipo capa, abierto en un costado’. No está recogida en el DRAE. La cita Sousa como «sobretodo aparecido en el siglo XV de tipo capa, abierto en un costado’.

Capa magna ‘capa que se ponían los obispos para asistir a algunas celebraciones litúrgicas y actos capitulares’. En el DRAE desde 1780.

Capa pluvial ‘la que se ponen los ministros ordenados de la Iglesia, es decir, obispos, presbíteros y diáconos, en algunos actos litúrgicos’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729, que dice también llamarse capa de coro.

Capa torera ‘capa que usan los toreros para su oficio’, ‘capa corta y airosa propia de la gente joven, muy señaladamente en Andalucía’. Registrada ya en el Diccionario de Autoridades de 1729 como capa de toreador.

Capeja ‘capa pequeña o mala’. En el DRAE desde 1884.

Capeta ‘capa corta y sin esclavina, que no pasa de la rodilla’. En el DRAE desde 1884. La registra Domínguez en 1853, pero como diminutivo irónico de capa y con significado de ‘mala capa’.

Capisayo ‘vestidura corta a manera de capotillo abierto, que sirve de capa y sayo’. Documentado capisao en un documento leonés de 1214 y capisayllo en 1402. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729.

Capisayuelo ‘el capisayo corto y de poco valor y mala estofa; es voz vulgar y propia para apodar vestidos mal hechos’. La Academia solo lo incluyó en el Diccionario de Autoridades (1729).

Capista ‘persona que usa capa’. En el DRAE después de 1992.

Capota2 ‘capeta’. En el DRAE desde 1884.

Capote ‘capa de abrigo hecha con mangas y con menor vuelo que la capa común’. Del francés capot. Documentado a principios del siglo XV. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729. «Sobretodo amplio y largo, muy usado desde época medieval» (Sousa, 2007).

Capote de brega ‘capa de color vivo, por lo común rojo, algo más larga que el capote de paseo, usada por los toreros para la lidia’. En el DRAE desde 1936.

Capote de dos faldas o Capote de dos haldas ‘capotillo de dos faldas’. En el DRAE desde 1780.

Capote de monte ‘manta de jerga o paño, con una abertura guarnecida de cuello en el centro, para sacar la cabeza, y a veces con botones para cerrar los costados’. En el DRAE desde 1780.

Capote de paseo ‘capa corta de seda con esclavina, bordada de oro o plata con lentejuelas, que los toreros de a pie usan en el desfile de las cuadrillas y al entrar y salir de la plaza’. En el DRAE desde 1936.

Capotillo ‘prenda a manera de capote o capa, que llegaba hasta la cintura’. Del diminutivo de capote. Documentado en 1607 (Oudin).

Capotillo de dos faldas o Capotillo de dos haldas ‘capote que para distintivo ponía la Inquisición a los penitentes reconciliados’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729.

Capotón ‘capote largo, basto y pesado’. En el DRAE hasta 1869; después solo aparece en el diccionario histórico de la Academia de 1936.

Capuz ‘cierta capa o capote que antiguamente se usaba por gala’. Del francés capuce y este del italiano cappuccio. En el Diccionario de Autoridades de 1729 aparece esta definición: «Debía de ser también algún capote que se usaba antiguamente por gala, que ya no se sabe su hechura», documentado en la Crónica del Rey Don Juan II (1406-1454)».

Clámide ‘capa corta y ligera que usaron los griegos, principalmente para montar a caballo, y que después adoptaron los romanos’. En el DRAE desde 1780, como voz anticuada.

Contraembozo ‘cada una de las dos tiras de color diferente o de distinta tela que el embozo, y que cosidas a este se colocan en la parte interior de la capa’. En el DRAE desde 1914.

Coroza ‘capa de junco o de paja que usan los labradores en Galicia como defensa contra la lluvia, y que suele tener caperuza o capirote’. En el DRAE desde 1884.

Embozo ‘parte de la capa, banda u otra cosa con que se cubre el rostro’, ‘tira de lana, seda u otra tela con que se guarnece interiormente desde el cuello abajo los lados de la capa’. La primera acepción, ya figura en el Diccionario de Autoridades de 1732, documentándola en Cervantes (Quijote). La segunda, en el DRAE desde 1899.

Encapar ‘poner la capa’. Documentado en 1604 (Palet). En el DRAE desde 1925.

Encapotar ‘cubrir con el capote’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1732.

Esclavina ‘pieza sobrepuesta que suele llevar la capa unida al cuello y que cubre los hombros’. Documentado en 1895 (Zerolo). En el DRAE desde 1899.

Ferreruelo ‘herreruelo’. Del árabe dialectal feriyûl ‘especie de capa o blusa’ y este del latín palliolum ‘manto pequeño’, diminutivo de pallium ‘manto’, ‘toga’. Documentado en 1611 (Rosal), que remite a herreruelo; aunque el Diccionario de Autoridades de 1732 lo documenta antes, en 1567 (La Nueva Recopilación de las Leyes del Reino).

Fiador ‘cordón que llevan algunos objetos para impedir que se caigan o pierdan al usarlos; por ejemplo, el que cosido al interior del cuello de la capa o manteos se rodea a la garganta; el que lleva el sable en su empuñadura para rodearlo a la mano y a la muñeca; o el que llevan los instrumentos quirúrgicos destinados a introducirse en el interior de una herida’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1732, documentándolo en una pragmática de 1680.

Galdre ‘especie de capote semejante a los que llaman capotillos andaluces o valencianos’. Desapareció del DRAE en 1803. En el Diccionario de Autoridades (1734) se explica: «Trae esta voz Covarrubias en su Tesoro, y dice que se llamó así por haberle introducido en España los franceses que vinieron de la provincia de Geldres o Gueldres en la baja Alemania».

Galdrecillo ‘galdre pequeño’. Desapareció del DRAE en 1822.

Guardamonte ‘capote de campo’. En el DRAE desde 1925.

Herreruelo ‘capa corta con cuello y sin capilla’. Documentado en 1570 (Registro de Representantes). Ver ferreruelo. «Sobretodo corto masculino, sin mangas, presente en el traje en la segunda mitad del siglo XVI, de forma semicircular con el escote ribeteado. Este sobretodo estará en uso en el siglo XVII, utilizándose la voz ferreruelo» (Sousa, 2007).

Manteo ‘capa larga con cuello, que llevan los eclesiásticos sobre la sotana y en otro tiempo usaron los estudiantes’. Del francés manteau. Documentado en Agustín de Salazar (†1675). Usado desde el siglo XVI.

Manto ‘rica vestidura de ceremonia, insignia de príncipes soberanos y de caballeros de las órdenes militares, que se ata por encima de los hombros en forma de capa y cubre todo el cuerpo hasta arrastrar por tierra’, ‘capa que se usó en algunas naciones’. Documentado en 923.

Manto caballeroso ‘vestidura exterior, que, atada con un nudo sobre el hombro derecho, usaban antiguamente los caballeros’. En el DRAE desde 1803.

Mantón ‘capa o manteo’, anticuado. Documentado en el siglo XIV.

Paletoque ‘capotillo de dos haldas largo hasta las rodillas y sin mangas’. Del francés antiguo paltoke. Documentado en un inventario aragonés de 1499.

Paludamento ‘manto de púrpura bordado de oro que usaban en campaña los emperadores y caudillos romanos’. Documentado en 1788 (Terreros y Pando). En el DRAE desde 1803.

Pañosa ‘capa de paño’. Documentado en 1853 (Domínguez) como voz de germanía ‘la capa’. En el DRAE desde 1884 con el significado actual.

Pedro ‘capote o tudesco’, en germanía. Documentado en 1609 (Juan Hidalgo).

Púrpura ‘prenda de vestir, de este color o roja, que forma parte del traje característico de emperadores, reyes, cardenales, etcétera’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1737, documentándolo en 1618 (Diego de Saavedra).

Rocló ‘especie de capote ajustado al cuerpo y con poco vuelo’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1737. Retirado del DRAE en 1822.

Sábana ‘manto que usaban los hebreos y otros pueblos de Oriente’. En el DRAE desde 1899.

Sagum ‘prenda romana de abrigo, abierta por delante, similar a un capote, de origen militar’. No registrado en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Trapo ‘capote de brega’. En el DRAE desde 1899.

Tudesco ‘capote alemán’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en 1611 (Covarrubias). «Sobretodo corto de origen alemán que apareció en el traje español en el siglo XVI. La manera de llevarse en España era sobre los hombros sin meter los brazos por las mangas» (Sousa, 2007).

Vuelta ‘embozo (de la capa)’. En el DRAE desde 1884.

Zurame ‘capa con capuz y abierta por delante’. Del árabe sulhâm. En castellano ya en el siglo XIII, según Corominas. No recogido en el DRAE.

IMPERMEABLES

 

Aguadero, ra ‘dicho de una prenda de vestir: propia para el agua’. Significado registrado en el DRAE por primera vez en 1933.

Anorak ‘chaqueta impermeable, con capucha, usada especialmente por los esquiadores’. Del francés anorak y este de origen esquimal. En el DRAE desde 1983.

Barragán ‘abrigo de esta tela, para uso de los hombres’. Del árabe hispánico bar[ra]kán[i], este del árabe barkānī ‘tipo de paño negro indio’ y este del persa pargār o pargāl. Documentado en el año 942 como ‘manto de barragán’. Con el significado actual de abrigo fue registrado por primera vez en el DRAE de 1899. Francisco de Sousa lo define como «manto del traje mozárabe confeccionado en lana».

Canguro ‘prenda de abrigo corta, generalmente de tela impermeable, con capucha y un gran bolsillo en la parte delantera’. En el DRAE desde 1992.

Capa aguadera ‘la que se hace de tela impermeable’. Documentada en 1570 (Casas) como capa de agua. En el Diccionario de Autoridades de 1729 figura como capa aguadera o de aguas o gascona.

Capa gascona ‘capa aguadera’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729 (ver capa aguadera).

Chubasquero ‘impermeable’. Documentado en 1917 (Alemany y Bolufer). En el DRAE desde 1927.

Gabardina ‘impermeable confeccionado de esta tela’. Cruce de gabán y tabardina, derivado de tabardo. Cuenta Corominas (1980) que «del castellano pasó gabardina (‘ropón’) al francés, donde Coquillart (h. 1500) y Rafelais emplean galvardine (…). Y de Francia se transmitió a Inglaterra, donde se lee en Shakespeare my Jewish gaberdine, aunque no era prenda peculiar de los judíos (…). Recientemente ha tenido gabardina una resurrección con la ac. moderna ‘sobretodo de tela impermeable’, aunque falta determinar cuál fue el idioma originario en este caso». En el DRAE desde 1925.

Impermeable ‘sobretodo hecho con tela impermeable’. Documentado en 1895 (Zerolo). En el DRAE desde 1899.

Parka ‘prenda de abrigo de material impermeable por fuera y acolchada por dentro’. En el DRAE después de 1992.

Pluma ‘especie de anorak relleno de pluma’, ‘plumífero’. Todavía no recogido por el DRAE.

Plumífero ‘prenda de abrigo de tejido impermeable doble, relleno de plumas de ave o de otro material aislante’. En el DRAE después de 1992.

Trinchera ‘gabardina de aspecto militar’. Del italiano trincera. En el DRAE desde 1956.

TÚNICAS

 

Adorra ‘túnica mozárabe abotonada’. No ha sido registrada nunca en un diccionario académico, pero la menciona Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Armilausa ‘túnica de época visigoda, partida y abierta delante y detrás’. No está recogida en el DRAE. La menciona Sousa (2007), indicando que parece ser una prenda ajena a la tradición romana.

Dalmática ‘túnica blanca con mangas anchas y cortas y adornada de púrpura, que tomaron de los dálmatas los antiguos romanos’. Del latín tardío dalmatĭca. Documentado adamática en 1025, almática en Berceo y dalmática en 1565.

Entunicar ‘cubrir o vestir con una túnica’. En el DRAE desde 1936.

Exteriodu ‘túnica romana exterior’. No está registrada en DRAE. La trae Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Gonela ‘túnica de piel o de seda, generalmente sin mangas, usada por hombres y mujeres, y que a veces vestía el caballero sobre la armadura’. Del italiano gonnella, diminutivo de gonna ‘saya’. Documentado hacia 1513 (Rodrigo de Reinosa). En el DRAE desde 1899 con el significado ‘especie de saya usada antiguamente por las damas aragonesas’. Con el significado actual desde 1925.

Kimono ‘quimono’. Documentado en 1917 (Alemany y Bolufer). En el DRAE desde 1927.

Mofarrex ‘túnica exterior del traje mozárabe hendida; podía ser también una vestidura corta y abierta’. No registrado en DRAE. Lo trae Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Mutebag ‘túnica exterior del traje mozárabe, ceñida y sin mangas’. No recogido en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Palmata ‘túnica romana bordada’. No recogido en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Pectoralis ‘túnica corta de origen romano usada en la época visigoda y en momentos medievales posteriores’. No recogida en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Pintella ‘túnica exterior masculina del traje mozárabe’. No registrado en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Quimono ‘túnica de origen japonés que se caracteriza por sus mangas anchas y largas; es abierta por delante y se cruza ciñéndose mediante un cinturón’, ‘vestimenta utilizada para practicar las artes marciales’. Documentado en 1917 (Alemany y Bolufer). En el DRAE desde 1927.

Subúcula ‘túnica de mangas anchas, que los romanos se ponían bajo las demás vestiduras, a modo de la camisa en la actual manera de vestir’. No registrado en DRAE. Documentado en 1895 (Zerolo). Aparece en la Enciclopedia Espasa-Calpe (1927) y en la Enciclopedia Universal Sopena (1979). También lo trae Sousa (2007).

Túnica ‘vestidura exterior amplia y larga’, ‘vestidura sin mangas, que usaban los antiguos y les servía como de camisa’. La segunda acepción, documentada en Juan de Mena (†1456); la primera, ya en el Diccionario de Autoridades de 1739.

Túnica palmada ‘la muy rica y adornada que llevaban los romanos debajo de la toga picta’. En el DRAE desde 1884.

Tunicela ‘pequeña túnica de los antiguos’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo a principio del siglo XVII.

 

FEMENINA

Amiculum ‘manto de época visigoda usado por las mujeres’. Lo trae Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Andriana ‘especie de bata muy ancha y no ajustada al talle, que usaban las mujeres’. Del francés andrienne y este de Andria, nombre de un personaje en una comedia de Baron, a principios del siglo XVIII. Documentada en español en 1741.

Baby-doll ‘línea de vestidos a modo de amplias camisolas de encaje, que adquiere gran importancia desde la década de 1950’. Voz inglesa no recogida por el DRAE.

Brial ‘vestido de seda o tela rica que usaban las mujeres’. Del francés antiguo y provenzal blialt. Documentado en El Mío Cid. Ya aparece registrado en el Diccionario de Autoridades de 1726. «Esta vestidura fue muy usada desde el siglo XI por los hombres y mujeres nobles de la Edad Media, con forma apropiada para cada sexo. Se cree que el brial es de origen asiático (…). Según parece, el brial no se usó hasta después de la primera Cruzada, pues antes los nobles llevaban túnica corta que llegaba a la rodilla y otra más larga para las grandes solemnidades; sufrió varias modificaciones, pero en un principio se componía de un jubón ceñido al cuerpo, a modo de justillo, con una pequeña abertura por delante, en la parte del cuello, mangas largas y una especie de faldón abierto por los lados. Se atacaba o abrochaba por la espalda o los costados para ajustarlo al tórax, y a fines del siglo XII se abotonaba también por debajo de los brazos. El escote del cuello se rodeaba con un collar de metal fino o con un galón montado sobre la tela y el faldón se unía al jubón en frunces ocultos por una tira a la altura de las caderas. En las regiones meridionales el brial era de mangas más cortas, el jubón se adornaba con un lujoso galón que desde el cuello bajaba a la cintura, y la falda tenía el largo de las otras ropas. El brial de las mujeres se ajustaba y abrochaba por los costados, llevaba sobre el pecho un botón o hebilla y se bordeaba por abajo con un cinturón; encima del brial se ponía el manto, de la misma tela de seda ligera que aquél y con largas mangas. En el siglo XII se usaron briales en forma de justillo escotado, atacado por delante y guarnecido con un galón de pasamanería; por la parte inferior se le cosía una tela rizada y fina para oprimir y cubrir el vientre y las caderas. A fines del siglo XII se exageró de tal modo esta moda, que fue objeto de varias censuras, pues no solamente acusaba las formas con exceso, sino que se llegó en los adornos a un lujo ostentoso: se hacían entonces los briales de sedas recamadas de Oriente, de varios colores, las mangas llegaban a tocar el suelo, por lo que, las damas que se dedicaban a algún quehacer, tenían que sujetarlas por detrás de la espalda con un cordón, después de remangarlas hasta el hombro, y los cinturones eran costosas obras de orfebrería. Hasta mediados del siglo XIII siguieron usando las señoras briales de jubón muy ajustado, que llegaba hasta la mitad del vientre; falda de abertura al costado, de poco vuelo y formando pequeños pliegues y mangas abiertas por la sisa para ponérselas a voluntad. Desde la última época citada se sustituyó el jubón ajustado por otro amplio sin cinturón, que no se atacaba y caía recto desde los hombros, siguiendo esta forma hasta los primeros años del siglo XIV. El de los hombres se había modificado ya en el siglo XII, convirtiéndose en una especie de dalmática hecha de un trozo de tela sin costura con un agujero para pasar la cabeza, con aberturas detrás y delante, y sin caídas sobre los brazos. En el siglo XIII perdieron mucho del lujo anterior; carecían de cinturones y collares de orfebrería, y sólo llevaban bordados en unas bandas o tiras sobrepuestas…» (Enciclopedia Espasa-Calpe, 1910). Para Sousa (2007), brial define «una túnica talar con mangas estrechas que hace su aparición en el periodo románico. Solía estar fabricada con tejidos ricos. Se podía vestir a cuerpo. De uso para hombres y mujeres, pervive hasta el siglo XV en la indumentaria femenina, siendo de materiales más ricos que la saya.»

Campanudo, da ‘dicho de algunas cosas, como de ciertos trajes de las mujeres: que tienen alguna semejanza con la forma de la campana’. En el Diccionario de Autoridades de 1729 aparece como adjetivo genérico: «Lo que es muy hueco y ancho, a modo de campana». Con mención a los trajes femeninos figura ya en el diccionario académico siguiente, editado en 1780.

Canastilla ‘ropa que se previene para la novia o el niño que ha de nacer’. Referido a la ropa de la novia, en el DRAE desde 1970.

Capotillo ‘se llama también un género de muceta abierta por los lados, de que usaban antiguamente las mujeres para abrigo’. Esta acepción  aparece en el Diccionario de Autoridades de 1729, que cambia en el DRAE de 1780: ‘capote corto de que usan las mujeres para abrigo’ y que se mantiene hasta 1992, en cuya edición desaparece.

Castañuela ‘antigua labor femenina en forma de castaña, que servía para adornar vestidos’, desusado. En el DRAE desde 1729, también se ha conocido como castañeta.

Cástula ‘túnica larga que las mujeres romanas usaban en contacto con la piel y ceñida por debajo de los pechos’. Del latín castŭla. Documentado en 1895 (Zerolo). En el DRAE desde 1925.

Chamerluco ‘vestido que usaban las mujeres, ajustado al cuerpo, bastante cerrado por el pecho y con una especie de collarín’. Del turco iogmurlyk ‘prenda para la lluvia’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729.

Ciclada ‘vestidura larga y redonda que usaron antiguamente las mujeres’. Del latín cyclas, -ădis y este del griego κυκλάς, -άδος. En el DRAE desde 1780. «Vestidura de lujo, especie de túnica larga y redonda usada por las antiguas damas romanas, y que se diferenciaba de la estola por carecer de pliegues. La ciclada llegaba hasta los pies, y para que cayera conservando su forma, por ser de tela ligera, se le ponía una cenefa o franja de oro y de púrpura…» (Enciclopedia Espasa-Calpe, 1912).

Colilla ‘tira ancha que llevaban los antiguos mantos de mujer para que cubriese, por detrás, desde la cintura hasta el borde del vestido’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729.

Combinación ‘prenda de vestir que usan las mujeres por encima de la ropa interior y debajo del vestido’. En el DRAE desde 1956.

Cuezo ‘vale también lo mismo que brial o guardapiés; es voz ya sin uso’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729, documentándolo en Cervantes. Esta acepción desaparece del DRAE en 1925.

Duque ‘pliegue que las mujeres hacían en el manto, prendiéndolo en el pelo y echando después hacia atrás la parte que caía por delante’. Del francés duc. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1732.

Furró ‘vestido de noche largo y ajustado, frecuentemente muy decorado con bordados, surgido en las primeras décadas del siglo XX’. No está registrado en el DRAE. Lo menciona Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007). «Vestido ceñido sin cuello, de corte recto y que suele llegar hasta las rodillas. Puede encontrarse con escote ovalado u horizontal, aunque también existe en versión escotada con tirantes para vestidos de noche» (María Caridad, http://glosariotecnicodisenotextilymoda.blogspot.com.es/).

Galera ‘traje de encima ajustado al talle con costura en la cintura, que aparece en la indumentaria femenina a finales del reinado de Carlos V y tiene gran desarrollo en el de Felipe II’. Esta acepción no está recogida por el DRAE. Lo menciona Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Guardapiés ‘brial (vestido de las mujeres)’. Documentado en 1705 (Sobrino). «En los siglos XVII y XVIII alude a falda semiinterior, si bien más adelante, en la indumentaria popular, también tiene la acepción de prenda exterior» (Sousa, 2007).

Hábito ‘traje femenino de encima en uso en la segunda mitad del siglo XV similar al monjil, pero largo hasta el suelo’. La segunda acepción no aparece en el DRAE. La menciona Sousa (2007).

Mantillo ‘sobretodo femenino propio de la indumentaria del siglo XV, de uso muy común; cubría todo el cuerpo’. Acepción no recogida en el DRAE. Lo trae Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Manto ‘ropa suelta con la cual se cubrían las mujeres desde la cabeza hasta los pies’. En el DRAE desde 1869.

vestidos-fiesta

Monjil ‘traje de lana que usaban por luto las mujeres’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1734, documentándolo en 1592 (Cristóbal de Fonseca, Tratado del amor de Dios).

Palla ‘prenda femenina romana, rectangular, similar a la toga’. No recogida en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Pendil ‘manto de mujer’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1737: «El manto de las mujeres. Llámase así, porque las que salen mucho, regularmente le tienen colgado».

Peplo ‘vestidura exterior, amplia y suelta, sin mangas, que bajaba de los hombros formando caídas en punta por delante, usada por las mujeres en la Grecia antigua’. Documentado en 1853 (Domínguez). En el DRAE desde 1884.

Pichi ‘prenda de vestir femenina, semejante a un vestido sin mangas y escotado, que se pone encima de una blusa, jersey, etcétera’. En el DRAE desde 1985.

Rabanero, ra ‘se decía de un vestido corto, usado especialmente por mujeres’, desusado. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1737.

Relámpago ‘parte que del brial se veía en las mujeres que llevaban la basquiña enteramente abierta por delante’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1737.

Sobresaya ‘traje de encima femenino que se vestía sobre la saya; sustituyó a fines del siglo XV a la voz aljuba’. No registrado en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Supparum ‘vestidura femenina romana, a modo de manto ligero, que llegaba a los pies’. No registrado en DRAE. Lo trae Sousa (2007).

Talma ‘especie de esclavina usada por las señoras para abrigo, y por los hombres en vez de capa’. De Talma, célebre trágico francés. En el DRAE desde 1914.

Tapapiés ‘brial (vestido de las mujeres)’, desusado. En el DRAE desde 1780.

Traje ‘vestido femenino de una pieza’. En el DRAE desde 1780 ‘privativamente se usa por el vestido de la mujer, compuesto con casaca o jubón, y guardapiés todo de una misma tela’; y con el significado actual desde 1817.

Traje de chaqueta ‘atuendo femenino de corte recto compuesto de chaqueta y falda o pantalón a juego’. En el DRAE después de 1992.

Traje de noche ‘vestido femenino, generalmente largo, usado en fiestas y ceremonias que lo requieran’. En el DRAE desde 1985.

Traje sastre ‘traje de chaqueta’. En el DRAE desde 1984.

Vaquero ‘vestido femenino amplio y cerrado, ceñido a la cintura, con manga larga y vuelo, de origen inglés y muy usado en España en el último tercio del siglo XVIII’. Esta acepción no está recogida en el DRAE. La trae Sousa (2007).

Vestido ‘traje enterizo de la mujer’. En el DRAE desde 1989.

Vestido de corte ‘el que usaban en palacio las señoras los días de función’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739.

 

MASCULINA

 

Bohemio ‘sobretodo corto masculino, sin mangas, presente en el traje desde la segunda mitad del siglo XVI, de forma semicircular, con dos delanteros, con vueltas de piel que quedaban vistas; estaba realizado con materiales lujosos, como telas brocadas y piel’. Esta acepción no está recogida en ningún diccionario. La trae Francisco de Sousa en su Introducción a la historia de la indumentaria en España (2007).

Brandemburg ‘casaca grande o sobretodo, ancho y capaz de poderse solapar y doblar delante del pecho, con unas mangas anchas y largas, con una abertura para poder sacar los brazos cuando fuere menester; fue invención del elector de Brandemburg, para el abrigo de los soldados de Infantería, y de ahí tomó el nombre, y se difundió a otras naciones y personas por su comodidad’. Solo aparece en el Diccionario de Autoridades de 1726.

Brandís ‘casacón grande que solapaba sobre el pecho, se abrochaba con botones y se ponía sobre la casaca, para abrigo’. Del francés brandebourgeois, de Brandeburgo. El Diccionario de Autoridades de 1726 dice que es voz alemana recientemente introducida.

Escrocón ‘especie de túnica que se ponía sobre el vestido o sobre la armadura’, anticuado. Referido al vestido, en el DRAE desde 1791 hasta 1925 como sinónimo anticuado de sobreveste. A partir de 1936, la misma acepción que ahora.

Flux ‘terno’, en Andalucía. Del francés flux ‘flujo’. En el DRAE desde 1925 como americanismo. También como andalucismo desde 1984.

Raglán ‘especie de gabán de hombre, holgado y con una esclavina corta, que se usaba a mediados del siglo XIX’. Del inglés raglan y este de F. J. H. Somerset, lord Raglan (1788-1855), almirante británico. Documentado en 1925 (Pagés). En el DRAE desde 1927.

Ranglán o Ranglan ‘raglán’. Ranglán en el DRAE desde 1956; ranglan desde 1984.

Saya ‘vestidura talar antigua, especie de túnica, que usaban los hombres’. Documentado en un texto leonés de 941. «Este vocablo, de acepciones diversas, haría alusión probablemente al traje más sencillo y de uso generalizado por la población desde la época románica. Era corto, no solía sobrepasar la rodilla y tenía mangas estrechas. Admitía un segundo vestido encima también corto. En el siglo XIII pasa a definir el traje masculino de debajo, que era de longitud media, no talar. En el reino de Aragón se denominaba gonela. En el siglo XV se emplea la voz saya relativa a un traje femenino para vestir a cuerpo, y en el XVI continúa con esta acepción. En el siglo XV la saya, en relación con la indumentaria masculina, es una prenda ablusada ya en desuso. En indumentaria popular femenina puede ser falda exterior o interior» (Sousa, 2007).

Sobrevesta ‘sobreveste’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en Cervantes (Quijote).

Sobreveste ‘prenda de vestir, especie de túnica, que se usaba sobre la armadura o el traje’. En el DRAE desde 1803, remitiendo a sobrevesta.

Sobrevista ‘sobreveste’. En el DRAE desde 1925 como voz poco usada.

Talma ‘especie de esclavina usada por las señoras para abrigo, y por los hombres en vez de capa’. De Talma, célebre trágico francés. En el DRAE desde 1914.

Terno ‘conjunto de pantalón, chaleco y chaqueta, u otra prenda semejante, hechos de una misma tela’. Documentado en 1895 (Zerolo) ‘traje de una misma tela, para hombre’. En el DRAE desde 1899 con el significado actual.

Trábea ‘vestidura talar de gala, que usaban los reyes, los senadores y ciertos sacerdotes de la Roma antigua’. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1739, documentándolo en Juan de Mena (†1456).

Traje ‘conjunto de chaqueta, pantalón y, a veces, chaleco, hechos de la misma tela’. En el DRAE después de 1992.

Traje corto ‘conjunto de chaquetilla corta y pantalón de talle alto, usado por bailaores y toreros’. Documentado en 1931 (Pagés). En el DRAE desde 1936.

Traje de ceremonia ‘uniforme de gala propio de una dignidad o cargo’, ‘el que usan los hombres en actos solemnes que lo requieran; por ejemplo, el frac o el chaqué’. Documentado en 1853 (Domínguez). En el DRAE desde 1869.

Traje de diario ‘el que se usa en la vida corriente por oposición al de gala o de ceremonia’. En el DRAE desde 1970. Retirado en 1992.

Traje de etiqueta ‘traje de ceremonia’. Documentado en 1853 (Domínguez). En el DRAE desde 1869.

Traje de luces ‘traje de seda, bordado de oro, plata o azabache, con lentejuelas, que usan los toreros’. En el DRAE desde 1925.

Traje de serio ‘traje de ceremonia o de etiqueta’. En el DRAE desde 1884. Retirado en 1992.

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