Pronunciación

Pronunciación

Pronunciación. No siempre las palabras que componen el léxico español se han pronunciado igual. La pronunciación ha ido evolucionando durante los últimos mil años del mismo modo que han evolucionado los significados o las formas de las propias palabras. En el vocabulario español  hay palabras que tienen cuatro consonantes seguidas: adscrito, abstracto, inscribir, instructor, instrumento. Hay también palabras de pronunciación difícil, muy difícil y hasta imposible; ejemplos de esto último: cneoráneo, cnidario, ctenóforo, mnemotecnia, pteridofito, ptosis.

Hay letras mudas (h), letras polifónicas (g, c, r) y letras que se disputan un único territorio fonológico (g y j, b y v).

Seseo

En las hablas del suroeste peninsular español, en Canarias y en toda Hispanoamérica la c representa el sonido predorsal fricativo sordo /s/ (cena [séna], aciago [asiago]). Este fenómeno recibe el nombre de seseo y ocurre lo mismo con la z. Sesear: ‘Pronunciar la z, o la c ante e, i, como s. Es uso general en Andalucía, Canarias y otras regiones españolas, y en América’.

Los hispanohablantes que podemos distinguir en la conversación casa y caza, coser y cocer, ciervo y siervo somos pocos comparados con los que no distinguen y pronuncian todas las voces con la s; eso es, en suma, el seseo. Es un fenómeno extendido por amplias zonas del dominio hispanohablante: prácticamente es común en América, en Canarias, en buena porción de Andalucía, en parte de Extremadura, en Cartagena, e incluso puede oírse en el español hablado en la vertiente catalono-levantina y entre vascos. Pero si no se distingue a la hora del hablar, hay actualmente acuerdo unánime en respetar y practicar la modalidad escrita culta que sí distingue gráficamente entre acechar-asechar, cenador-senador, pozo-poso, etc.

En las regiones y países de seseo, cocer es hoy verbo caduco en castellano hablado, por la homonimia con coser; en la Argentina y en general en América se reemplaza por cocinar, que así pierde su matiz distintivo; en Canarias ocurre lo mismo con guisar; en algunos puntos de Chile, cocer sigue oyéndose, pero en cambio se sustituye a coser por un nuevo verbo: costurar. Costurar o costurear se emplean en Chile, Honduras y Nicaragua en el sentido de ‘coser’, para evitar la confusión fonética entre este verbo y cocer.

Ensalzar es otro ejemplo de verbo perjudicado por el seseo. Hoy en castellano es voz puramente literaria, sobre todo en América, donde el sentimiento popular rechaza su significado al percibirlo como derivado de salsa.

Ceceo

En el terreno fonético la c es protagonista de un particular fenómeno al que da nombre: el ceceo (‘pronunciar la s con articulación igual o semejante a la de la c ante e, i, o la de la z’). Al contrario que el seseo, el ceceo es un fenómeno minoritario en el conjunto del habla hispana. El ceceo es común en la franja meridional andaluza desde Huelva hasta Almería, en áreas localizadas de Extremadura y en zonas costeras del Caribe.

Deja un comentario


         




Subir arriba