Refranes de Familia y Matrimonio

Refranes de Familia y Matrimonio

En relación a la familia en general y al matrimonio en particular, como cabe esperar los refranes  reflejan el machismo de la sociedad de antaño: preconiza la obediencia y honestidad de la mujer, ya sea esposa o hija, aconsejando al padre o marido mantenerla controlada con el clásico la pierna

quebrada y en casa. Respecto a la infidelidad, casi todos los refranes se refieren al cornudo, al marido engañado, como si el adulterio masculino fuera algo menos reprochable. De ahí las dudas de paternidad, que tanto martirizaron a los esposos y suegras, hasta la reciente llegada de las pruebas de ADN: Hijo de mi hija, mi nieto ser; hijo de mi hijo, no saber, dice uno de los refranes. Precisamente la suegra es uno de los parientes más criticados en el refranero.

En cuanto al matrimonio, la recomendación más repetida es que se haga entre iguales (de la misma clase social) y con edades proporcionadas. Algunas muestras de refranes de familia y matrimonio:

La coz de la yegua, no hace mal al potro. Dice que la grosería no daña al grosero. Y que cada cual está hecho a las costumbres de los suyos. 

La ropa sucia, en casa se lava. Dice que las cosas íntimas no deben hacerse públicas. 

No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas. Como No hay generación donde no haya puta o ladrón.

HIJOS, HERMANOS

 

A la hija, tápala la rendija. Que debe ocultársele lo que ella por curiosidad quiere ver aunque no la convenga.

A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera. Como la casada, la pierna quebrada. 

A padre guardador, hijo gastador. 

Al escarabajo sus hijos le parecen granos de oro fino. Porque a ningún padre le parecen mal los suyos.

Al gato goloso y a la moza ventanera, tapallos la gatera 

Al hijo de tu vecina, quítale el moco y cásale con tu hija. Porque le conoce durante toda su vida y de ella sabe por ser vecina. Se dice también: Al hijo de tu vecina, límpiale las narices y métele en tu casa. 

Al hijo querido, el mayor regalo es el castigo. Dice el beneficio que produce la buena educación de los jóvenes.

Al hombre venturero, la hija le nace primero. Porque sirve de ayuda a la madre para el gobierno de la casa y crianza de los demás hijos. 

Al niño, mientras crece, y al enfermo, mientras adolece. Se les ha de sufrir y cuidar.

Al niño y al mulo, en el culo. El castigo.

De casta le viene al galgo el ser rabilargo. Dice que cada cual suele parecerse siempre a los suyos. 

De tal palo, tal astilla. Igual que el anterior.

Dijo el escarabajo a sus hijos: Venid acá, mis flores. También se dice Grumos de oro llama el escarabajo a sus hijos 

El diablo a los suyos quiere. Dice que cada uno prefiere a los de su condición. 

El que a los suyos se parece, honra merece. Dice que el que saca cualidades de sus antepasados debe tenerlo a orgullo por perpetuar el espíritu de familia. 

Entre padres y hermanos, no metas tus manos. Dice que en los asuntos entre los individuos de una familia no es bueno intervenir, pues uniéndolos el cariño luego se conciertan, dejando en mal lugar al extraño. 

Hija primera, ni nazca ni muera. Dice que, por regla general, no se desea que el primer hijo sea hembra; pero después, por su utilidad, se le da la estima que merece. 

Hijo de ruin padre, apellido de su madre. 

Hijo eres y padre serás; cual hicieres tal habrás. Es tan cierto que conforme los hijos tratan a los padres luego así son tratados por sus hijos, que es regla que tiene escasísimas excepciones. 

Hijo sin dolor, madre sin amor. Lo dice por las madrastras y amas. Y en general porque todo lo que no cuesta esfuerzo no se tiene en estima.

La buena madre no dice quieres. Ese refrán puede interpretarse en dos sentidos a cual más hermosos: No dice quieres la buena madre, porque sabe mandar a sus hijos y no tiene por qué consultar su voluntad; o bien no dice quieres porque da a sus hijos cuanto tiene.

La doncella honrada, la pierna quebrada y en casa

La hija de la cabra qué ha de ser sino cabrita. Dice que las hijas aprenden siempre las mañas de las madres.

La hija y la heredad, para la ancianidad. 

La riña de hermanos es agua de manos. Dice que suelen ser frecuentes y de poca importancia. 

La vergüenza y la honra, la mujer que la pierde nunca la cobra. 

Los dedos de la mano no son iguales. Da a entender la diferencia que hay entre unos y otros individuos, aunque sean de condición muy semejante.

Mi hija venturosa y la tuya hermosa. Dice que es preferible hija honrada aunque no sea muy agraciada físicamente, que hija hermosa pero de mala fama.

Mi hijo vendrá barbado, mas no parido ni preñado. Dice que tiene menos inconveniente el criar hijos que hijas.

Si el hijo sale al padre, de duda saca a la madre. 

Todos de un vientre y cada uno de su miente. Se dice de los hermanos desiguales.

Una hija, una maravilla. Porque es útil a los padres y porque, siendo sola, se la tiene en más estima.

 

MADRES

 

A la mujer primeriza, primero se la aparece la preñez en el pecho que en la barriga. Porque se le abultan mucho los pechos al golpe de la leche, en tanto que en el vientre no se les conoce tanto como a las multíparas, que lo tienen ya dilatado y descendido de otros embarazos. También se dice La mujer primeriza, pechos y no barriga.  

Madre holgazana, saca hija cortesana. Advierte las consecuencias a que puede llevar el mal ejemplo. 

Madre vieja y camisa rota no es deshonra.

 

MADRASTRAS

 

A la madrastra, el nombre le basta. 

Madrastra, el nombre le basta. Indica el desafecto que comúnmente origina este parentesco.

Madrastra, madre áspera. Como el anterior.

 

NIETOS

 

Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale del pan y échale fuera. Denota el mayor afecto que se siente por unos y otros nietos.

Hijo de mi hija, mi nieto ser; hijo de mi hijo, no saber.

 

SOBRINOS

 

Al que Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos. Dice que el que no se crea obligaciones, se encargan los demás de endosarle las suyas.

Pariente a la clara, el hijo de mi hermana; porque en el del hermano puede haber duda y engaño.

 

SUEGROS

 

A la muela se ha de sufrir lo que a la suegra. Dice que conviene echarla fuera cuando produce molestias.

Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada. Porque son parentescos malos de conllevar.

Amor de suegra, halagos de gata. 

Aquélla es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada. 

Barre la nuera lo que ve la suegra. 

El cochino y el suegro, quisiérale muerto. Porque es cuando se coge la utilidad de ambos. 

No se acuerda la suegra de que fue nuera. Se dice de los que ocupando una posición ventajosa abusan de ella.

 

OTROS

 

De fuera vendrá quien de casa nos echará. Se dice por el que manda y dispone en casa ajena. Suele referirse al yerno o la nuera.

Pariente olvidado, a la noche es convidado. Parece ser que se refiere olvidado voluntariamente, es decir, al pobre, que se le convida a las fiestas y a los ágapes a última hora, para que nadie le vea.

Parientes y trastos viejos, pocos y lejos. Porque dan más estorbo que provecho.

 

MATRIMONIO

 

A buey viejo, cencerro nuevo. En sentido irónico; condenando los matrimonios de edad desproporcionada.

A burra vieja, alabarda nueva. Como el anterior. 

A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo. Indica que se les ha de casar jóvenes. 

Bien aparece la moza galana debajo de la barba cana. Nota la conveniencia de que a las mujeres jóvenes las asesore, atienda y acompañe una persona de experiencia y respeto. También lo dice por la conveniencia de que en el matrimonio el marido sea de más edad que la mujer.

Cada oveja con su pareja. Se refiere comúnmente a amistades y matrimonios. 

Casa a tu hijo con tu igual y no dirán de ti mal. Parecido al anterior. También se dice Casar y compadrar, cada uno con su igual. O Si quieres acertar, casa con tu igual. O Si quieres bien casar, casa con tu igual. 

Casado por amores, casado con dolores. Porque el enamorado va a ciegas y no sabe lo que le conviene hacer. 

Casarás y amansarás. Porque el matrimonio trae consigo tolerancia y reflexión. 

Con la cuchara que elijas, con aquélla comerás. Recomienda el cuidado en la elección, especialmente tratándose del matrimonio. 

Con la moza, ¿qué hace el viejo? Hijos huérfanos. Porque siendo viejo cuando se tienen hijos lo natural es morirse cuando todavía son pequeños. También se dice ¿Qué hace con la moza el viejo? Hijos huérfanos.  

Dos que duermen sobre un colchón se vuelven de la misma opinión. Dice que entre marido y mujer la intención y determinación suele ser la misma, porque la convivencia les acostumbra a opinar de un modo semejante. 

El casado casa quiere. Porque al fundar una familia se requiere vida propia e independiente. 

El casamiento y el melón, por ventura son. A lo que salga.

La mujer quincenta y el hombre de treinta. Determina aproximadamente la proporción de edad que debe haber entre cónyuges. 

Lo que el lobo hace, a la loba place. Y al revés. Se dice también cuando marido y mujer van perfectamente de acuerdo.

Más vale esperar barbas que peinar canas. Que la mujer debe casarse antes con un jovenzuelo que con un viejo.

Más vale soltero andar que mal casar 

No está la carne en el garabato por falta de gato. Lo dicen las mujeres que no se han casado aludiendo a que no ha sido por falta de novios.

Pliega a Dios, si te casares, que llorando te descases. Dice que desea que el matrimonio sea tan bueno que no lo deshiciera sino con lágrimas.

Quien mal casa siempre llora. 

Quien se casa por amores, ha de vivir con dolores. Se refiere a quienes, por enamorarse, no reparan en las cualidades del cónyuge.

Vale más casarse que abrasarse.

 

ESPOSA

 

A la mujer brava, la soga larga. Es como A la mujer y a la cabra, cuerda larga. Dice que a las mujeres debe dárselas una conveniente libertad para que se muevan y vivan sin empacho, pero debidamente limitada para que sean prudentes. También se dice A mujer brava, soga larga.

A la mujer casada y casta, el marido le basta. Se dice para afear a las casadas que tienen amistad con otros hombres. 

A la mujer y a la mula, vara dura. Porque ambas obedecen castigándolas. 

A la pared mea quien te amansará. Dícese de la soltera brava que en casándose, el marido la ha de amansar. 

A la preñada, hasta que para, y a la parida, cada día. Como A la mujer, preñarla y besarla y lo demás hasta que para. Dice que es saludable que la mujer tenga ayuntamiento carnal hasta el parto. También se dice A la preñada se le ha de dar hasta que para, y a la parida, cada día, y a la que no pare, hasta hacerla concebir para que venga a parir. 

Cuando brota la higuera, requiere a tu compañera, y si no te quiere escuchar, espera a que brote el moral. Son reglas que determinan la época más favorable para la concepción de los hijos. La primavera, época a que se refiere este refrán, se indica como la mejor, en tanto que el otoño no es tan conveniente, como lo hace saber el refrán que dice: En octubre no le toques a tu mujer la ubre. 

La dama en la calle, grave y honesta; en la iglesia, devota y compuesta; en casa, escoba, discreta y hacendosa; en el estrado, señora; en el campo, corza; en la cama, graciosa, y será en todo hermosa. 

La mujer aguda, con el marido se escuda. Es como La mujer artera, el marido por delantera. Que se pone por excusa para hacer su voluntad. 

La mujer aseada, la cama hecha y la cabeza tocada. Dice que la mujer limpia y hacendosa tiene tiempo para atender a los quehaceres de la casa y para estar siempre arreglada y dispuesta.

La mujer brava es la llave de su casa. Porque sabe defenderla y aumentarla. 

La mujer casada y honrada, la pierna quebrada y en casa, y la doncella, pierna y media. Dice que a la moza y a la desposada no les es conveniente una exagerada libertad.

La mujer compuesta, a su marido quita de otra puerta. Dice que la mujer debe procurar siempre estar ataviada, limpia y compuesta, con objeto de no dejar de agradar a su marido. 

Lo que te dijeren al oído no lo digas a tu marido. Porque cuando una casada escucha al oído no puede ser cosa buena lo que oye. 

Madre, ¿qué cosa es casar? Hija: hilar, parir y llorar.  

Más vale ser buena enamorada que mala casada. 

Muéstrame a tu mujer y decirte he qué marido tien. Porque las esposas suelen ser fiel reflejo del carácter y educación de sus maridos. 

Mujer casada, nunca asegurada. Por lo de No puede ser el guardar una mujer. 

Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que se ha de enmendar. 

No hay mujer, por buena que sea, que cuando mea no se pea. Dice que a la mujer, aun la honesta, cuando se la concede alguna libertad, suele abusar de ella. 

Por casa ni por viña, no tomes mujer parida. Recomienda no casarse con mujer que tenga hijos, aunque económicamente parezca conveniente.

Si te mandare tu mujer arrojarte de un tejado, ruégala que sea bajo. Nota la influencia que en el parecer del hombre tiene el capricho y la intención de la mujer.

 

ESPOSO

 

Al marido, ámale como amigo y témele como enemigo. Es decir, ámale con respeto. 

El marido, antes con un ojo que con un hijo. Dice que es preferible un marido con muchos defectos que con hijos, que suelen ser causa de disgustos y sinsabores. 

Mi marido es pobre, pero no hay hombre. 

Mi marido es tamborilero: Dios me lo dio y así me lo quiero 

Muestra a tu marido el copo, mas no del todo. Recomienda a la mujer cierto recato y reserva muy conveniente para la estimación conyugal. También se dice A tu marido muéstrale el culo, mas no del todo.

 

CELOS e INFIDELIDAD

 

Cuando lo sabe el cornudo, ya lo sabe todo el mundo. Se dice cuando el interesado es el último en enterarse de sus asuntos.

El celoso de suyo es cornudo. Porque en su imaginación da por hecho lo que no ha sucedido. 

Hombre narigudo, pocas veces cornudo. Picarescamente el vulgo relaciona el grandor de la nariz con el de otras partes íntimas. 

La mal casada, tratos tiene con su criada. La que le suele servir de alcahueta. 

La mujer del viejo, relumbra como espejo. Dice que se compone para agradar a los demás hombres. 

Marido celoso, nunca tiene reposo.

Más vale ser cornudo que no lo sepa ninguno, que sin serlo pensarlo todo el mundo.

Mi marido tiene una potra, y ésta es otra. 

Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada. 

Sobre cornudo, apaleado. Se dice del que se sacrifica y sobre ello le vituperan. Viene este dicho del sucedido de un marido celoso que se vistió los trajes de su mujer para aguardar por la noche la llegada del amante, y entrando éste por la puerta, estuvo holgándose con la mujer, la cual, descubierta la trama del marido celoso, arremetió contra él, apaleándole fingiendo que le creía la coima de su esposo, con lo cual quedaron los tres contentos. 

Vos cazáis y otro os caza; más valiera estar en casa. Se dice de los cazadores que dejan a las mujeres mozas en casa.

 

VIUDEZ

 

Mujer moza y viuda, poco dura. Porque suelen casar pronto.

La viuda honrada, su puerta cerrada. Dice que las mujeres en este estado deben observar una vida muy recatada para no caer en entredicho.

Viuda lozana, o casada o sepultada. Porque si no, está muy expuesta a la maledicencia.

Deja un comentario


         




Subir arriba