Refranes sobre Vestir

Refranes sobre Vestir

Refranes sobre vestir. El refranero recomienda, como no podía ser de otra manera, vestir bien, ya que la primera impresión es importante en las relaciones humanas. Pero también advierte que no por el hecho de vestir bien se es mejor persona. En cuanto a los colores, aconseja el rojo o el azul para los morenos, no mencionando a los rubios por cuanto, entre el pueblo humilde, no abundaban las personas con esta característica. Y avisa de lo difícil que es el que favorezca el color verde en la ropa, por lo que solo deberían de usarlo quienes son o se creen atractivos. 

Al moro negro, capirote colorado. Se dice porque el color rojo favorece a las personas excesivamente morenas.

Al revés me la vestí, mas ándese así. Por los desaliñados e incapaces de corregirse.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. 

Aunque visto de lana, no soy oveja. Lo dice el que por ir mal ataviado le creen de inferior condición a la de que en realidad es. 

Botas y gabán esconden mucho mal. Dice que a veces bajo la buena apariencia se encubre la maldad.

Con buen traje se entra y encubre el ruin linaje. Dice de la importancia de presentarse bien vestido y alhajado.

La que se viste de verde, con su hermosura se atreve. Por ser color que no hace bien al rostro. 

Las morenas, de azul llenas. Dice que a las morenas el color azul les favorece.

Las plumas hacen a las aves hermosas. Encarece la buena compostura y vestidos.

Madre vieja y camisa rota no es deshonra 

O calzad como vestís, o vestís como calzáis. Dice que un zapato malo no corresponde a buen traje, y viceversa. Y también que entre el obrar y el decir debe haber su consecuencia. 

Primero es la camisa que el sayo. Dice que antes debe procurarse lo necesario que lo superfluo.

Si quieres conservarte fresco y lozano, la ropa del invierno usa en verano. Lo dice porque además de preverse contra las variaciones atmosféricas, la gruesa ropa de lana, como evita el frío, preserva del calor, y esto bien lo tienen experimentado los labriegos de Castilla y otras regiones de España, que antiguamente usaban las capas en pleno estío.

Un palo vestido no parece palo. Recomienda el mayor cuidado en el vestido, y da a entender que casi siempre se juzga a las personas por su aspecto exterior.

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