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Conoce tú cuerpo: el epigastrio (funciones, características y ubicación)

Cuando hablamos del cuerpo humano, podemos referirnos a las cantidades increíbles de células que lo conforman; a los órganos principales que son los que permiten que desarrollemos las funciones químicas y físicas que hacen que la vida se nos haga sencilla.

Podemos pensar en los brazos, que permiten que realicemos las acciones cotidianas, los ojos, que nos permiten ver y seguir adelante con nuestro camino fijo, y por supuesto el cerebro, que es el que permite que se leven a cabo las sinapsis necesarias no solo para el pensamiento, sino para la existencia como tal.

No obstante, hay órganos y partes del cuerpo humano a las cuales damos por sentado, puesto que no conocemos su nombre o la función que desempeñan. Podemos pensar en este caso en el apéndice o la vesícula, que aunque las tenemos en nuestro cuerpo, son extirpables y en muchas ocasiones no conocemos su función primaria hasta incluso después que han sido extirpados.

En el punto de estos órganos desconocidos podemos encontrar el que nos ocupa el día de hoy: El epigastrio. Es una de las regiones del abdomen, que se puede encontrar por encima de la región umbilical. En este post conoceremos uno de los puntos del cuerpo que son fácilmente olvidados.

Es una de las regiones del abdomen, ¿qué significa?

Si hablamos de anatomía, podemos dilucidar que el epigastrio es una de las nueve regiones arbitrarias que se encuentran ubicadas en el abdomen. Limita hacia la parte de arriba con la apófisis xifoides del esternón, y con los bordes condrales (que son los que forman el arco costal); también limita hacia abajo con la región umbilical y hacia los lados con los bordes laterales del músculo recto del abdomen. Podemos encontrarlo entre los hipocondrios derecho e izquierdo.

Dentro de la región del epigastrio podemos encontrar el estómago, el lóbulo izquierdo del hígado, la cabeza del páncreas y un trozo nada desdeñable de la aorta torácica. Es lo que se conoce comúnmente como la boca del estómago.

Durante el proceso de respiración, el diafragma se contrae y se aplana, presionando las vísceras abdominales hacia abajo; produciendo un movimiento hacia afuera de la parte superior de la pared abdominal, que se conoce como región epigástrica. Durante este mismo proceso se da una acción conjunta del diafragma y de los músculos abdominales. De forma tal que cuando estos  grupos musculares se tensan, el epigastrio empuja hacia afuera. Por lo tanto, la región epigástrica no es tenida como un músculo o como un órgano, sino como una zona de actividad en donde la acción del músculo recto del abdomen y del diafragma produce un “abombamiento” hacia afuera de la parte superior de la pared abdominal.

El epigastrio y su función

Como lo hemos mencionado anteriormente, el epigastrio en sí mismo no se trata de un órgano conocido como tal, pero es una región bastante amplia e importante, porque dentro de esta se encuentran por lo menos una parte de los órganos importantes del cuerpo.

El páncreas, encargado de regular los niveles insulínicos del cuerpo, es uno de los órganos importantes que tienen sus “residencia” en la región epigástrica. El hígado, el estómago y parte de los intestinos encuentran su lugar en parte de esta región, y no debe de ser ignorada, pues, como muchos elementos importantes del cuerpo, es de vital importancia para el cuidado del mismo.

Las funciones que cumple como región corporal es de ayudar en la digestión, respiración y a proteger los órganos que se encuentran en su interior. Mantener sus funciones nos mantiene en buen estado de salud, puesto que la falta, distensión o daño del epigastrio puede causar diversos problemas de salud.

Problemas de salud en la región epigástrica

A pesar de no ser conocida como un órgano o un músculo, la región epigástrica puede padecer o sufrir daños que no permiten su funcionamiento de manera óptima, y la consecuencia de un problema epigástrico puede ser muy fuerte, puesto que dentro de él se acomodan varios órganos importantes. El problema más común que puede darse debido al mal funcionamiento en esta región es la epigastralgia.

¿Qué es la epigastralgia?

La epigastralgia es conocida como un fuerte dolor que se da en la región que conforma el epigastrio. Se da como dolores en la parte media del abdomen, que se sitúa entre el ombligo y las costillas, detrás del esternón.

La epigastralgia se relaciona con la enfermedad por reflujo esofágico, que es capaz de provocar acidez y otros síntomas a fines. Aunque el dolor epigástrico no está considerado por sí mismo como un síntoma severo, puede ser la antesala de otras enfermedades que necesitarían atención y tratamiento médico.

  • Dispepsia:

Este nombre es utilizado en cualquier enfermedad que afecte al sistema digestivo, de manera que es un síndrome muy frecuente en una buena parte de la población mundial. Asimismo un buen porcentaje de las personas que acuden a consulta médica padece de algún trastorno digestivo. Normalmente es una enfermedad o trastorno no severo debido a una alimentación mal balanceada o a la ingestión excesiva de alimentos que son susceptibles a causar indigestión a esa persona.

Recordemos que hay alimentos que pueden ser fácilmente digeridos por una persona, pero que a otra le causaría una indigestión. De tal manera que es importante acudir al médico ante cualquier problema que se tenga, aunque otros en su entorno no lo hayan padecido. Además de la epigastralgia, esta enfermedad puede generar otros síntomas como acidez, flatulencias, indigestión y algunos más.

  • Gastritis:

La gastritis es la inflamación de las mucosas gástricas que guardan al estómago del ácido digestivo. Así como ocurre con la epigastritis, esta puede estar causada por motivos muy diversos, desde la mala alimentación y el estrés psicofisiológico, hasta infecciones en la región abdominal o el abuso de determinadas sustancias.

  • Ulcera péptica:

Las úlceras pépticas son conocidas como una serie de lesiones que se producen en la mucosa que recubre el estómago. Estas aparecen cuando las defensas propias del sistema digestivo no son suficientemente fuertes como para controlar los agentes diversos que lo atacan; principalmente las infecciones causadas por la bacteria Helicobacter pylori, y/o el consumo excesivo de antiinflamatorios no esteroideos.

Cómo tratar las afecciones epigástricas

El tratamiento para este problema es diferente para cada tipo de dolor. Usualmente, a la hora de trabajar con la epigastralgia es importante cambiar los hábitos alimenticios, puesto que esta es una de las soluciones más comunes y que pueden ser más efectivas a la hora de evitar problemas con estas afecciones.

En algunos casos puede requerirse de atención médica, especialmente si la epigastralgia se ve dada como un síntoma de las enfermedades que mencionábamos con anterioridad, como son las úlceras pépticas o la enfermedad por reflujo esofágico. Estas enfermedades pueden dañar seriamente el epigastrio y causar estragos en el resto del cuerpo, por lo cual hay que ser cuidadosos con ellas.

También pueden utilizarse medicamentos como el ya conocido omeprazol, que puede menguar la producción de ácido gástrico, pero solo mediante receta médica. No obstante, en general, la mejor forma de lidiar con los problemas epigástricos es mejorando la alimentación y los hábitos alimenticios, consumir mucha agua diariamente, y tratar con su médico frecuentemente a fin de evitar la aparición de problemas que afecten esta y cualquier región del cuerpo.