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Ventajas y características de estudiar un máster online

Con el avance de los diferentes sistemas educativos dedicados a formar a nuestros ciudadanos, los títulos como tal han ido perdiendo peso debido a las cuantiosas cuotas de licenciados, que van llenando un mundo laboral cada vez más competitivo y despiadado.

Esto ha provocado que otros elementos aparte del título universitario, ganen verdadera importancia y se transformen en piezas esenciales del currículum, entre los profesionales de todos los campos y materias.

Los elementos de los que hablamos serían por una parte los idiomas, con su versatilidad a la hora de ocupar puestos y con la capacidad de abrirnos muchas fronteras previamentes cerradas, y por otra los másters, que nos dan la posibilidad de añadir conocimientos específicos a nuestra lista de habilidades y optar por puestos de mayor calidad dentro de las empresas.

Pero, tanto aprender idiomas como sacarse un máster de cualquier tipo, supone un gasto de dinero cuantioso y un gasto de tiempo para estudiar aún mayor, que muchas veces es complicado de solapar con los horarios de trabajo o directamente es imposible.

En estos casos, lo más aconsejable es inscribirnos en un master online, que nos dé la suficiente flexibilidad de horarios como para estudiar y trabajar, sin que nuestras notas y créditos sufran.

¿Cómo funciona un máster online?

Esto depende en gran medida de la universidad por la que optemos, pero por lo general dispondremos de varias infraestructuras que nos ayudarán a suplir la falta de profesores y de horarios para estudios convencionales.

Una característica recurrente de los másters online son las aulas online, que pese a ser muy variadas en tipo y forma, por lo general, giran alrededor de un mismo concepto, siendo éste el poder comprobar el temario y tener acceso a explicaciones de profesores en una página web cerrada con estilo foro.

Algunas universidades también incorporan servicios de streaming en directo, a través de los cuales, los profesores dan sus clases ante una cámara y responden preguntas sobre el temario y los exámenes en tiempo real. Estos vídeos pueden incluso llegar a ser guardados con las preguntas, y visitados por alumnos que no estuvieron presentes durante su emisión, dotando de gran flexibilidad al orden de aprendizaje del temario.

Es digno de tener en cuenta que los másters online suelen ser bastante más económicos, pues hace falta una infraestructura de menor tamaño y peso para impartirlos, y además, eliminan todos los gastos de transporte que pudieran darse en un máster presencial.

Pero un máster online no es un camino de laureles, pues no deja de ser un título de gran exigencia para el que se espera que estudies y estés al nivel de los exámenes propuestos. Es por esto que vamos a hablar de algunas herramientas de organización para aprender, apropiadamente, a la hora de estudiar un máster a distancia.

Trucos para organizarnos

Para empezar, tenemos que tener claros los plazos de inscripción, informándonos de éstos lo antes posible y preparando el material, ya sean libros, cds o archivos en internet.

Una vez nos hemos encargado de esto, lo siguiente es tener unos horarios fijos y marcados para nuestro aprendizaje y estudio. Estos horarios deberían formar una rutina sistemática, con poca o ninguna variación en ella, pues un hábito de estudio regular facilita muchísimo el aprendizaje y la memorización.

También deberíamos ser cuidadosos con que nuestros horarios de estudio respeten nuestros horarios de sueño, debido a que el ser humano funciona bajo ciclos circadianos y dormir nos ayuda a consolidar aquello que aprendemos, mientras que no hacerlo tiene justo el efecto contrario, afectando a la memoria y a la toma de decisiones.

Lo ideal es aprovechar la mañana para estudiar, dado que la fatiga vuelve el estudio mucho más lento y costoso, y ésta se suele acumular a lo largo de todo el día, en particular si trabajamos.

Por último pero no menos importante, deberíamos evitar las horas de mayor calor para estudiar. Un estudio de la Universidad de Oregón demuestra que el calor ralentiza los procesos cognitivos, al ser a la vez, una fuente de incomodidad psicológica constante y una traba para nuestro cerebro, que gasta más glucosa en enfriar nuestro cuerpo y, por lo tanto, menos en la toma de decisiones y memorización, dado que es su combustible de preferencia.

Hay que tener en cuenta al estudiar un máster online que la misma libertad que éste nos brinda, se puede volver fácilmente en nuestra contra, provocando nuestra dispersión y haciéndonos perder el interés, y el siguiente consejo justamente va relacionado con dicho interés, o más bien con nuestra motivación.

Si no nos esforzamos y no somos constantes, es mejor ni siquiera empezar el máster, pues será dinero malgastado, en su lugar, deberíamos buscar algo que nos llene de motivación y expectativas de futuro. Si estudias lo que te gusta, lo estudias con muchas más ganas y lo estudias mejor, en general.

Si además de gustarnos, sentimos que lo estamos llevando bien, sacando buenas notas y aprendiendo aspectos prácticos que nos van a servir en un futuro laboral, probablemente mantengamos nuestros niveles de motivación a una altura adecuada.

Así que en resumen, es necesario planificar nuestro tiempo para que nos cunda adecuadamente, y mantener el interés por lo que estudiamos. Estas dos cosas son los pilares de sacarse un máster a distancia.

El siguiente paso

Una vez hemos conseguido nuestro título máster, probablemente se hayan abierto ante nosotros muchísimas opciones laborales, algunas de las cuales ni siquiera sabíamos que existían.

Entre estas opciones, una que está ganando peso y popularidad con el paso del tiempo, es la de cerrar el ciclo y estudiar otro máster, esta vez uno llamado

‘’formador de formadores’’, consistente en darte las herramientas necesarias para desempeñar las actividades docentes relacionadas con tu máster de elección en un aula, ya sea ésta en una academia privada o en un centro de formación.

Este máster nos capacita pedagógicamente para impartir cursos y ser profesores en ciertas instituciones. Sea como fuere, estudiar un máster nunca había sido tan fácil.