Aunque quisiéramos tenerlos a nuestro lado todo el tiempo, muchas veces nos toca comprender que el mejor lugar para las personas mayores es ese donde reciben la atención adecuada. Estas residencias cuentan con los servicios necesarios para que su día a día sea ameno, y además, en muchos casos, con sus requerimientos de salud cubiertos.
Desde luego, es fundamental para nosotros que dicha residencia cumpla con nuestras expectativas y que sea cercano para poder visitarlos con la mayor frecuencia. Es entonces cuando nos enfrentamos a la tarea de elaborar listados comparativos, en busca del lugar perfecto.
Por ejemplo, podríamos elaborar un listado con las mejores residencias de la ciudad de Zaragoza, siendo específicos en cuanto a nuestra situación y lo que requerimos de este lugar. Esto evidentemente nos tomaría un tiempo, del que quizás no disponemos.
De allí que contar con profesionales que puedan ayudarnos a tomar la mejor decisión y cuenten con la información ya organizada para nosotros, es una ayuda invaluable. Pero para que realmente tenga la efectividad que deseamos, es recomendable tener de antemano algunas dudas resueltas.
Residencia o centro de día, ¿cuál es la diferencia?
Esta es una pregunta de suma importancia, ya que la decisión entre uno y otro dependerá directamente de las necesidades del mayor y los requerimientos de los familiares.
Básicamente, la diferencia entre ambos se refiere a si el anciano se quedará viviendo en la residencia, bien sea temporalmente o de forma permanente. O si solo asistirá al centro de día, para disfrutar de las actividades, los momentos de socialización y posiblemente a recibir alguna atención médica, durante esas horas.
Es decir, que las residencias son para personas que requieren una atención las 24 horas. Por lo general debido a situaciones médicas que la familia no puede solventar en casa.
Mientras que los centros de día son para que los adultos mayores puedan permanecer durante el horario que sus familiares tienen ocupados con sus rutinas, para luego llevarlos a casa.
Existen unas 174 residencias de la tercera edad en Zaragoza, por ejemplo, por lo que es fundamental saber exactamente qué es lo que se requiere, según cada caso personal. De esta forma, será mucho más sencillo encontrar la que realmente se adapte a tu familia.
¿Qué cosas pueden ofrecer las residencias en Zaragoza?
Además de los detalles más personales, existen ciertas características de interés común que ofrecen algunas de las residencias geriátricas en Zaragoza.
Por ejemplo, te encantará saber que muchas de ellas organizan excursiones a las que asisten todos los residentes, en compañía de personal capacitado, cuidadores y médicos. En estos paseos, los mayores disfrutan mucho, cambiando de ambiente y realizando actividades distintas, saliéndose un poco de la rutina.
Además de estas excursiones, las residencias ofrecen una gran variedad de actividades, tales como talleres de manualidades, celebraciones y fiestas, cine, bailes, gimnasia para mayores, juegos, entre muchas otras más.
Esto es muy significativo, ya que dependiendo de los gustos de la persona, se debe seleccionar una residencia que ofrezca el mejor ambiente.
Un menú adecuado
Muchas veces nos encontramos con que nuestro familiar mayor requiere de una dieta especial. A pesar de que todas las residencias geriátricas cuentan con un comedor, no en todos los casos encontraremos un menú adaptable a estas especificaciones.
Por lo tanto, antes de elegir una residencia es prioritario acordar el tipo de alimentos que puede o no consumir la persona que vivirá allí. Afortunadamente, es posible solicitar una copia del menú, previo a tomar la decisión.
El espacio para las visitas
Este es quizás uno de los puntos más relevantes. Algunas residencias para mayores ofrecen horarios de visitas abiertos, por lo que es muy sencillo adaptar la rutina para pasar tiempo de calidad con nuestros seres queridos.
Sin embargo, algunos establecen días y horas para estos espacios. Por lo que se debe tomar en cuenta si los mismos son funcionales para el estilo de vida que llevamos.
Es trascendental recordar este punto, ya que los momentos con la familia son de gran valor para estas personas y para nosotros mismos. Si tenemos bien definidas nuestras prioridades y necesidades, será mucho más sencillo encontrar el hogar perfecto.
