canto de grillos

Qué significa el canto de los grillos ¿Lo sabes?

Cuando estamos paseando por el campo, solemos escuchar un típico «cri cri cri cri» producido por los recurrentes grillos. Según la Real Academia Española (RAE), a este sonido se le conoce como «grillar«, aunque realmente el canto se vincula más con una estridulación, que solamente es generado por los machos, debido al raspar de sus alas posteriores y de las patas traseras, una de estas superficies trae consigo una fila de muy pequeñas protuberancia y la otra una sólida cresta, las cuales ocasionan el característico canto de cortejo sexual de estos animales.

Este mecanismo, es producido gracias a una composición con un borde muy bien aserrado o definido que vendría a compararse con alguna clase de plectrum o raspador que se desplaza sobre un área diminutas ondulaciones o pars stridens. Para hacer semejante, sería como el procedimiento de desplazamiento de una púa en un fonógrafo sobre los discos de vinilo.

¿Por qué producen este sonido?

Se tiene la tendencia a creer que es una especie de mecanismo de atractivo sexual al ser solamente generado por los machos, alcanzado que funcione como un espectacular mecanismo de atracción.

Con su recurrente y al mismo tiempo melodioso cantar (al menos para quienes va dirigido), el grillo macho alcanza atraer a parejas de su misma especie para lograr aparearse con ellas.

Los grillos pertenecen a una familia de insectos conocidos como ortópteros. Se encuentran emparentados con los conocidos saltamontes, pero no saltan tanto como ellos aunque sus patas puedan estar adaptadas para esto. Como contraparte, son capaces de correr sobre las superficies muy velozmente.

El comportamiento de los grillos consiste en excavar una especie de madriguera sobre el suelo, una galería que podría llegar a medir hasta cincuenta y cinco centímetros aproximadamente. Esta madriguera es un componente fundamental para el sexo masculino, no solo por la gran protección que les presta, sino también debido a que es la entrada en donde cantan para atraer al sexo femenino.

Este hallazgo fue llevado a cabo por académicos de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido. Los grillos machos usan su recurrente «grillar» con el fin de atraer a sus parejas potenciales, además que mientras más poderosa sea la trova, mayores serán las dimensiones del grillo.

¿Cómo lo hacen?

Pero… ¿Cómo realizan este icónico «cri cri cri»? En este caso, a los tenores no les es necesario afinar sus gargantas, basta simplemente con «raspar» sus alas haciendo que se generen vibraciones intensas y resonantes.

Aunque ya estemos acostumbrados a escuchar estos cantos siempre que nos vamos hacia el campo, es complicado dar con la ubicación de estos grillos. El motivo por el cual sucede esto es que la longitud de onda de este canto es parecida a la distancia existente entre nuestros oídos humanos. Por su parte, el sexo femenino escucha este cantar con ayuda de unos tímpanos muy característicos, como los de la mayoría de los insectos ortópteros.

Este cantar además de servir para que puedan localizar a los machos, les permite conocer si el sonido proviene de un insecto de grandes dimensiones. De cierta forma, el mensaje emitido es: ¡Hey! Esto aquí y soy bastante grande». En este caso, las dimensiones si importan debido a que los grillos más grandes tienden a ser mucho mejores al momento de buscar recursos en los ambientes naturales.

Pero este cantar no solamente depende de las dimensiones del grillo. Los grillos de árbol, muy pequeños, escasos y muy transparentes, tienen la capacidad de modificar las tonalidades de su canto con referente a la temperatura.

Una de sus especies, el Oecanthus Henryi, tiende a cantar de una forma muy chirriante y aguda alcanzando los 3,6 kilohercios (kHz) cuando la temperatura se mantiene en los veintisiete grados centígrados, mientras que este mismo cantar pasa a una profunda tonalidad grave de 2,4 kHz si la temperatura se encuentra en unos dieciocho grados centígrados.

Además, en conformidad de que las alas de estos animales se extienden, la amplitud y la frecuencia de los múltiples modos de vibración se van encontrando y dan inicio a una fusión entre ellos. La frecuencia de canto de estos insectos no se encuentra vinculada a sus dimensiones, sino más bien con la rapidez con la que el grillo de árbol tiene la capacidad de mover sus alas.

Debido a que estamos hablando de insectos de sangre fría, las temperaturas van a influir mucho en su actividad, de forma que cuentan con más energía y llegan a cantar más rápido y a una frecuencia mucho mayor en conformidad del aumento de la temperatura. Es por el que, el canto del grillo también dispone de datos meteorológicos, es decir, que mientras más agudo sea, más calor está haciendo.

Otras curiosidades de los grillos

  • Algunas hembras pueden llegar a estridular aunque su intensidad es realmente suave, mientras que existen especies en las cuales no hay estridulación ni en hembras ni en machos.
  • Cada especie cuenta con un cantar icónico.
  • En caso de sentirse en peligro, tienen la capacidad de modificar la orientación de su sonido, para dar la sensación de que su distancia real está mucho más lejana.
  • La tonalidad varían en conformidad a la cantidad de protuberancias y la intensidad con la que froten sus patas.

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