enero 7, 2026
hacer un testamento

¿Cómo hacer un testamento?

Se trata de una de las cuestiones más importantes a tener en cuenta, para tener todos los papeles controlados antes del fallecimiento. Un proceso que, aunque no es complicado, hay que conocer qué pasos se deben llevar a cabo para tener un testamento perfecto.

La gran mayoría de personas hablan sobre los testamentos, sin embargo, muy pocas saben verdaderamente cómo hacer este documento de manera adecuada. Existen muchas cuestiones que se escapan, como por ejemplo, la documentación que hay que presentar, ante quién se debe elaborar el testamento o incluso temas económicos. 

Es cierto que, casi todo el mundo tiene una cierta idea de lo que es pero, en el caso de querer hacer un testamento, es muy importante que se tengan en cuenta todos los detalles, para elaborar un documento en las mejores condiciones. 

Lo primero que hay que hacer es saber exactamente qué es un testamento, es el primer paso antes de ponerse en marcha con todo lo demás. En este sentido, hay que decir que un testamento es el documento firmado en el cual, una persona deja por escrito su voluntad, en relación al patrimonio que posee y a las cuestiones jurídicas con respecto a su fallecimiento. 

Las cuestiones jurídicas son algo muy importante ya que, en el momento que fallece una persona, hay relaciones de este tipo que no se extinguen, tales como las deudas, los contratos o las propiedades, entre otras cosas. Esto quiere decir que, tras su fallecimiento, estas relaciones quedarán también reflejadas en la herencia por lo que, los herederos no solo contarán con los bienes del fallecido, sino también, tendrán que continuar con sus obligaciones en este sentido.

Pasos para realizar un testamento

Aunque muchos piensen que hacer un testamento es complicado, lo cierto es que, si se siguen estos pasos detenidamente, no habrá ningún problema a la hora de elaborarlo. 

De esta manera, es primordial elegir un buen notario, que será la persona que certificará las últimas voluntades que se dejan por escrito. Para ello, hay que acudir a este profesional con el DNI original. Seguidamente, el notario será el encargado de redactar este documento, indicando entre otras cosas, el día, la hora y el lugar en los que se lleva a cabo este proceso.

Luego, se lleva a cabo lo que se denomina otorgamiento, es decir, hacia quién o quiénes irá dirigido el testamento. Para este paso, habitualmente, no hace falta que haya testigos, a no ser que sean casos como que la persona sea ciega, o no epa ni leer ni escribir.

Una vez que se han llevado a cabo estos pasos, el testamento se dará por finalizado, sabiendo que tiene carácter revocable, lo que significa que se puede cambiar siempre que la persona titular lo requiera.

¿Cuál es su coste?

La pregunta de cuanto cuesta hacer un testamento es bastante común puesto que, la creencia general es que se trata de un procedimiento bastante costoso. Sin embargo, esto no es cierto, ya que redactar un testamento es un proceso relativamente económico. En este sentido, un testamento notarial no tiene un precio fijo como tal, ya que va a depender de muchos factores como la extensión del propio documento o el contenido, es evidente que, cuanto mayor sea, más coste tendrá.

En cualquier caso, sí se puede hacer una estimación de lo que puede ser un testamento asequible siendo lo habitual que, para un documento sencillo, el coste medio oscile entre los 40 y los 50 euros, incluyendo el Impuesto del Valor Añadido, es decir, el IVA.

¿Cuántos tipos de testamentos hay?

Normalmente, se habla de testamento en términos generales, sin embargo, hay que tener en cuenta que existen muchos tipos, cada uno de ellos con sus características específicas.

El notarial

Suele ser el más común y se realiza con la ayuda de un notario. Este profesional es el encargado de certificar todo lo que se incluya en el testamento, además de dar fe de la identidad de la persona y de redactar el propio testamento. Se trata del formato más habitual ya que, una vez que se realice, no hace falta que se lleven a cabo procedimientos posteriores. 

El ológrafo

Es un tipo de testamento que, la propia persona interesada, es la que escribe el documento que debe estar firmado. Se trata de un tipo de testamento que, aunque puede valer en cualquier momento, lo habitual es que tienda a perderse o que, posteriormente, se tengan que llevar a cabo otros procesos para comprobar su autenticidad, de ahí que no sea muy recomendable debido a estos inconvenientes.

Con testigos

Son testamentos que se realizan de manera oral y siempre delante de un número determinado de testigos. Habitualmente, se llevan a cabo en momentos complicados y excepcionales, como una guerra o una pandemia. En el caso de que la persona fallezca, se deben realizar otros procedimientos para que el testamento se haga efectivo y, si no se produce finalmente el fallecimiento, pierde su validez.

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