junio 29, 2024
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Tips de oratoria para hablar en público

El solo hecho de hablar en público es una situación que a muchos de nosotros nos desagrada en mayor o menor medida, sobre todo si el evento tiene una gran relevancia, aumentando así nuestros temores y sus efectos en nosotros.

No obstante, si buscamos ser emprendedores, exponer sobre un tema en nuestra escuela o universidad, dictar algún taller, dar clases y enfrentar otras situaciones, debemos enfrentar este miedo a como dé lugar. Y es que frente a socios, clientes, estudiantes, y público en general tenemos el objetivo de hacer que nuestras presentaciones, exposiciones, discursos o enseñanzas destaquen del resto, y de primera mano lo que debes hacer es conectar con tu audiencia.

Aunque no lo creas, el hablar frente a un público no es algo tan complicado, todo está en nuestra mente y en la capacidad que tengamos de controlar nuestros miedos. No es más que establecer una conversación a nivel macro, y esto a una escala menor siempre lo haces. Todos los miedos y temores van a desaparecer cuando más que aprender, logres comprender este principio. 

 

¿Qué recomendaciones existen para hablar en público?

 

En estas líneas te vamos a facilitar algunos tips de oratoria para hablar en público que te convertirán en todo un orador de primera clase que expresa todas sus ideas con suma facilidad frente a cualquier audiencia. Comencemos.

Expresa tus ideas de una forma simple

El público que vaya a escucharte va a captar al menos una o dos de las ideas principales que presentes. Si no tienes la capacidad de expresar como mínimo dos enunciados acerca de los puntos que deseas comunicar, entonces podrías evaluar como mal definida tu alocución. Y si no has prevenido que es lo que vas a decir o como lo dirás detonará en ti el temor al público.

Es aconsejable que repases los puntos a tratar, de que maneras inducir al público en ellos y otras estrategias con ayuda de una pequeña libreta de anotaciones. Pero que no se te ocurra sacarla en plena presentación, solo antes.

La organización es la clave de todo

Así tu presentación sea corta o larga, es fundamental organizar todos los elementos que la compongan. Debes prever cómo harás la introducción, cuánto tiempo te tomará explicar las ideas principales y que análisis presentarás para concluir.

En ocasiones, una buena estrategia es utilizar una frase destacada al iniciar tu presentación y que se la recuerdes a tu público cuando la concluyas. Ya conociendo hacia qué dirección vas, puedes escoger qué camino te resultaría más factible para llegar hasta ese punto. Procura que la conclusión sea contundente y determinante, pues es lo que usualmente el público recuerda más fácilmente.

La brevedad es tu mejor amiga

El tiempo estimado de duración de los espectáculos que tocan tendencias se calcula entre los 12 y 15 minutos. SI un grupo de cantantes y bailarines que colocan el máximo empeño en sus presentaciones no llegan a entretener al público por más tiempo que este… ¿Por qué crees que tu si lo vas a hacer? Simplemente olvídate de las presentaciones extensas.

Para esto puedes practicar antes de tu presentación utilizando un cronómetro que te permita conocer cuánto tiempo puedes tardar realizándose.

La sinceridad ante todo

Si pierdes tu naturalidad buscando ser alguien que no eres, lo más seguro es que no convenzas a nadie. Si una anécdota que pienses relatar no te parece graciosa, no vayas a esperar que el público la disfrute. Si los datos que piensas presentar no despiertan interés en ti, en los demás tampoco lo va a hacer.

Si vas a tomar la palabra que sea porque tuviste una experiencia que tu audiencia desconoce, compártela amenamente con ellos. Busca que sientan empatía con tus sentimientos y se emocionen con ello. Si piensas aplicar esto el usar el singular (yo) es un gran recurso, pero saca provecho de él de forma cautelosa. Además de que resulta propicio que te ubiques en el espacio-tiempo de tu público, así como estudiar qué tipo de público vas a tener ante ti.

Eres el dueño de la situación

Durante los primeros minutos de tu presentación es que se establecen las relaciones entre los oradores y su público. Muestra tu sonrisa, agradeció a la persona que te precedió y toma una corta pausa.

No vayas a iniciar hasta que estés seguro de haber captado la atención de tu audiencia. Cada persona que se encuentre allí presente va a comprender enseguida que le estás hablando directamente a ella, y su cerebro inconscientemente querrá prestarle atención. Precisamente eso es lo que estás buscando.

En el momento en que el público te preste su total atención, establece con ellos un contacto visual real. Para ello selecciona tres rostros amigables a tu lado izquierdo, derecho y en el centro. Luego vas a dirigir tus palabras hacia cada una de ella en diversos momentos de tu presentación para que ofrezcas la sensación de que abarcase a toda la audiencia y te familiarizas con ella.

Olvídate de la lectura, solo habla

La lectura ante una audiencia no es una estrategia tan efectiva como hablar de forma directa y desde el corazón. La expresión espontánea de tus ideas quizás no esté tan pulida, eso vendrá con el tiempo, pero realmente es algo que se logra percibir y con lo que se establece una mejor conexión.

No vayas a redactar discursos, en vez de ello lleva contigo notas que te permitan recordar las ideas principales, como las expresadas y en qué orden. Una gran estrategia es realizar bullets con los datos más resaltantes y que creas que sea necesario conocer.

La relajación es fundamental

Cuando nos encontramos sometidos bajo mucha tensión, frecuentemente olvidamos las cosas e incluso hasta respirar de la forma adecuada. Cualquier persona que esté acostumbrada a actuar o presentarse ante la audiencia tiene sólidos conocimientos sobre la respiración y la influencia que tiene sobre nosotros.

Para lograr esto no vayas a respirar profundamente ni de manera forzada, tampoco muy rápido ya que te podrías llegar a hiperventilar. Para entrar en un estado de relajación minutos antes de presentarte podrías mover tu diafragma suavemente y con un ritmo lento, inhalando profundamente y de manera pausada.

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