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La memoria, ¿es acaso un baúl de recuerdos? Tipos de memoria

Los seres humanos en muchas oportunidades nos hemos encontrado hurgando en nuestra “memoria” en busca de algo que sabemos está dentro de nuestra cabeza.

Buscamos y buscamos de tal manera como si buscáramos en un baúl, una gaveta o algún contenedor o archivo. Y es que precisamente esa es la percepción que tenemos de la función de eso que llamamos memoria.

Lo realmente cierto y comprobado es que dentro de nuestra cabeza se encuentra el cerebro. ¿Es realmente él, quien almacena todos nuestros recuerdos? ¿De qué manera? ¿Dónde? ¿Cómo? En algunas oportunidades nos ponemos a pensar en cosas, hechos, personas que no logramos recordar con facilidad y obligamos al cerebro a buscar, no sabemos dónde, pero que busque.

A veces me pregunto, ¿pensar, es hablar conmigo misma? ¿Pensar, está en mi memoria? ¿Qué es tener memoria?  

¿Qué es la memoria?

Se considera una capacidad mental que nos permite recuperar vivencias del pasado. El almacenamiento de todas las situaciones que ocurren en nuestra vida y que en un momento dado podemos recordar.

Actualmente la memoria es estudiada, en conexión con los procesos mentales asociados al conocimiento, por la psicología cognitiva.

La psicología cognitiva investiga la memoria y su funcionamiento además de procesos internos como la percepción, la atención, el lenguaje y el pensamiento, considerados estrechamente relacionados.

Actualmente existen varios modelos de estudio de la memoria y sus procesos afines, siendo el modelo estructural el más difundido, complementado posteriormente por el modelo de la memoria  de trabajo.

El modelo estructural fue propuesto en 1968 por Atkinson y Shiffrin,  considera que la memoria está organizada en tres almacenes; memoria sensorial, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo,  que trabajan secuencialmente, cada uno pasa la información al siguiente en el proceso de captación y almacenamiento.

Difieren entre sí en  capacidad, duración y codificación de la información.

¿Qué es la memoria sensorial (MS)?

Este concepto engloba toda la información que se percibe a través de los sentidos. Por el tiempo en el que se almacena esta información en el cerebro, pasa a ser considerada parte de la memoria a corto plazo, pues la capacidad de evocación de los estímulos  es muy corta, apenas unos pocos segundos.

De los cinco sentidos del ser humano la vista  y el oído son los más activos en lo que a almacenamiento de estímulos sensoriales se refiere.

  • Memoria visual (icónica)

En ella es  donde se almacena todo lo que podemos ver. La huella visual que permanece en la memoria a corto plazo es llamada “icón”, de allí el nombre que se le da a esta clasificación.

Aun se debaten teorías en cuanto la localización en el cerebro de esta huella visual, ¿en el sistema central o en el periférico?

  • Memoria auditiva (ecoica)

En ella se almacena todo lo que el oído nos permite escuchar. Debido a su estrecha relación con la capacidad de desarrollar el lenguaje, es considerada una de las más importantes. Permite reconocer y discriminar todo tipo de sonidos incluidos los propios del habla.

  • Memoria táctil (háptica)

Se relaciona con el almacenamiento de estímulos táctiles, permite la interacción con los objetos mediante el tacto y recordar sus características.

Existe la creencia de que esta memoria está compuesta por una parte por el sistema cutáneo detector de los estímulos de la piel y por  la otra por el cenestésico; el conjunto de sensaciones provenientes de lo interno del cuerpo.

Así como ejemplo podemos decir que cuando sobre la piel aparecen marcas inusuales y sensaciones de prurito, automáticamente lo asociamos con alguna enfermedad eruptiva.

También suele suceder que sabemos cuándo tenemos fiebre sin necesidad de comprobarlo con un termómetro, nuestra memoria táctil es capaz de decirlo.

 

  • Memoria olfativa

 

Mediante el sentido del olfato memorizamos olores de todo tipo; agradables y desagradables. Sucede que en oportunidades recordamos a alguien precisamente por el olor de su perfume favorito. El olor de las comidas es otro ejemplo de la memoria olfativa; un rico olor a salsa de tomates nos evoca una deliciosa pasta napolitana.

  • Memoria gustativa

A través del sentido del gusto podemos memorizar el sabor característico de los alimentos, bebidas, medicinas etc. Puede suceder que con los ojos vendados podamos decir qué es lo que nos han dado a probar si ya tiempo atrás lo hemos probado.

¿Qué es memoria a corto plazo (MCP)?

En nuestro día a día vivimos una gran cantidad  de situaciones que en el momento de suceder son registradas conscientemente en la memoria. Este registro es el que da cabida a la memoria a corto plazo, todo lo que sensorialmente captamos y lo concientizamos se encuentra allí ubicado.

Tiene una duración que oscila entre  30 a 45 segundos, de querer memorizarla por mayor tiempo recurrimos a la repetición consciente; tal como repetimos números telefónicos hasta tanto logremos anotarlo en una agenda.

Experimentalmente se ha demostrado que la memoria a corto plazo puede almacenar entre 5 y 9 unidades de información (ítems),  con un promedio de 7. Para lograr una mayor capacidad de almacenar información en corto tiempo podemos hacer agrupaciones de varios ítems que nos permitan recordarlos de una sola vez. Así cuando queremos recordar una cifra cualquiera solemos nombrarlas en grupos de tres o dos; por ejemplo tenemos un número telefónico 9023495 y nuestra memoria lo evoca así: 902-34-95, es mucho más factible de recordar.

En las conversaciones encontramos situaciones parecidos, basta que guardemos en la MCP las primeras y últimas frases para que automáticamente entendamos la oración completa.

Hemos visto que todos los estímulos que nuestro cerebro registra, se guardan en una primera instancia en la memoria a corto plazo para luego pasar a formar parte de los recuerdos almacenados en la memoria a largo plazo.

¿Qué es la memoria a largo plazo?

La memoria a largo plazo (MLP) es aquella donde  los recuerdos que han estado por breve tiempo en la MCP y que por repetición y asociación significativa pasan a almacenarse por un periodo de tiempo mayor a seis meses y sin límite de capacidad de recuerdo o de duración. También se le llama memoria secundaria o inactiva.

La permanencia en el tiempo de los recuerdos en la memoria a largo plazo depende de qué tan significativos fueran para el sujeto que los vivió y de la cantidad de veces  que los trajo a su presente.

El sueño es considerado, por algunas teorías, pieza importantísima en la consolidación y jerarquización de los recuerdos a largo plazo.

¿Cómo está clasificada la memoria a largo plazo?

El cerebro almacena los diferentes tipos de memoria en diferentes regiones; lo que conlleva a clasificar la MLP en dos amplias divisiones; memoria declarativa o explícita y memoria implícita y procedimental.

¿En qué consiste la memoria declarativa o explicita?

La memoria explícita está relacionada con los recuerdos que conscientemente están a nuestra disposición. Su localización precisa en el cerebro aún no se ha determinado.

Se encuentra en constante actividad en nuestro vivir diario, tal es el caso cuando recordamos la hora en que debemos recoger a los niños en el colegio, o cuando se conmemora la muerte de un ser querido.

Esta memoria a su vez se clasifica en otras dos divisiones basadas en el origen de los recuerdos; es decir, si son recuerdos propios, personales relativos a mi vida (memoria episódica)  o si se refieren a conocimientos generales del entorno en el que me desenvuelvo (memoria semántica).

 

  • La memoria episódica

 

Al  pasar de los años vamos acumulando un sin número de experiencias que se van almacenando en nuestra memoria y constituyen nuestra  historia. Es así como escuchamos muy a menudo a nuestros padres y abuelos contar cómo fue su vida de niño, adolescente, como conocieron a sus parejas. Lo narran de tal manera que los que escuchamos con atención recreamos esa historia en nuestra propia memoria.

Pues bien, en esto consiste la memoria episódica, son los recuerdos de episodios vividos  del ser que los recuerda.

 

  • La memoria semántica

 

Los hechos vividos están conformados por experiencias personales en estrecha relación con el medio que nos rodea, por tal razón la memoria explícita contiene información de hechos, sucesos, lugares, vocabularios, costumbres, conocimientos, en fin de todo lo que comprende el diario vivir.

Entonces podemos decir que la memoria semántica es aquella parte de la memoria explícita donde se guarda todo lo que no forma parte del ser propiamente dicho sino de su conocimiento del medio que lo rodea.

¿En qué consiste la memoria implícita o procedimental?

El estudio de esta memoria es de reciente data, actúa de manera automática basándose en el aprendizaje previo de actividades que inconscientemente le permiten ejecutar otras. Por ejemplo tenemos que esta memoria nos permite recordar cuál es el orden en el que debemos vestir la ropa interior y la exterior o como usar el teclado del computador.

El estudio de la mente humana es muy amplio y un poco complicado de abarcar, hemos hablado de los tipos de memoria que se consideran de mayor relevancia para la comprensión del tema sin embargo existen otras clasificaciones que han captado el interés científico como:

  • La memoria prospectiva, se relaciona con la capacidad de recordar eventos programados para el futuro, por ejemplo una cita médica,  la fecha próxima del cumpleaños de un amigo, etc.
  • Memoria retrospectiva, recuerda eventos ya sucedidos.
  • Memoria emocional Estrechamente relacionada con la memoria declarativa, se refiere a eventos asociados a los sentimientos especialmente a los de gran impacto emocional, por ejemplo pérdida física de seres queridos, desengaños amorosos.

Entonces, ¿es la memoria un baúl de recuerdos? Definitivamente no! Es un  proceso neuronal relacionado al procesamiento de la información.